Gobierno ecuatoriano «no mueve un dedo» a favor de exvicepresidente Jorge Glas cuya vida está en peligro en la cárcel

Siete meses después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor del exvicepresidente de Ecuador Jorge Glas, aún no se ha recibido respuesta del gobierno. Glas se encuentra preso en el Centro de Rehabilitación Social Regional Sierra Centro Norte, en la provincia de Cotopaxi, tras ser condenado a seis años de prisión, en diciembre de 2017, por asociación ilícita en el caso Odebrecht, con pruebas ilegales, lo que ratifica que es un preso político, según detalla la cadena multinacional Telesur.

Las medidas cautelares fueron dictadas el 31 de diciembre de 2019, a petición de la defensa de Glas, que denunció ante este organismo regional las intimidaciones, hostigamientos y amenazas de las que ha sido víctima el exvicepresidente dentro de la prisión; además, por su estado de salud. Esta situación fue constatada hace un año por diputados europeos, que visitaron al exfuncionario en la cárcel.

Hasta ahora, estas medidas no se han cumplido y así lo pudo evidenciar la CIDH este jueves 30 de julio, en reuniones virtuales que tuvo por separado con las partes (defensa y Estado ecuatoriano) y luego en conjunto, incluyendo a Glas.

«El Gobierno ecuatoriano, a través de sus funcionarios, ha recibido un llamado de atención, y la exigencia de presentar documentación extensa sobre la situación real de Jorge», dice Fausto Jarrín, abogado de Glas, en entrevista con RT tras la reunión con la CIDH.

Y añade: «Nosotros hemos dejado claro que el Estado ecuatoriano está ocultando la verdad de lo que sucede en las cárceles,  y de lo que sucede con Jorge Glas. Tiene un trato discriminatorio para su persona». El jurista recalca que desde que se emitieron las medidas cautelares, que debieron cumplirse en un plazo de 15 días, hubo «una sola reunión», en la cual “el Gobierno lo único que nos ofreció fue aumentar de una hora a dos el tiempo que Jorge podía estar en el patio», porque el exvicepresidente pasaba 23 horas en su celda, como también constataron el año pasado los diputados europeos.

También hubo un reclamo por la falta de acceso de Glas a sus abogados. «Esto ya ha sido materia de decisiones judiciales: el 24 de julio, un tribunal de apelación decidió que esa es una afectación al debido proceso, una afectación al derecho de defensa», dijo Jarrín. Además, el abogado reiteró que debido a su padecimiento, Glas «no puede contagiarse de Covid-19 porque su organismo no tiene capacidad de defenderse del virus».

Jarrín volvió a denunciar que Glas fue enjuiciado y sentenciado con un Código Penal derogado, el de 1971, y no con el Código Orgánico Integral Penal (COIP) vigente desde 2014.

Jarrín también denuncia la inseguridad de la cárcel, donde hace más de un mes fueron asesinados dos reclusos y se han registrado amotinamientos. «Muchos presos culpan a Glas de ser la razón por la que no se tramitan allíprelibertades».

LG/RL/ Foto de portada: EFE/ Archivo. 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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