Estados Unidos intenta dar lecciones de democracia mientras aplica sanciones a Cuba

Estados Unidos intenta dar lecciones de democracia mientras se mete en los asuntos internos de otras naciones y aplica sanciones económicas para alcanzar sus intereses políticos.

Tal es el caso de Cuba, como dejó en evidencia el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, quien durante un encuentro con la prensa, efectuado la víspera, dijo que la política estadounidense con respecto a la Isla es “restringir sus fuentes clave de ingresos”.

Esas acciones, precisó el funcionario, tienen el propósito de contribuir a “permitir una mayor libertad” al pueblo cubano; sin embargo no menciona los daños que ocasiona a esa misma población que pretende liberar, al impedirle el acceso a productos básicos como alimentos y medicinas.

Kozak sostuvo ese intercambio con los medios para informar sobre las acciones de la Administración Trump, en coordinación con la Organización de Estados Americanos (OEA) y otros grupos regionales, para “profundizar la democracia en el hemisferio occidental”. Mas no cuestionó en ningún momento la actuación del régimen golpista en Bolivia –que aplaza elecciones y recibe en las calles el rechazo del pueblo–, sino que se refirió fundamentalmente a países con sistemas políticos que no son de su agrado, como Cuba, Venezuela y Nicaragua.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, criticó el doble rasero del Gobierno norteamericano, que pretende sentar cátedra sobre democracia cuando ni siquiera es capaz de manejar sus propios conflictos.

En su cuenta de Twitter escribió: 

Las declaraciones del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental ratificaron esas ideas, pues ante la pregunta de una reportera de EFE, sobre qué mensaje le transmite a naciones como Bolivia el hecho de que el presidente Trump planteara la idea de retrasar las elecciones en Estados Unidos, este se negó a responder sobre los comentarios del Presidente, alegando que eran sobre asuntos internos.

Evidentemente para Kozak los estándares con los que se mide a la nación norteamericana, los aliados de esta y los considerados como enemigos, no son los mismos, todo ello a conveniencia de sus intereses.

No es igual que Jeanine Áñez aplace las elecciones bolivianas para perpetuarse en el poder –el segundo que hace después de prometer abandonar de inmediato el cargo cuando lo juró de forma interina–, bajo el pretexto de las afectaciones de la Covid-19; a que lo haga Donald Trump.

Aun cuando los dos gobernantes han hecho un manejo desastroso de la crisis sanitaria, se muestran muy preocupados por sus efectos cuando de comicios se trata. Solo que Kozak, por más que elogie las buenas relaciones entre Bolivia y Estados Unidos en la actualidad, no se atreve a poner a Áñez y al magnate en la Casa Blanca al mismo nivel.

No obstante, numerosas voces se levantan en la nación norteña en rechazo a la sugerencia de Trump de retrasar las elecciones del 3 de noviembre de 2020, lo cual catalogan como una maniobra para evitar la derrota frente al demócrata Josep Biden.

Con un sistema de encuestas que lo sitúa en desventaja contra su presunto rival, el mandatario acudió a alentar falsos temores de fraude electoral ante el posible uso del Voto Universal por Correo, a pesar de que la mayoría de los expertos y las cifras oficiales desmienten su afirmación de que ese tipo de sufragio llevará a resultados inexactos o fraudulentos.

Con ese tejado de vidrio, Washington miente diciendo que en Cuba se reprime al pueblo, cosa que sí sucede contra las protestas raciales en su territorio; acusa a la Isla de intervenir en los asuntos internos de Venezuela, lo cual hacen ellos con la propia nación sudamericana, China y otros países; y difama a los programas de cooperación médica cubanos, que salvan vidas en todo el mundo y gozan de prestigio internacional, incluso entre sus socios, como Reino Unido, Francia e Italia.

Con una mano levantan la bandera de la democracia y con la otra atacan la economía de la nación caribeña, como ocurrió este jueves al ratificar sanciones contra el Havin Bank, única entidad establecida exclusivamente con capital cubano con sede en Londres.

Ponen así una nueva traba para las operaciones financieras que permiten adquirir medicamentos, equipos e insumos médicos, además de alimentos para 11 millones de cubanos. Pero lo hacen por el bien del pueblo, no olvidarlo, y en nombre de la democracia.

KMG/RL

 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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