Un aniversario y las agresiones contra Cuba (II)

Por José Luis Méndez Méndez.

Si en la primera década del triunfo de la Revolución cubana, las agresiones contra el personal diplomático cubano acreditado ante la ONU y los ataques a su Misión Permanente, fueron frecuentes, en los siguientes años, se intensificarían, ninguna otra representación fue tan hostigada por los grupos extremistas de origen cubano radicados en Estados Unidos.

El 20 de enero de 1969 asumió la presidencia de Estados Unidos el republicano Richard Milhous Nixon, un funcionario muy comprometido con la dictadura de Fulgencio Batista, había sido vicepresidente durante los ocho años que el dictador cubano había usurpado el poder en Cuba e inmediatamente después del triunfo revolucionario hizo de la cruzada por derrocar a la Revolución, su problema personal. Durante su administración las organizaciones terroristas de origen cubano operaron con total impunidad. Los hechos así lo demostraron.

El día que se celebraba el décimo aniversario de la Revolución, el 1 de enero de 1969, la organización fascista Movimiento Nacionalista Cubano, MNC colocó una bomba en el auto de un funcionario de la representación de Cuba ante la ONU.

El 20 de febrero, las autoridades le niegan la visa de reingreso al territorio estadounidense a un consejero de la representación cubana, es una medida para obstaculizar la labor diplomática de la sede.

El 23 de junio, terroristas de Poder Cubano lanzaron un artefacto incendiario contra la Misión de Cuba ante la ONU. Dos meses después, el 25 de agosto: se produjo otro atentado terrorista contra esa sede diplomática.

En el año 1971, aumentaron los actos de terror y provocaciones contra los diplomáticos cubanos ante la ONU. Nuevos grupos extremistas se sumaron a las agresiones. El 13 de marzo, la organización terrorista Abdala realizó una provocación contra Cuba dentro del recinto de la ONU en Nueva York. Más de una docena de sus miembros se encadenaron de forma provocadora en el recinto del Consejo de Seguridad, que fue cerrado.

El 8 de julio, en el Loew’s Orpheum Theater, de la ciudad de Nueva York, donde asistirían diplomáticos cubanos acreditados ante la ONU y en el momento en que se exhibía el documental Che, hizo explosión una bomba, causando daños materiales de consideración. La acción terrorista se la adjudicaron grupos de origen cubano.

Desde 1971 hasta mediados de 1972, varias decenas de integrantes de la organización Abdala, fueron detenidos por la policía en Estados Unidos, por haber realizado actos contra Cuba. En el teatro Olimpia, en Nueva York, un festival de cine quedó suspendido cuando algunos de sus miembros lanzaron ratones vivos, creando el caos y el pánico en los asistentes.

El 27 de noviembre de 1971, se colocaron ataúdes en la sede de la ONU por parte de elementos de Abdala, en actos de protestas contra la política de Estados Unidos, hacía el gobierno de Cuba.

En Nueva York, el auto del embajador cubano Ricardo Alarcón, fue apedreado y en otro ataque, elementos violentos de Abdala lanzaron piedras contra la sede de la Misión de Cuba ante la ONU.

A principios de 1972 las organizaciones terroristas de origen cubano con base en la Florida se sumaron la proclamada ofensiva extremista “guerra por los caminos del mundo” con el propósito de incrementar las acciones terroristas contra los intereses de Cuba.

El 19 de enero de ese año, la organización terrorista Comandos Libres Nacionalistas, CLN con sede en Nueva York, incendió un automóvil de la Misión de Cuba ante la ONU que se encontraba estacionado frente a un edificio de apartamentos donde residían varios funcionarios cubanos.

El 12 de enero, en su Nota No. 1, dirigida al Secretario General de la ONU, el embajador cubano ante ese organismo internacional, denunciaba el intento de incendiar un auto de la Misión por autores no identificados y que esa provocación era parte de un sistemático plan contra la representación cubana, que se realizaba bajo el amparo y con el estímulo de las autoridades de Estados Unidos.

Tres días después, otro auto con placa DPL 912, de la sede fue dañado mientras se encontraba estacionado en la calle 79 entre las avenidas Primera y Segunda. En la noche del 19 de enero una vez más el mismo vehículo fue dañado, cuando fue estacionado en el mismo lugar.

Casi un mes después, el 18 de febrero, otro auto diplomático cubano, con placa DPL 798, cuando estaba estacionado en la calle 79 entre las avenidas York y Primera, fue estropeado. Al día siguiente, en la noche del 19, el auto de la sede DPL 958, estacionado en la calle 74 entre las avenidas Primera y York fue atacado de manera contundente, fue abierto, su radiador fue contaminado con aceite, desconectaron los cables de la batería, dejaron el auto inutilizado que fue remolcado para su reparación. Este mismo vehículo, había sido atacado en numerosas ocasiones mientras estaba aparcado frente a la residencia de un Consejero de la Misión. Le han taladrado el maletero, abierto y sustraído la goma de repuesto, así como quebrado de su base el cristal retrovisor.1 Acorde con investigaciones posteriores se pudo conocer que el grupo terrorista causante de estos daños fue el citado Comandos Libres Nacionalista, CLN.

