Sierra Leona: El sufrimiento de un pueblo

Por Edmundo Fayanás Escuer.

Sierra Leona tiene una extensión de 71 740 km. Limita con Guinea al N y E, con Liberia al SE y con el océano Atlántico al S y SO.

La geomorfología del territorio presenta tres zonas bien diferenciadas:

  • La región montañosa, en el NE, cuyas principales cadenas son los montes Wara Wara, Loma y Tingi Hills, siendo el monte Loma Mansa 1.948 m de altitud el más elevado del país.
  • La región central ligeramente inclinada hacia el SO, en donde predominan las formas mesetarias y las colinas.
  • La llanura litoral cuya anchura varía entre 100 y 160 km.

La mayor parte de la costa de Sierra Leona está formada por manglares pantanosos, a excepción de la península donde está su capital Freetown. El resto de Sierra Leona es una gran meseta con una altitud aproximada de 300 m., principalmente poblada por bosques. En el extremo noreste del país, sin embargo, es donde están las montañas más altas del país.

Las costas son bajas y recortadas y en ellas se encuentran numerosas lagunas, ciénagas, estuarios y formaciones insulares (Sherbro, Turtle, Banana). El país ha perdido aproximadamente el 85% de hábitats para la vida silvestre. La franja costera mide entre treinta y sesenta kilómetros de anchura y es totalmente plana, baja y sufre frecuentes inundaciones.

Sierra Leona es uno de los países más pobres del mundo y además cuenta con una distribución de la riqueza bastante desigual

El clima es de tipo intertropical, cálido y húmedo, con una estación lluviosa en verano debida a los monzones que va de mayo a diciembre y una estación invernal más seca. El promedio anual es de 5.000 mm3. El interior del país es más seco que el litoral. Las temperaturas, más altas en la costa, presentan variaciones estacionales de poca importancia.

En el litoral se extiende la selva ecuatorial, en regresión por la expansión de las áreas agrícolas, predominando en el resto del territorio la sabana que en las regiones montañosas acoge acacias y baobabs; en la costa abundan manglares y palmeras.

En Sierra Leona el clima es tropical por tanto, el agua es abundante. La mayor parte de los ríos, Rokel, Jong, Sewa, Moa y Little Scarcies, nacen en las vertientes montañosas occidentales descendiendo hacia la costa en donde forman grandes estuarios, siendo navegables en su curso inferior.

Sierra Leona tiene un población de 7.650.000 habitantes. Sus principales ciudades son: su capital Freetown con 820.000 habitantes, Bo con 175.000, Kenema con 150.000 y Koidu con 90.000. El 75% de su población viven en las zonas rurales, en poblados tradicionales, conservando las costumbres y modos productivos tribales. Las zonas montañosas son las menos pobladas, mientras el litoral presenta la densidad media más elevada.

Sus etnias principales son los mende (mandinga), que viven mayoritariamente en el sur del país y los temne viven mayoritariamente en el norte. Estos dos grupos representan el 60% de la población del país, aunque existen otros veinte grupos étnicos. El idioma oficial es el inglés y los no oficiales son el krio que lo hablan el 10% de la población, el mende el 30% y el temne el 30%.

Se denomina criollos a los descendientes de los esclavos que se establecieron en Sierra Leona en el siglo XIX. Los habitantes del norte son musulmanes, mientras que en el sur del país predominan los cristianos. Debemos destacar que en los pueblos del interior se siguen creencias animistas. El cristianismo representa el 10% de la población, el islamismo el 60% y el animismo el 30%.

Su esperanza de vida es de 44 años y el índice de alfabetización está en el 25%, lo que nos muestra un país profundamente deprimido.

La economía

Sierra Leona es uno de los países más pobre del mundo y además cuenta con una distribución de la riqueza bastante desigual. Tiene importantes recursos minerales y pesqueros y una agricultura a potenciar. Cerca de dos tercios de la población en edad de trabajar viven de la agricultura de subsistencia. Sus campos son pequeñas plantaciones.

Los cultivos más extendidos son el arroz, ñame, mijo y cacahuetes, además del café y el cacao para la exportación. Los recursos forestales son inmensos, lo que permite a Sierra Leona exportar maderas de gran calidad. La ganadería es escasa, a diferencia de la pesca, que ocupa a una parte importante de la población.

La industria se reduce al procesado de materias primas y a la industria ligera dirigida al mercado doméstico. Se limita esencialmente tanto a la fabricación de tejidos y artículos de uso corriente como a la elaboración de productos alimenticios. Todos los productos industriales de alta calidad deben importarse.

