Los genes de neandertales en el banquillo de la COVID-19

Un segmento de ADN, que abarca seis genes en el cromosoma 3, parece aumentar el peligro de gravedad entre los pacientes con COVID-19. De acuerdo con un nuevo estudio, este tramo de material genético fue trasmitido de neandertales a humanos hace 60,000 años y es el principal factor de riesgo genético para padecer las formas graves de la enfermedad.

La investigación citada, que comprende datos de 3.199 pacientes y controles de hospitalizados por COVID-19, consiste en una asociación genética que identificó un grupo de genes en el cromosoma 3 como un locus de riesgo para la insuficiencia respiratoria en SARS-CoV-2, publicó Biorxiv.

Una nota publicada por The New York Times que hace referencia al tema, señala que los científicos aún no saben por qué este segmento en particular aumenta el riesgo de enfermedad grave por el coronavirus”. Y subraya, al referirse al artículo dado a conocer en Biorxiv, que esta pieza del genoma (seis genes en el cromosoma 3), “ahora es común en Bangladesh, donde el 63 por ciento de las personas llevan al menos una copia, y en todo el sur de Asia, donde casi un tercio de las personas han heredado el segmento”.

Por el contrario, añade, “es mucho menos frecuente entre los europeos (solo el 8 por ciento), en el este de Asia (solo el 4 por ciento) y en África está casi completamente ausente”.

Hugo Zeberg, genetista del Instituto Karolinska en Suecia, uno de los autores del nuevo estudio, comentó que no está claro qué patrón evolutivo produjo esta distribución en los últimos 60,000 años. «Esa es la pregunta de los 10 mil pesos», dijo.

En este sentido, los científicos exponen dos explicaciones hipotéticas: “que la versión de neandertal sea dañina y se haya vuelto cada vez más rara” y que “el segmento mejorara la salud de las personas en el sur de Asia, tal vez proporcionando una fuerte respuesta inmune a los virus en la región”.

No obstante, Svante Paabo, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, y coautor del Dr. Zeberg, dijo: «Uno debe enfatizar que esto es pura especulación».

El por qué la COVID-19 es más peligrosa para algunas personas que para otras es una interrogante que los investigadores apenas comienzan a entender. Aunque ya se sabe que, entre otros factores, los genes juegan un papel.

Una comparación entre personas de Italia y España que se enfermaron gravemente con COVID-19 y aquellas que solo sufrieron infecciones leves, encontró dos lugares en el genoma asociados con un mayor riesgo, refiere la nota periodística. “Uno está en el cromosoma 9, e incluye ABO, un gen que determina el tipo de sangre y el otro es el segmento de neandertal en el cromosoma 3”.

Pero como todos los conocimientos en torno a la COVID-19, los hallazgos en el terreno de la Genética se actualizan a gran velocidad, mientras más personas infectadas por el coronavirus son estudiadas.

La semana pasada —cita el reporte—, un grupo internacional de científicos llamado Covid-19 Host Genetics Initiative lanzó un nuevo conjunto de datos que minimiza el riesgo de tipo sanguíneo. “Estos mostraron un vínculo aún más fuerte entre la enfermedad y el segmento del cromosoma 3. Las personas que llevan dos copias de la variante tienen tres veces más probabilidades de sufrir enfermedades graves que las personas que no lo hacen”.

FP/RL

Foto de portada: Nikola Solic / Reuters

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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