Cuba: «Fidel Castro decía la verdad y la gente lo percibía»

Con la participación de los españoles Javier Couso, Ángeles Diez y Pascual Serrano, así como de la cubana Rosa Miriam Elizalde, Doctora en Ciencias de la Comunicación y vicepresidenta primera de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), fue inaugurado hoy 13 de agosto, el espacio virtual La Tertulia, que condujo Iroel Sánchez, en el que se rindió homenaje a Fidel Castro.

Couso, exeurodiputado y destacado activista social, cuyo hermano, camarógrafo, fue asesinado por las tropas estadounidenses en Iraq; Diez, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, Doctora en Ciencias Políticas y Sociología, y con un vasto quehacer en estudios de comunicación y Serrano, autor de una amplia obra bibliográfica sobre los temas del periodismo contemporáneo y los desafíos de la aparición de internet.

Los expertos fueron convocados para hablar sobre Fidel Castro y los desafíos en tiempos de redes digitales. Para empezar el intercambio, Iroel Sánchez, director del espacio televisivo La pupila asombrada, exhortó a los invitados a hablar sobre Fidel, “una persona tantas veces demonizada por los medios de comunicación y venerada como pocas en todo el mundo”.

De acuerdo con Ángeles Diez, las cualidades naturales de Fidel como comunicador se cruzaban con el papel que tuvo en la historia, que fue fundamental para darle un giro a la humanidad en esos años del triunfo de la revolución cubana.

Comentó además que la coherencia de Fidel fue otro elemento fundamental para contrarrestar el efecto de las grandes trasnacionales de las comunicaciones a la hora de criminalizar una figura, de convertirla en un objetivo para atacar. Cuando hablaba -dijo- trasmitía a la gente coherencia y verdad.

Ángeles Diez recordó un texto del dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht en el que el autor define cinco dificultades para decir la verdad, y subrayó que Fidel resolvía esas cinco dificultades magistralmente. “Porque decía la verdad sobre tesis fundamentales y relevantes, y con coherencia. Y la gente lo percibía”.

Fidel era capaz de romper esa lógica de la manipulación mediática -añadió-, porque utilizaba unos canales de comunicación muy intuitivos, más allá de los intentos de manipulación de las grandes corporaciones (no olvidemos que los medios de comunicación son empresas que sirven a unos objetivos muy concretos). Además, “vivió en una época en la que el contacto, la comunicación y la presencia era fundamental”.

Para Pascual Serrano, lo fundamental en un político, en un periodista, en un medio de comunicación es la credibilidad. “Es el principal patrimonio que se tiene. Él lo conseguía por varias razones. Primero, porque siempre dijo la verdad”. El periodista fundamentó que con una trayectoria tan dilatada como la de Fidel, que ningún enemigo fuera capaz de pillarle en mentiras demuestra hasta qué punto lo tenían difícil para terminar con su imagen y su credibilidad.

Las otras dos razones de la credibilidad que trasmitía Fidel, Serrano mencionó: “cumplía lo prometido y siempre estaba presente en los momentos duros y malos”, como la crisis de los balseros y en los ciclones, en los sitios más remotos mirando si todo estaba en orden.

Pero, ¿cómo presentaban a Fidel esos medios de comunicación occidental?, preguntó Iroel para darle la palabra a Javier Couso.

El activista social y ex eurodiputado, cuya relación con Cuba se hizo más cercana cuando fue estudiante del Diplomado de periodismo audiovisual, en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, dijo que Fidel tenía la capacidad casi mágica de conectar con su pueblo y que era la voz de una revolución colectiva, que desde el primer momento trabajó la solidaridad internacional, médica, militar (con los pueblos oprimidos y contra el apartheid y el militarismo sudafricano).

Por eso, a pesar de los grandes tamices que ponen los medios de comunicación por delante de su figura, no son capaces de opacar la luz que lanza ese gran comunicador, ese gran político y ese gran líder”.

Rosa Miriam Elizalde subrayó que Fidel previó esta desmesura de la guerra de desinformación que vivimos y pensaba: “hay que enfrentar estos mecanismos”. Él decía -citó-, hay que dar las batallas, que los enemigos sepan que van a encontrar resistencia donde quiera.

“La batalla contra la mentira se inició desde los primeros días de la Revolución”. Recordó la Operación Verdad en la que Fidel convoca a todos los periodistas que quisieran venir a La Habana a ver de cerca a la Revolución cubana, justamente para enfrentar una campaña de calumnias contra esta, entre el 20 y 25 de enero de 1959.

Al hablar sobre su gran batalla contra la mentira, el 21 de enero de 1959, dijo: Donde hay justicia no hay crimen y donde hay crimen no hay libertad de prensa”.

Elizalde añadió que, también en esos días, Fidel habló sobre cómo no puede haber una prensa libre cuando esa prensa defiende los intereses de una empresa. “Periodismo no quiere decir empresa, porque empresa quiere decir negocio y periodismo quiere decir pensamiento, que tiene que ser libre”.

FP/RL/ Foto de portada: Heriberto González.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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