La emisión de sellos postales, principalmente destinado al coleccionismo filatélico, es también una importante fuente de ingreso para su economía.

Se han reabierto las minas de bauxita y rutilo (es un mineral de titanio) cerradas durante el conflicto, estas producciones representan el 80% de su exportación. Sierra Leona es el principal productor mundial de rutilo. La mayor fuente de divisas para el país es la extracción de diamantes. Además, se han abierto las aguas territoriales del país, divididas en siete bloques, a la exploración de hidrocarburos.

Sin embargo, la infraestructura social y económica no está muy desarrollada, y distintos problemas sociales siguen obstaculizando el desarrollo económico, tras una guerra civil de nueve años. Se renta per cápita es de 452 euros anuales, por lo que este país es de los más pobres del mundo.

Su historia

Los portugueses en el año 1460 bautizaron a Sierra Leona por las montañas allí ubicadas. A partir del siglo XVI fue lugar de escala de comerciantes europeos de ropa y metales, marfil, madera y pequeños contingentes de esclavos.

Por esa época pueblos de la lengua mande migraron desde el territorio de la actual Liberia y a su tiempo fundaron los estados de Bullon, Loko, Boure y Sherbro. Los comerciantes británicos llegaron en el siglo XVII. Un siglo más tarde, mercaderes de la lengua fulani y mande, provenientes de la región de Fouta Djallon de la actual Guinea, introdujeron el islam, que se estableció con firmeza en el norte y se fue diseminando por el resto del país.

A finales del siglo XVIII Inglaterra decidió devolver los esclavos liberados y fugados de las Antillas a África y eligió el recién adquirido territorio de Sierra Leona. El líder abolicionista Granville Sharp compró a los jefes de distintas etnias un territorio de 250 km2 e instaló en él una sociedad de agricultores, organizada sobre bases democráticas y pronto transformada, en una empresa colonizadora británica.

En los siguientes cincuenta años desembarcaron en Sierra Leona unos 70.000 esclavos en Freetown, a los que se sumó la migración de gentes indígenas desde el interior.

Sierra Leona, en el año 1821, fue fusionada con Gambia y Costa de Oro la actual Ghana para crear los Territorios Africanos Británicos del Oeste.

Los criollos se esforzaron en asimilar la cultura europea, despreciando a los salvajes del interior y sirviendo de intermediarios de Inglaterra.

El líder de la resistencia Bai Buré, en el año 1898, aprovechando a cobranza de un impuesto sobre cada choza por los ingleses, levantó en armas a casi todo el interior. Sin embargo, la aplastante superioridad militar inglesa derrotó a los insurgentes, luego de casi un año de campaña militar.

A la hora de la descolonización, en el año 1960, los británicos negociaron con los líderes tradicionales un acuerdo de salvaguardia de sus intereses. Sir Milton Margai que era secretario general del Partido del Pueblo se convirtió así, en el año 1961, en primer ministro de la Sierra Leona independiente.

Los criollos, los británicos y los comerciantes de origen sirio-libanés retuvieron el poder económico, aunque perdieron el político.

A la muerte de Margai, en el año 1964, su hermano Albert encabezó un gobierno que aumento el nivel de corrupción. El tráfico de diamantes y la delincuencia fueron usuales del enriquecimiento.

En las elecciones del año 1967 ganó el All People’s Congress de Syaka Stevens. Los criollos conservadores, los líderes tradicionales y los neocolonialistas británicos bloquearon el cambio. Stevens fue depuesto por un golpe militar y debió exiliarse.

En abril del año 1968 un grupo de oficiales subalternos tomó el poder en el golpe de los sargentos y restituyó a Stevens. En el año 1971, el líder rompió los últimos lazos con Gran Bretaña y proclamó la Republica y se convirtió en presidente.

Stevens nacionalizó la explotación forestal, dio participación mayoritaria al Estado en la producción de diamantes e integró a Sierra Leona en las asociaciones de productores de hierro y de bauxita, con el fin de obtener mejores precios.

La crisis económica y política se hizo evidente en el año 1979 con la caída de las exportaciones, la inflación y el deterioro de las condiciones de vida, sumadas al creciente autoritarismo y a las denuncias de corrupción que minaron la popularidad del gobierno de Stevens.

