Un fan de Donald Trump en Miami (Parte II)

Compartir

Por José Luis Méndez Méndez/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano  (*).

El terrorista José de Jesús Basulto León, emerge con fuerza en el medio contrarrevolucionario durante administración del republicano George W. Bush, poseedor de acentuado sentimiento mesiánico, incrementado después de la caída del campo socialista y la desintegración de la URSS.

Desde 1991, consideró que él había sido el elegido para pasar a la inmortalidad y comenzó a idear lo que él calificaba como opciones para resolver el llamado «problema cubano».

La ilusión de que la Revolución se caería en la década de los años noventa, se desvaneció, se tornó más distante, sobre el cómo lograrlo y el remoto cuándo se convirtieron en obsesión para el violento terrorista, que no concebía por qué Estados Unidos no había decidido  eliminar la amenaza comunista, que según él, significaba Cuba para  el progreso de la democracia en el área. Era una minúscula isla en medio de un mar de capitalismo y de un “socialismo fracasado”.

El provocador había sido crítico de la CIA en los años sesenta por no haber intervenido militarmente en Cuba, después del fracaso de Playa Girón, había exigido más acción de esa agencia cuando atacó por su cuenta instalaciones civiles en el litoral habanero en busca de supuestos asesores soviéticos en esa zona y después se adjudicó la acción terrorista a nombre de la CIA. Ha sido, siempre, un inconforme fiel a las tres letras como él acostumbra a identificar  a sus empleadores.

Así se lo narró en 1990, en una extensa entrevista, al terrorista Enrique Encinosa Canto, que armó con éste y otros testimonios similares, un libro titulado Cuba en Guerra, financiado por la reaccionaria Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA.

En 1992 ya su nueva organización Hermanos al Rescate, estaba lista para comenzar a realizar acciones «humanitarias» para asistir a emigrantes ilegales  de Cuba que se aventuraban a cruzar el Estrecho de la Florida en busca del sueño americano, para muchos convertido en una pesadilla o en un funeral. 

El terrorista y su entrañable compinche de los grupos de infiltración de la CIA, Guillermo Billy Schuss Álvarez,se asociaron en esta nueva empresa, financiada también por la citada Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, conducida entonces por su carnal de fechorías, Jorge Lincoln Más Canosa, con quien compartió aventuras y la nómina en la CIA.

Al transcurrir los primeros años de la década de los noventa sin los cambios esperados en Cuba, desesperaron a Basulto y a sus seguidores, se acentuó su deseo de trascender y para ello articuló un plan más agresivo para su fin supremo: lograr una confrontación directa entre Estados Unidos y Cuba, que terminase con la Revolución y su régimen social empeñado en la igualdad y justicia social.

El fanático Basulto soñaba, una vez logrado su propósito,  con ocupar el cargo de su padre de vicepresidente de la Punta Alegre Sugar Sales Company, soñaba con su oficina en el edificio del Royal Bank de la calle habanera Aguiar 367, y ocupar su residencia  nuevamente en el exclusivo reparto capitalino de Kolly donde había pasado su infancia dorada.

Estas ideas las compartía, Basulto,  a menudo en Miami con sus amigos del barrio René Antonio Guerra Verdeja y Guillermo Miranda, ambos emigrados y fuentes de parte del financiamiento de Hermanos al Rescate para sus acciones contra Cuba.

En los primeros seis meses de 1992, Basulto y Hermanos al Rescate se emplean en recopilar información sobre la situación en Cuba por medio de interrogatorios a los cubanos que ilegalmente llegaban a Miami por la vía marítima, los comúnmente llamados “balseros”, por utilizar la mayoría balsas rústicas para hacerse a la mar (1).

Estos balseros, que para ser favorecidos a su llegada a la Florida, sobredimensionaban los efectos negativos en Cuba de los cambios políticos en Europa. Muchos de ellos afirmaban que el país estaba en ruinas, sus defensas militares debilitadas, la falta de fluido eléctrico era generalizada, reinaba el caos y otras noticias agradables para los terroristas,  que compulsaban a una escalada provocadora.

El 18 de julio de 1992, tres aviones de Hermanos al Rescate (2), se deciden invadir el soberano territorio cubano para verificar lo supuestamente conocido por los balseros llegados a Miami, violan el espacio aéreo por varios puntos.

