Cuba: Conocido por su PPG, el CNIC en la lucha contra el nuevo coronavirus, 55 años después

Por Dinella García Acosta.

Fundado el 1 de julio de 1965 por Fidel Castro, del CNIC, primer centro científico creado por la Revolución, han surgido importantes instituciones como el Centro de Sanidad Agropecuaria, el Centro de Inmunoensayo, el de Neurociencias y el de Ingeniería Genética y Biotecnología, así como destacados científicos como Rosa Elena Simeón, Lidia Tablada, Gustavo Kourí e Ismael Clark.

La COVID-19 llegó rápido y sin aviso, y si algo demostró sin dudas es la preparación de un sistema científico y farmacéutico consolidado en Cuba que pudo responder, desde cualquier arista, a una pandemia que causaba estragos en el mundo. De esta lucha también formó parte el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), mundialmente conocido por el desarrollo del Policosanol (PPG), quien arriba hoy a sus 55 años enfrascado en potenciar su cartera de servicios y productos naturales.

“Hay una percepción mucho más favorable en los últimos años acerca de los productos de origen natural. Un incremento que creemos se debe no solo al déficit de otros productos, sino también a la calidad de los productos”, dijo a Cubadebate el director del centro, Julio Alfonso Rubí.

En los últimos años la demanda de productos naturales ha incrementado en el mundo. La industria farmacéutica, principalmente dirigida a la química, se ha visto reorientada a encontrar soluciones desde la ciencia con materias primas naturales, que han sido claves incluso en la batalla contra la COVID-19. Para Cuba esto no es nuevo. Medicamentos como el PPG, el Abexol y los productos de ozono llevan tiempo posicionándose en el mercado nacional y extranjero de la mano del CNIC.

La madre de todos los centros, como algunos le llaman, fue precursora de la industria biofarmacéutica cubana y fuente de inspiración de muchas instituciones. Fundado el 1 de julio de 1965 por Fidel Castro, como primer centro científico creado por la Revolución, del CNIC han surgido importantes instituciones como el Centro de Sanidad Agropecuaria, el Centro de Inmunoensayo, el de Neurociencias y el de Ingeniería Genética y Biotecnología, así como destacados científicos como Rosa Elena Simeón, Lidia Tablada, Gustavo Kourí e Ismael Clark.

Con una capacidad limitada desde el punto de vista productivo, alianzas con BioCubaFarma, convenios con empresas en el exterior y un producto líder posicionado en países del primer mundo, el CNIC se enfrenta hoy al reto de innovar con productos naturales de una demanda creciente y las implicaciones económicas de la COVID-19.

Tratamientos para personas recuperadas y positivas a la COVID-19

Con un aniversario a la vuelta de la esquina y el trabajo investigativo parcialmente detenido, el CNIC tuvo que comenzar desde marzo a producir aceleradamente, aquellos productos que pudieran ser útiles para el tratamiento de pacientes recuperados de la COVID-19.

  • Cápsulas blandas de Sacha Inchi producidas en la única planta de su tipo en el país, en colaboración con la ECTI Sierra Maestra. Se trata de un aceite vegetal rico en omega 3, 6 y 9, obtenido del maní de los incas, que posee propiedades protectoras del sistema cardiovascular y será usado en pacientes recuperados de COVID-19.
  • Dos ensayos clínicos con equipos de ozonoterapia en pacientes positivos, graves y críticos. Uno de ellos en el hospital Salvador Allende y otro en la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI). Dicha terapia, una de las especialidades de la Medicina Natural y Tradicional, se ha usado durante estos meses en Italia, España y China con resultados positivos, al disminuir la carga viral y mejorar los signos clínicos.
  • Jabones dermatológicos cuya fabricación se triplicó con respecto al año anterior.
  • Oleosol, un gel hidroalcohólico con aceite de girasol ozonizado, lo que lo distingue de otras soluciones antisépticas, dado que el aceite se mantiene un poco más en las manos.
  • Se evalúa la utilización de manera preventiva del PPG para evitar que los pacientes de riesgo lleguen al estado de gravedad, teniendo en cuenta sus efectos en la prevención vascular.

La ciencia detrás de la medicina natural

Durante el Periodo Especial el CNIC se vio en la necesidad de desarrollar producciones locales, a partir del conocimiento empírico que existía del uso de las materias primas naturales, de plantas y cocimientos.

Lo que pretendemos es que los productos naturales no sean un sustituto a, sino una opción más. No es que tú lo uses porque no tienes otra cosa, sino por lo bueno que es y porque va a resolver un problema de salud”, explicó Sahari Mendoza Castaño, directora de Investigación, Desarrollo e Innovación.

El CNIC desarrolla a día de hoy 14 proyectos de investigación científica, cuatro de innovación y 10 de investigación-desarrollo. Los proyectos de innovación están diferenciados en varias líneas: productos ozonizados, naturales, biológicos, equipos y servicios especializados.

Tener laboratorios de investigación con más de 50 años de experiencia y plantas de fabricación, le permiten innovar sobre los productos más demandados y que pueden esconder potencialidades.

Por ejemplo, próximamente estará disponible el Abexol en suspensión con Medilipconocido normalmente en forma de tabletas y que favorece la protección gástrica.

Mendoza también informó que se encuentran en la investigación de algunos productos novedosos: la aplicación de aceites ozonizados en veterinaria, lo que responde a una necesidad del país de sustituir importaciones para tratar la sarna en perros; la tricofitosis del ternero en el ganado bovino; y el posible desarrollo de candidatos vacunales contra el cólera el virus del papiloma humano.

El PPG continúa siendo el producto líder

El director comercial y de negocios, Rafael Gámez Menéndezreiteró que en el mundo la demanda de los productos naturales va en aumento. Ese mismo fenómeno ha ocurrido en nuestro país y con los productos del CNIC.

El PPG, recientemente registrado en Japón, sigue siendo el producto líder 25 años después de haber sido registrado por primera vez en Cuba. En los últimos cinco años ha aumentado significativamente la demanda de este producto, que algunos pensarían está envejeciendo”, dijo.

Gámez Menéndez precisó que los contratos del CNIC con países de la zona de Australasia superan hoy en más de cinco veces los volúmenes que tenía contratados hace cinco años.

Entre los productos más vendidos en el exterior se encuentra además del PPG y el Abexol, el Vasoactol, exportado a CanadáEspaña, Chile, Australia y Corea del Sur. Había sido utilizado en Cuba en los deportistas de alto rendimiento, porque es un producto que incrementa la capacidad física de la persona y a finales del año pasado se introdujo por primera vez en la red de farmacias de Cuba”, puntualizó el director comercial.

Innovar, cerrar ciclos productivos, encontrar alianzas dentro y fuera del país, con una avalada cartera de productos y un probado potencial científico, el CNIC arriba a sus 55 años con no pocos logros y retos.

Tomado de Cubadebate/ Infografías: Abel Padrón Padilla/ Foto de portada:

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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