EEUU: Carga viral y gravedad de la enfermedad de la Covid-19 están relacionadas, confirman científicos

Una investigación estadounidense, publicada el 6 de agosto en la revista The Lancet, describe por primera vez la carga viral de un grupo de 1.145 personas hospitalizadas entre mediados de marzo y principios de mayo de este año, informó CNN.

De acuerdo con el reporte, la carga viral fue medida mediante un hisopado en la rinofaringe de los pacientes. Luego se cuantificó el número de partículas virales de SARS-CoV-2 presentes en la muestra, con el objetivo de relacionar la carga viral con el riesgo de muerte de las personas.

El promedio de carga viral de todas las muestras estudiadas fue de 398.000 partículas virales”, explicó el Dr. Elmer Huerta, autor del texto. “Se encontró una gran diferencia entre los 807 pacientes vivos que tuvieron un promedio de carga viral de 158.498 copias, con los 338 pacientes que murieron y que tuvieron un promedio de carga viral de 2.511.886 copias al final del estudio”.

Comentó, además, que el análisis estadístico también demostró que el riesgo de morir por una carga viral elevada fue independiente de algunas características del paciente, tales como edad, raza, sexo o si sufría de asma, fibrilación auricular, enfermedad de las arterias coronarias, enfermedad renal crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, diabetes, insuficiencia cardíaca, hipertensión, accidente cerebrovascular.

La conclusión, explicó, es que la medición de la carga viral, además de determinar la severidad de las medidas de aislamiento de los pacientes, podría ser útil en la clasificación temprana del riesgo de gravedad en los pacientes de COVID-19 y ayudara elegir entre los tipos de tratamiento y los ensayos clínicos disponibles.

Por otra parte, Huerta subrayó que la medición de la carga viral también podría ayudar en el pronóstico del riesgo de morir de una persona afectada por COVID-19, al relacionarse con el tipo y cantidad de anticuerpos neutralizantes, el nivel de citoquinas, las enfermedades preexistentes y los tratamientos recibidos, entre otras variables.

Una aplicación práctica del estudio —ejemplificó— es que si una persona trabaja en un lugar en donde existe una carga viral muy alta, como un hospital o un lugar cerrado y con mucha gente, debe tener una protección mucho más intensa que el de una persona que frecuenta un lugar con menos carga viral.

Asimismo, definió como carga viral el número de partículas virales que tiene una persona infectada en su organismo. La carga viral es diferente de la dosis infecciosa que se define como el número de partículas virales que son necesarias para causar una enfermedad.

Aclaró que, aunque este tópico aun se halla en estudio, algunos expertos piensan que la dosis infecciosa del SARS CoV2 es baja. “Se estima que una persona necesita alrededor de 1.000 partículas virales del SARS CoV2 para enfermar de COVID-19. Ese número toma importancia cuando se calcula que una fuerte tos o un estornudo podrían liberar alrededor de 200 millones de partículas virales y el solo hecho de hablar podría liberar 200 partículas virales por minuto”.

Pero —concluyó— aparte de la dosis infecciosa necesaria para desarrollar la enfermedad, es muy importante –también– conocer la carga viral; es decir, el número de partículas virales que tiene la persona en sus vías respiratorias. “Tal como ocurre en otras infecciones, a mayor carga viral, mayor gravedad de la enfermedad”.

FP/RL/Foto de portada:Getty Images

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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