En septiembre del año 1981 el Congreso Sindical de Sierra Leona declaró una huelga general en reclamo de un cambio en la política económica. La medida abarcó a todo el país y significó un fuerte cuestionamiento al régimen de Stevens, que debió hacer alguna concesión.

En las zonas urbanas la escasez de alimentos y servicios se hizo crónica. El contrabando se expandió y se redujo el salario en un 60% el salario real de los trabajadores. Se creó un poderoso mercado paralelo.

Más del 70% del comercio exterior pasó a ser manejado por la comunidad de comerciantes libaneses. El contrabando de oro y diamantes estaba valorado en casi doscientos millones de dólares.

En noviembre del año 1985 Syaka Stevens entregó el poder a Joseph Momoh, uno de sus ministros, pero eso no significó una modificación de la crisis del país.

Fue decretado el estado de emergencia económica, en el año 1987. Se concentraron los derechos de comercialización del oro y los diamantes en manos del Estado y se impuso un recargo del 15% a las importaciones y se redujeron los salarios públicos.

En marzo de 1991 las fuerzas rebeldes que operaban desde Liberia ocuparon dos pueblos fronterizos. Las incursiones, en las que intervinieron guerrilleros de Burkina Faso, Liberia y Sierra Leona afectaban a más de un tercio del territorio.

En el mes de agosto del mismo año se aprobó por referéndum, una Constitución que instituyó la pluralidad de partidos, mientras aumentaba la crisis y la corrupción.

El gobierno inició un programa de ajuste impuesto por el FMI en el año 1992. James Funa, ex ejecutivo del Banco Mundial, fue nombrado ministro de Finanzas, e impuso el control monetario, estímulos para la exploración extranjera de los recursos naturales y una amplia privatización, así como una depuración del aparato del Estado, carcomido por la corrupción.

El mismo año el capitán Valentine Strasser dio un golpe de Estado, suspendió la Constitución y creó el Consejo de Gobierno. Provisorio nacional y confirmó a Funa en su cargo.

El movimiento Unido de Liberación de Liberia para la Democracia usaba el este del territorio de Sierra Leona como base de los ataques contra las fuerzas de Charles Taylor presidente de Liberia. En el sudeste, operaba el Frente Revolucionario Unido de Sierra Leona. La actividad guerrillera provocó una abrupta caída en la explotación minera.

El Frente Revolucionario Unido extendió la lucha armada a todo el país en el año 1995. Las fuerzas gubernamentales reconquistaron la mina de titanio de Sierra Rutile, pero no parecía en condiciones de derrotar a la guerrilla.

En enero del año 1996, tras un golpe de Estado incruento, Strasser fue sustituido por el brigadier general Julius Maada Bio. Las elecciones presidenciales realizadas en febrero tal como estaban previstas, fueron ganadas en la segunda vuelta, con casi el 60% de los votos, por Ahmad Tejan Kabbah, del Partido Popular de Sierra Leona.

Militares rebeldes encabezados por el mayor, Johnny Paul Koroma derrocaron a Kabbah en mayo de 1997. La organización de la Unidad Africana, reunida en Namibia repudió el golpe e inició negociaciones para lograr que los golpistas abandonaran su posición.

En septiembre del mismo año el ex presidente Kabbah solicitó ayuda a Naciones Unidas para restablecer su gobierno. En marzo de 1998, las fuerzas Ecomog de la ONU, tomaron las principales ciudades y regiones de Sierra Leona, precipitando la caída de Koroma y de la junta militar.

El gobierno de Kabbah consiguió estabilizarse en el correr del año y en marzo de 1998 ordenó detener las excavaciones de oro y diamantes en manos de extranjero desde hacía sesenta años. Quedaron exceptuados los ciudadanos de Sierra Leona. En los últimos meses del año, las tropas rebeldes conquistaron más de la mitad de la capital. La participación de tropas nigerianas, equilibró las fuerzas. Ambos bandos firmaron un cese el juego en el año 1999.

El nuevo líder rebelde, Foday Sankoh, firmó en julio un acuerdo de paz con el gobierno. Por el mismo, Sankoh fue nominado director de la Comisión de Minerales Estratégicos.

Los últimos años de la historia son conocidos por todos a través de la prensa. Sierra Leona es uno de los países más pobre de la Tierra y como vemos nunca han tenido suerte con sus políticos, más dedicados a la corrupción y estar al servicio de las potencias occidentales y de sus multinacionales. Esperemos que poco a poco vayan mejorando su situación económica y social, siendo un pueblo que se lo merece.

Tomado de Nueva Tribuna.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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