ONU: Un aniversario y las agresiones contra Cuba (I)

José Luis Méndez Méndez/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Del  22 al 29 de septiembre la Organización de Naciones Unidas, ONU, conmemorará su aniversario 75, en medio de retos colosales, entre estos la pandemia, que amenaza a todos sin distingos de ningún tipo y convoca a la unidad mundial para su erradicación. La voz de Cuba, estará presente para, una vez más, exponer su diáfana verdad, que nunca ha abandonado,

La ONU fue establecida para “mantener la paz y seguridad internacionales”, “desarrollar relaciones de amistad entre las naciones”, “alcanzar una cooperación internacional fundada sobre las relaciones de amistad entre las naciones”, “alcanzar una cooperación internacional en la solución de problemas económicos, sociales, culturales o humanitarios” y “fomentar el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales”. Este es su horizonte ideal, deseado.

La representación de Cuba ante la ONU ha sido blanco de agresiones en 43 ocasiones en las pasadas seis décadas, una de estas fue el asesinato de uno de sus funcionarios, el 11 de septiembre de 1980, suceso inédito contra el personal acreditado ante ese organismo internacional.

Los ataques comenzaron mucho antes, el 17 de septiembre de 1962, un funcionario cubano ante la ONU, fue agredido, en igual fecha del siguiente año, la delegación cubana asistente a la sesión de la Asamblea General, fue atacada por terroristas de la organización fascista Movimiento Nacionalista Cubano, MNC, integrada por contrarrevolucionarios cubanos.

El 11 de diciembre de 1964, los extremistas del mencionado MNC,  Julio Carlos Pérez, Guillermo e Ignacio Novo Sampoll desde la localidad neoyorquina de Long Island City dispararon con una bazuca de 3.5 pulgadas, a través del Río del Este,  contra el edificio principal de las Naciones Unidas, cuando el comandante Ernesto Guevara de la Serna, pronunciaba un discurso como representante de Cuba ante la Asamblea General.

El proyectil cayó en el agua donde detonó y produjo que un hongo de agua se elevara a la altura y varios cristales de las ventanas del recinto diplomático fueron dañados. El orador no interrumpió su discurso, que continuó.

Como apoyo a este acto de terror,  un grupo de contrarrevolucionarios confabulados con los ejecutores  se concentró frente a la entrada del edificio de la ONU escenificando una provocación contra Cuba.

Los autores fueron detenidos y llevados a juicio, pero el juez actuante eliminó los cargos imputados al alegar que la policía durante los interrogatorios, no permitió que los conjurados fuesen asistidos por un abogado. Fue el acto de terror más grave cometido desde 1953, cuando la sede de la ONU, se instaló en la ciudad de Nueva York.

Un poco antes una contrarrevolucionaria cubana, blandiendo un cuchillo de siete pulgadas de largo, intentó romper el cordón de seguridad de la entrada a la sede de la ONU, mientras vociferaba que su intención era asesinar al comandante Guevara.

Ese mismo día, otros tres contrarrevolucionarios cubanos, fueron detenidos cuando penetraron en la Plaza de las Banderas  de la ONU, para arriar las enseñas nacionales de Cuba y la Unión Soviética, con la intención de quemarlas.

Un vocero de los agresores, quien dijo ser el secretario general de la organización contrarrevolucionaria cubana la Rosa Blanca (1), dijo lamentar que el atentado no hubiese terminado con la vida del representante cubano, el  comandante Guevara (2).

El 30 de junio de 1965, la policía de Nueva York descubrió y ocupó un enorme arsenal en un almacén ubicado en la tienda de deportes M and D Sport Shop en el número 6422 de la Avenida Catorce en el Boro Park, en el barrio de Brooklyn. El armamento incluía fusiles y ametralladoras automáticas, pistolas, morteros y cientos de miles de municiones de diferentes calibres. El dueño era un cubano, que en el momento de ser detenido declaró que eran medios para atacar a los representantes cubanos ante la ONU (3).

El 3 de abril de 1967, sufrió quemaduras el encargado de negocios de Cuba ante la ONU, Nicolás Rodríguez Astiazaraín, como consecuencia de la explosión de una bomba colocada en el interior de un libro enviado a su despacho.

La nota de protesta enviada por la Misión Permanente de Cuba al Secretario General de la ONU, denunciaba la impunidad y el nivel de acceso de los terroristas, quienes habían disfrazado el libro bomba como una documentación oficial procedente del organismo internacional, con lo cual generaba una elevada desconfianza hacia ese ente diplomático.

El texto denunciaba: En el día de hoy, 3 de abril del presente año, se recibió en esta Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, un paquete, conteniendo un libro publicado por esa Organización. Dicho libro contenía un mecanismo que entró en funcionamiento al ser abierto e hizo estallar detonantes y explosivos de los conocidos como C-4, que me produjeron heridas que recibieron atención médica en el New York Hospital.

El mencionado paquete fue depositado en la oficina postal que funciona dentro del edificio de Naciones Unidas; hecho probatorio son las estampillas y matasellos del mencionado correo. Para que no pudieran quedar dudas de la procedencia, mi nombre y dirección venían impuestos en una etiqueta de las usadas por la Secretaría de la Organización y que en más de una oportunidad, acompañando documentos de Naciones Unidas, han llegado a esta Misión.

El 29 de diciembre de 1967, la policía de la ciudad de Nueva York, informa sobre un plan de los terroristas de origen cubano para asesinar al embajador de Cuba, Ricardo Alarcón  de Quesada, Representante permanente de Cuba ante la ONU.

El 10 de enero de 1968, la policía de Nueva York, hostiga a los visitantes a la sede diplomática cubana ante la ONU y el 12 de febrero, una nueva provocación de hostigamiento afecta a la representación cubana al serle negada la visa de reingreso a sus funciones a un 1er secretario, con esa medida pretendían desestabilizar su funcionamiento, mientras el 26 de mayo del mismo año estalla una bomba en un hotel donde se realizaba una recepción con la participación de una delegación cubana ante  la ONU, en Nueva York.

El 11 de julio del mismo año, estalla una bomba, que daña a la sede de la misión de Yugoslavia, al confundirla los terroristas con la representación cubana ante la ONU, seis días después, estalla una bomba en la residencia de un funcionario cubano, que es dañada y la organización terrorista Poder Cubano, se acredita este acto terrorista.

El 26 de julio, se produce un ataque con objetos contundentes contra la representación cubana, que se lo acreditan los llamados Comandos Libres Nacionalistas, de origen fascista.

El 24 de octubre, se produce un intento de asesinato contra el embajador cubano ante la ONU, son detenidos los autores.

Apenas habían transcurrido diez años del triunfo de la Revolución cubana, en los siguientes años se producirían decenas de otras agresiones contra la Misión cubana.

Continuará…

Notas

(1) Organización contrarrevolucionaria creada en la ciudad de Nueva York, el 28 de enero de 1959 e integrada por esbirros y testaferros de la derrocada dictadura de Fulgencio Batista. Uno de sus principales cabecillas fue Rafael Díaz-BalartGutierrez, muy cercano al tirano.

(2) Para ampliar, se puede consultar BazzokaFired at U.N. as Cuban Speaks, en la edición de Nueva York, del The New York Times, del 12 de diciembre de 1964, p. 1

(3) Para más información se puede consultar, “Arsenal Intendedfor Anti-CastroitesSeized in Brooklyn”, The New York Times, 1 de Julio de 1965.

Foto de portada: Fernando Medina Fernández / Cubahora.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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