EEUU: Extraterrestres, ovnis y manipulaciones del morador de la Casa Blanca

Por José Luis Méndez Méndez/ Colaboracion especial para Resumen Latinoamericano

Cuatro años de manipulaciones aderezan el mandato del casero casablanquino, amenazas, sanciones, medidas coercitivas contra países, represión en ciudades demócratas estadounidenses, deplorable gestión ante el flagelo, engaños sostenidos, persecución de las redes sociales, fomenta crisis mundiales para desviar la atención a problemas domésticos, rompe con organismos internacionales y troncha acuerdos multilaterales para mitigar el cambio climático, proteger la capa de ozono del efecto invernadero, para reducir la proliferación de las armas de exterminio masivo y mantener su control y otros actos de soberbia imposibles de relacionar.

En su impaciencia por ser reelecto, durante su campaña electoral, además de volver a manipular a sectores vulnerables, atacar, una vez más, a las élites y prometer con disipación, ha apelado a sórdidos y perturbadores temas que han acaparado la atención y curiosidad de generaciones de estadounidenses durante décadas: la probable vida extraterrestre.

Uno de ellos fue el evento que se produjo en la zona de Roswell, Nuevo México el 7 de julio de 1947, que pasó a la historia mundial como el incidente Ovni de Roswell, sobre el choque de una presunta nave extraterrestre en esa localidad.

La historia cuenta que, Mac Brazel, un granjero de la zona, descubre unos restos dispersos en su rancho cerca de Corona, se lo comunica a las autoridades, según lo describió al Roswell Daily Record en su edición del 9 de julio y ahí se destapa la caja de pandora. Esta descripción coincide con la dada por Charles B. Moore, profesor emérito de Física de la Universidad de New York, que desarrolló los globos con los que los Estados Unidos pretendían espiar el desarrollo nuclear de la entonces Unión Soviética.

Sobre el tema, el laqueado fue entrevistado por su hijo Don, de nombre homónimo, quien le preguntó sobre la existencia o no de extraterrestres y una pregunta concreta fue: ¿Abrirás Roswell, sabremos lo que pasó allí? A la cual Trump respondió: “Es una pregunta peculiar, pero de hecho, hay millones y millones de personas que quieren ir allí, es muy interesante y a mucha gente le gustaría saber qué pasó. Tendría que pensarlo, muchas personas me hacen esa pregunta, que quieren verlo, no voy a decirte lo que sé sobre el tema, aunque es muy interesante, Roswell, es un lugar muy interesante”.

Su entrevistador, entonces le pregunta: ¿Entonces estás diciendo que podrías desclasificarlo? “Bueno, tendré que pensarlo”, fue su respuesta. Un análisis de esta manipulación ofrece que el Presidente, admite conocimiento sobre el asunto, promete desclasificar documentos sobre el evento y estimula la ansiedad de millones de estadounidenses, al calificar de muy interesante lo acontecido y oculto por más de setenta años, no negó la ocurrencia, apeló a lo ambiguo para instalar la incertidumbre y fomentar el interés nacional.

La desclasificación de documentos sobre lo ocurrido en el mencionado hecho ha generado esfuerzos de presidentes como James E. Carter, quien durante su administración en la década de los años setenta del pasado siglo, hizo ingentes trámites para lograrlo, sin conseguirlo, debido a los tortuosos mecanismos establecidos, que incluye la aprobación del Congreso de Estados Unidos.

El barnizado, de manera deliberada, con fines electorales ofrece a los votantes una incitación más para elegirlo, con un suceso que ha inspirado libros, rodado películas, publicado novelas de ficción, así como la elaboración de enjundiosos y fundamentados informes, aunque no existe consenso sobre la hipótesis extraterrestre concebida, que ha sido cuna de la ufología moderna y estableció un antes y un después sobre este fenómeno.

El timador conoce que su rango no es suficiente para lograr la desclasificación, mecanismos y protocolos establecidos lo inhiben de lograrlo, promete lo que no tiene ni puede lograr.

También las descripciones de testigos, análisis realizados por personas que participaron en un súper secreto proyecto militar estadounidense que incluía el diseño de los globos del titulado plan Mogul, consistente en que el gobierno de los Estados Unidos, realizó experimentos con globos meteorológicos como instrumento para infiltrar líneas enemigas y explorar la posibilidad de arrojar bombas atómicas desde la estratosfera.

Los informes desclasificados de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en los años noventa, revelaron según los escépticos de lo extraterrestre a que lo estrellado en Roswell fue el vuelo Nº4 del mencionado plan de los globos y que la necesidad de mantener su secretismo provocó el supuesto incidente ufológico. Dar por cierta esta versión, no tendría el atractivo electoral que promovió Trump, él mantuvo la mística de lo ignoto para su beneficio.

La posición oficial del gobierno de los Estados Unidos, desde el 2005, es que nada de naturaleza paranormal o extraterrestre había ocurrido allí. El informe definitivo de la Fuerza Área, sobre el caso Roswell está disponible, así como la respuesta a esa conclusión por parte de ufólogos, quienes insisten en que el texto es falso, para poder continuar con lo místico.

Lo sustentado en resumen, del lado invisible, es que una nave alienígena se estrelló cerca de Roswell y que se recuperaron varios cadáveres de origen extraterrestre. Por tanto, de ser así, el gobierno de los Estados Unidos está al tanto que los extraterrestres han visitado el planeta desde al menos 1947, pero todavía no lo admiten, e incluso algunos grupos postulan que habría una conspiración del ocultamiento extraterrestre y que el gobierno estadounidense podría estar actualmente en posesión de tecnología alienígena.

Por eso, los motivos que tendría el gobierno para guardar el secreto inicialmente serían irrefutables. Los altos funcionarios probablemente temerían una situación de pánico general al dar a conocer que existía una posible amenaza extraterrestre.

Sea cualquiera el final de esta historia, la verdad real es que Trump la manipula a su favor y decenas de miles de sus seguidores fanáticos, que ahora se han envenenado al ingerir las pócimas mágicas recomendadas por su “líder” para al parecer librar la pandemia letal, votarán por él con la ilusión de conocer qué sucedió en Roswell, pero morirán sin saberlo, Trump, no es un timonel fiable ni los llevará a puerto seguro, es un fraude personificado.

Foto de portada: Getty Images

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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