Cuba reabre sus fronteras para el turismo internacional, limitado a algunos cayos del país

Cuba reabre este miércoles sus puertas al turismo internacional aprovechando un control de la COVID-19, cuando cada día disminuyen más los infectados e incrementan los sistemas de protección sanitaria.

La única provincia de las 15 y el municipio especial Isla de la Juventud de toda la nación que aún se mantiene sin pasar a la fase I de descongelamiento en cuanto al aislamiento social es La Habana, la capital del país, debido a los casos activos de la enfermedad.

Por su parte, desde el 18 de junio, el turismo nacional realiza reservaciones sobre todo en las bases de campismo popular del interior, siempre con la exclusión de La Habana.

Las agencias de viajes y turoperadores aún carecen de informes concretos sobre los primeros vuelos a la isla para los extranjeros, pero en su momento manifestaron recibir variados intereses de este tipo desde todo el mundo.

Oportunamente, el Ministro de Turismo cubano, Juan Carlos García, informó que la industria recreativa en esta isla abre a partir de esta jornada para los extranjeros.

García precisó las tres etapas de la reapertura paulatina del turismo, aunque precisó que desde el 18 de junio, los agentes de viajes y turoperadores ya pueden vender viajes de extranjeros para el 1 de julio.

Dijo que, en el caso de los extranjeros, solo podrán visitar los cayos Largo (sur-occidente), Coco, Guillermo, Cruz, y Santa María (centro-norte), sin poder moverse por el resto del país, pero tendrán excursiones, alquiler de autos y otros servicios en esos lugares.

El Ministerio de Turismo (Mintur) venderá viajes para recuperarse de la misma pandemia y aprovechar la experiencia médica cubana (precisamente para esos aislados cayos).

Explicó que en las tres fases se aplicarán protocolos de protección que responden a las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial del Turismo (OMT) y el Ministerio de Salud Pública (Minsap) de Cuba.

Entre esos protocolos se encuentran el control de la temperatura, las limpiezas constantes de los lugares, superficies, alojamientos y restaurantes, entre otros sitios, medidas implementadas desde los aeropuertos.

También señaló que cada instalación hotelera tiene a su disposición equipos de médicos y epidemiólogos que controlarán la situación y, en caso de presentarse algún problema, tanto en turistas como trabajadores, están previstas pruebas, traslados y hospitalizaciones oportunas.

Los turistas extranjeros serán pesquisados mediante la prueba en tiempo real PCR para identificar posibles contagios de la COVID-19.

El eficiente control sanitario del país facilitó esta medida, consideraron autoridades. Las cadenas hoteleras cubanas como Cubanacán y Gran Caribe e Islazul ya informaron de los hoteles que inician operaciones en la primera fase, al igual que algunas extranjeras como la española Meliá.

Tomado de Cubadebate/ Con información de PL/ Foto de portada:  Abel Padrón Padilla. 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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