Crece el drama de contagiados y de muertes por Covid en Bolivia

Decenas de familias bolivianas mantienen en sus casas durante varios días los ataúdes con los cuerpos de sus seres queridos en la región central de Cochabamba, a la espera de que se les tome las pruebas del nuevo coronavirus y que los sobrecargados servicios funerarios tengan tiempo para recogerlos, lo que acentúa la tragedia para los familiares pues además los servicios funerarios están copados y el cementerio más importante de la región se halla al límite, según informa la agencia AP.

Agrega la nota que en Cochabamba –la tercera región más importante de Bolivia con una población de dos millones de personas– las escenas de los cuerpos esperando sepultura, incluso algunos forrados de plástico negro colocados fuera de las casas, se asemejan a las que se vivieron en abril en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, fuertemente impactada por el COVID-19.

Cochabamba no es la región con más contagios de Bolivia, pero se dan numerosos casos de personas que mueren en sus casas sin diagnóstico. Los servicios de salud tardan en tomar las pruebas, en dar a conocer los resultados y en emitir un certificado de defunción. Si el muerto da positivo al virus se deben cumplir protocolos de bioseguridad para el entierro, razones que han provocado largas estadías de los fallecidos en las casas.

“Entre 20 y 30 cadáveres permanecen en sus domicilios, y cada día se siguen incrementado”, dijo Juan Carlos Orellana, presidente de la Asociación de Funerarias de Cochabamba.

Este sábado una familia optó por colocar el ataúd con una persona que murió con síntomas del virus en plena calle tras casi una semana de mantenerlo en casa. Fue su manera de protestar por los servicios insuficientes. La protesta resultó ya que horas después los servicios funerarios lo recogieron para enterrarlo.

Agregó que hay familias que se ven obligadas a trasladar los cuerpos de las clínicas a sus casas ya que los hospitales privados no tienen depósitos y dan un plazo de seis a 12 horas para retirarlos.

Mientras tanto en el cementerio, el único horno de cremación con capacidad para cuatro a cinco cuerpos, está sobrecargado, por lo que el gobierno de facto de Jeanine Áñez pidió a la población que se opte por el entierro.

El panorama de desatención sanitaria contrasta con el impulso dado a esa rama por el gobierno de Evo Morales, etapa en que se construyeron más de mil hospitales y se formaron numerosos médicos en Cuba. Además, prestaban servicio allí más de 700 médicos cubanos, expulsados del país apenas usurpó el poder la presidenta golpista.

Según la cadena CNN, que cita el conteo de la Universidad John Hopkins, los casos de coronavirus en el país andino en las 24 horas de este 6 de julio fue de 1.253 casos para un acumulado de 40.509 y 1.378 fallecidos.

LG/RL

Foto de portada: Carlos Vargas/Reuters

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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