Otra vez, el 29 de febrero, fueron atacados y dañados varios automóviles pertenecientes a diplomáticos cubanos acreditados ante la ONU.

El 29 de marzo, en el Centro de Estudios Cubanos en Manhattan, Nueva York, frecuentado por diplomáticos de la sede diplomática cubana ante la ONU, estalló una bomba apenas unos minutos después de haber concluido una clase de idioma español. La organización terrorista Gobierno Secreto Cubano, GSC, se adjudicó este hecho.

Al día siguiente, 30 de marzo, la misma organización terrorista se adjudicó haber efectuado varios disparos contra el local de un Comité Cinematográfico en Nueva York, donde asistían diplomáticos cubanos acreditados ante la ONU, para la exhibición de películas sobre Cuba.

El 1ro de mayo, cuando el embajador de Cuba ante la ONU Ricardo Alarcón de Quesada, impartía una conferencia en el Queen’s College University, en Nueva York, varios terroristas de origen cubano realizaron una agresión que ocasionó cuatro heridos y el pavor en los asistentes, con el empleo de medios químicos.

En junio, una vez más, un auto diplomático cubano de la sede ante la ONU, es objeto de un acto incendiario

El 27 de noviembre, la organización terrorista Abdala se adjudicó haber atacado el auto del embajador de Cuba ante la ONU, en Nueva York.

En el año 1973 se registra en la historia de las agresiones terroristas contra Cuba, como el inicio de una ola de actos de terror en todo el mundo contra las representaciones cubanas y su personal en varios continentes. La misión cubana ante la ONU, fue hostigada a pesar de las reiteradas denuncias ante la embajada de Estados Unidos ante la ONU, a las autoridades del llamado país huésped encargadas de velar por el libre y seguro ejercicio de sus funciones de los diplomáticos ante el organismo internacional del cual Nueva York es sede.

El 15 de marzo, la mencionada organización terrorista Gobierno Secreto Cubano, GSC, hizo estallar otra vez una bomba en el Centro de Estudios Cubanos, frecuentado por diplomáticos cubanos, que destruyó todo el inmueble ubicado en el Greenwich Village, de la ciudad de Manhattan, en Nueva York.

El 26 de junio, terroristas incendiaron un auto de la representación cubana ante la ONU en Nueva York.

El 24 de julio, el mencionado Gobierno Secreto Cubano, GSC, detonó una bomba en el local 1199 del Hospital de Trabajadores (Hospital Workers), ubicado en el número 310 oeste de la calle 43, hiriendo a un trabajador de mantenimiento. En ese centro se había alquilado un espacio para exhibir los logros de la Revolución cubana en sus veinte años actividad promovida por la Misión Permanente de Cuba ante la ONU.

Dos días después, el 26 de julio, las organizaciones terroristas Movimiento Nacionalista Cubano, MNC, Gobierno de Liberación Cubano, GLC y Gobierno Secreto Cubano, GSC, se adjudicaron la colocación de varias bombas en la Exposición XX Aniversario del Moncada, presentada por amigos de Cuba en el Centro Martin Luther King, Jr. en Nueva York y con el apoyo de la representación cubana ante la ONU, donde se reportó un herido y cuantiosos daños materiales.

A comienzos de este año 1974, ya estaba en curso la alianza de las organizaciones anticubanas de Miami con los grupos derechistas del Cono Sur, en lo que unos meses más tarde se constituiría en la Operación Cóndor. En este nuevo escenario el Gobierno de Estados Unidos, por medio de la CIA estimuló la creación de este engendro criminal integrado por los aparatos de inteligencia de las dictaduras militares de Chile, Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, con la participación de los cuerpos represivos de otros países latinoamericanos como los de Venezuela, Ecuador y Perú.

A esta formación criminal de carácter internacional se integran los terroristas cubanos, que fueron sicarios en la operación Cóndor y actuaron en Estados Unidos, América Latina y Europa. La organización criminal Movimiento Nacionalista Cubano (MNC), Acción Cubana, encabezada por el agente de la CIA Orlando Bosch Ávila, y otras agrupaciones extremistas con asiento en territorio estadounidense actúan para alcanzar sus objetivos políticos con el apoyo de la trasnacional del crimen, con el propósito de aniquilar el movimiento revolucionario en América Latina, dentro del concepto de “estados de seguridad nacional”.

Estas alianzas criminales ejecutaron nuevos actos de terror, contra los representantes de Cuba ante la ONU en Nueva York.

Continuará…

Notas

(1) Para más información consultar el documento A/AC.154/L.9 del 1 de marzo 1972, del Comité de Relaciones con el país huésped. También en UN Archivos, S-0904-0061-32.

RL/ Foto de portada: Archivo Minrex.

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cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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