El 2 de enero de 1994, ya durante la administración Clinton, otro avión de Hermanos al Rescate (3) viola nuevamente el espacio aéreo cubano; cinco meses después el terrorista Basulto, no obstante las denuncias, advertencias y protestas realizadas por el gobierno de Cuba, decide aumentar la provocación, está convencido de que la Revolución no podría tomar medidas más allá de comunicados de denuncias para el público interno, con esta percepción envía el 15 de mayo cinco aviones que violan el espacio aéreo entre Cárdenas y Matanzas. La escalada se torna extremadamente peligrosa e intolerable para un país soberano, su integridad territorial y su seguridad nacional estaban amenazadas.

El 17 del propio mes dos aviones de Hermanos al Rescate violan de nuevo el espacio aéreo cubano por la misma zona, en esta ocasión son aviones tipo Cessna 337, según testimonios recibidos, Basulto está eufórico por la impunidad con que actúa, pero no logra una respuesta efectiva de  Cuba ante sus violaciones, ni las autoridades norteamericanas le prohíben seguir provocando, ambos hechos no favorecen sus ya no tan secretas intenciones de lograr por medio de un pretexto plausible la invasión directa de los Estados Unidos a Cuba como respuesta a una acción cubana ante las  provocaciones. Incluso se publican en los canales de televisión en Miami las vistas de La Habana, tomadas por las avionetas, que violaban el territorio cubano.

El delincuente Basulto decide elevar la presión y el 25 de mayo, por tercera vez, cinco aviones de su organización violan el espacio aéreo de Cuba, en esta ocasión se mantienen más tiempo en el espacio aéreo cubano y la hacen más extensa dentro del territorio, abarcó la franja entre el occidental Mariel y la provincia de Matanzas. Toma videos y fotografías de sus incursiones para hacer propaganda al regreso y poder seguir recaudando fondos.

El 29 de mayo, reincidentemente, se produce la cuarta violación, cinco aviones violan el territorio entre Mariel y Cárdenas, Matanzas. Una enérgica protesta de Cuba, derivada de esta acción, detiene brevemente las acciones de Basulto con Hermanos al Rescate.

El terrorista está tan confiado en su hangar, con tanto apoyo de la FNCA, de los Representantes Federales por la Florida (4) de origen cubano y de otras organizaciones terroristas, que decide él personalmente violar el espacio aéreo y en su avión personal matrícula N-2506, el 10 de julio incursiona por la zona capitalina de Guanabo, playa situada a unos 30 kilómetros al Este del centro de la ciudad de La Habana.

El 20 de agosto, otro avión de esa organización terrorista viola el espacio aéreo por la playa de Santa Fe al Oeste de la ciudad de La Habana. Confunden la responsabilidad y serenidad de las autoridades cubanas ante las provocaciones y tantean y miden la supuesta incapacidad militar de Cuba para dar la merecida respuesta a los intrusos.

En 1994, Hermanos al Rescate, viola el espacio aéreo cubano en siete ocasiones, que fueron parte de las 20 acciones paramilitares registras contra Cuba en ese año.

El 4 de abril de 1995, otra vez un avión Cessna 337 de Hermanos al Rescate, viola el espacio de Cuba en un extenso vuelo entre la playa de Santa Fe en el Oeste de la capital hasta la playa de Guanabo en el Este.

Esta provocación no fue suficiente y Basulto previa consulta con Billy Schuss y Arnaldo Iglesias, deciden con la anuencia de la FNCA, elaborar un plan más atrevido, por primera vez éste revela el alcance apocalíptico de sus ideas, que en resumen consistía en que la solución al problema cubano, después del fracaso de los acontecimientos del 4 de agosto de 1994 (5), era realizar una escalada provocadora que él definía como lograr, lo que calificaba como Maine, en referencia a la provocación ya explicada, que sirvió de pretexto a los norteamericanos para intervenir en Cuba en 1898. Esta vez sería aéreo.

