Unión y orden: El plan de Cuba contra el coronavirus

Por Mariana Monteagudo Fonseca, estudiante de primer año de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana

Los logros del sistema cubano de Salud Pública durante el enfrentamiento a la Covid-19 son una clara muestra de la eficiente organización de nuestro Ministerio de Salud (MINSAP) en la lucha contra epidemias

Después de varios meses de confinamiento, Cuba divisa una luz al final del túnel en esta etapa de recuperación y aspira a alcanzar una “nueva normalidad”. Los exitosos resultados del pueblo caribeño se deben en gran medida a la rápida y oportuna respuesta del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), el cual no permitió que el coronavirus tomara desprevenida a la población.

La Doctora María de los Ángeles León Venero, máster en epidemiología y enfermedades infecciosas y funcionaria del departamento de control de enfermedades trasmisibles de la Dirección Nacional de Epidemiología del MINSAP, afirma que la mayor fortaleza de nuestro sistema de salud es su trabajo organizado y conjunto, donde todas las entidades realizan funciones específicas para alcanzar un mismo fin.

Doctora María de los Ángeles León Venero, máster en epidemiología y enfermedades infecciosas y funcionaria del departamento de control de enfermedades trasmisibles de la Dirección Nacional de Epidemiología del MINSAP

“El ministerio cuenta con diferentes áreas de trabajo, a estas se subordinan varias direcciones a las cuales, a su vez, responden departamentos. Cada uno cumple una función específica y al elaborar un plan para enfrentar cualquier contingencia, Salud Pública participa como asesor principal de acción junto a todas las áreas«.

“Por ejemplo, en situaciones como esta, la mayor responsabilidad recae en Higiene y Epidemiología, pero también intervienen Asistencia Médica, Economía y Relaciones Internacionales”, aclara la especialista.

La ejecución ejemplar e inmediata del plan de defensa contra la Covid-19, a certeza de León Venero, está estrechamente relacionada a enfrentamientos contra pandemias anteriores, como el H1N1, el cólera y el dengue hemorrágico.

La experiencia adquirida significa una gran ventaja ante alertas mundiales, y permite planificar un protocolo que se adecúe al problema existente, es decir, se sigue un patrón que incluye la recolección de información y la formación de los especialistas.

En dicha preparación participan todos los organismos de la Administración Central del Estado según corresponda en su actividad dentro de las medidas a implementar, siempre bajo el asesoramiento de Salud Pública.

Por su lado, los aportes de las universidades y la parte científica han resultado vitales en el contexto actual, pues existen 460 investigaciones y estudios en el plan investigativo sobre el coronavirus.

“Los científicos desde el primer momento acudieron para contribuir con sus conocimientos en la lucha contra la Covid. Los especialistas de la Universidad de La Habana (UH) presentaron sus estudios sobre el comportamiento de los virus y los protocolos para determinados medicamentos; los investigadores de las facultades de Matemática y Geografía exponen semanalmente los resultados de los modelos matemáticos y estudios de geolocalización; el desarrollo del pesquisador virtual por parte de los informáticos, solo por mencionar algunos aportes de este sector”, señala la funcionaria.

El desarrollo de las ciencias también ha facilitado el seguimiento de los contagios. Este se realiza en el observatorio del Centro de Vigilancia, el cual funciona las 24 horas y prepara un sistema de información para captar a los pacientes de la atención primaria y secundaria de salud que sean sospechosos.

León explica que al cerrar la información, esta transita según la clasificación del paciente y se dirige a un sistema de informes para los usuarios establecidos. Todo se ejecuta en tiempo real, es decir, los datos que llegan a la población cada mañana a través de los partes informativos del MINSAP, son el cierre del conteo a las 12 pm.

Sin embargo, el éxito no se sustenta únicamente en la organización del Estado y Salud Pública, sino en que el pueblo se empodere y participe en la resolución del problema, pues no es posible lograr el control de la pandemia si los ciudadanos no son conscientes de su propia responsabilidad.

“Cuba se ocupa totalmente de garantizar servicios de salud a la población, pero un porciento importante viene de la seriedad de cada individuo para adherirse al tratamiento que le corresponda. Dicha responsabilidad adquiere mayor significado frente a una enfermedad altamente contagiosa«.

“Por mucho que hagan pesquisas, identifiquen rápidamente a pacientes sospechosos y se garantice su atención, depende de la comunidad el cumplimiento estricto de las medidas sanitarias para evitar la propagación del virus y avanzar en nuestra recuperación”, destaca la profesional de la salud.

Foto de portada: Joaquín Hernández/ Xinhua

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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