Es decir colocar a las autoridades cubanas en una situación límite, desafiarlas, para ello incrementaría las violaciones al territorio aéreo cubano en espera de una respuesta de tal magnitud, que fuese inevitable la participación directa en el conflicto, que se originaría, de las fuerzas armadas norteamericanas, consideraba además que después del holocausto cubano, el cielo político se despejaría y emergería en la Isla una sociedad capitalista libre y democrática según el diseño norteamericano. Basulto basaba su irracional plan en la supuesta debilidad y falta de capacidad de la Revolución para enfrentar un reto de ese tipo.

Así el 13 de julio de 1995, cuatro aviones de Hermanos al Rescate, provocadoramente violaron el espacio cubano, esta vez sobre la ciudad de La Habana, Basulto estaba confiado en que lograría su propósito. Le expresó a Arnaldo Iglesias: «Los comunistas no podrán soportar la humillación y esa será su perdición» (6). Lo tenebroso de sus pretensiones era que Basulto sabía que llevaba a la muerte a sus “compinches” contrarrevolucionarios. Las tripulaciones de esas dos avionetas no eran las más capacitadas ni  experimentadas

En mayo de 1995 se habían firmado acuerdos sobre asuntos migratorios entre Estados Unidos y Cuba, orientados a eliminar la salida desordenada, criminal, ilegal y masiva de ciudadanos cubanos, inspirados y protegidos por la Ley de Ajuste Cubano de 1966, que privilegia a los cubanos que lleguen a suelo norteamericano. Hermanos al Rescate y particularmente Basulto había sido conminado por autoridades norteamericanas para dejar de interferir en la salida de los balseros cubanos, que durante el verano de 1994 habían convertido el Estrecho de la Florida en un cementerio.

Realizó otra acción de abierto desafío el 13 de julio, que estaba encaminada a protestar por los acuerdos firmados. El 9 de enero de 1996, Basulto envió a dos aviones Cessna 337 para violar el espacio aéreo de La Habana, formaba parte de la escalada provocadora. Las autoridades cubanas en pleno ejercicio de su derecho a preservar la integridad y seguridad territorial, como país soberano, protestó, denunció y advirtió que adoptaría las medidas necesarias para eliminar los vuelos de aviones intrusos por encima de sus ciudades, en particular de la capital densamente poblada, por constituir una amenaza para su seguridad nacional y una fragrante violación de su territorio.

La provocación mayor estaba en marcha y Basulto decidió continuar con sus planes, el 13 de enero dos aviones de Hermanos al Rescate vuelven a sobrevolar el espacio aéreo cubano en la capital y esta vez arrojan propaganda contrarrevolucionaria, nuevamente la respuesta de Cuba es serena, firme, disuasiva y conminatoria a desistir de tales provocaciones.

La provocación mayor estaba en curso y en los siguientes días se ejecutaría para tensar más aún las relaciones entra Cuba y Estados Unidos. Continuará…

 

Notas

(1) Juan Báez, un mayor de la CIA de origen puertorriqueño que interroga a los desertores cubanos que llegan a Miami, le pasaba los resultados que obtenía a Basulto para sus planes contra Cuba.

(2) Los aviones tenían la matrícula N-24325, N-67371 y N-768JH.

(3) El avión era un Cessna 337, matrícula N-415D.

(4) La entonces Representante Federal Ileana Ros Lethinen,  le prometió que lograría exonerarlo del pago por el alquiler del hangar de Hermanos al Rescate por un monto de 60,000 dólares.

(5) Estimulados por las promesas para emigrar de la propaganda de la administración Clinton, varios miles de cubanos inconformes se concentran en el malecón habanero, causan disturbios y destrozos. Son disuadidos ese mismo día.

(6) Testimonio dado al autor, en extensa entrevista, por el ex piloto de la organización Hermanos al Rescate, Juan Pablo Roque el 15 de julio del 2000. Roque había renunciado a Hermanos al Rescate y regresado a Cuba definitivamente en días previos al 24 de febrero de 1996.

 (*) Investigación que aparece en el libro del autor «Demócratas y Republicanos. Veinte y cinco años de agresiones contra Cuba.1993-2018», Editorial Capitán San Luis, 2020/ Foto de portada: José Basulto camina junto al avión 2506 de Hermanos al Rescate/ Archivo El Nuevo Herald.

Vea también

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Dejanos tu comentario