Un aniversario y las agresiones contra Cuba (III)

Por José Luis Méndez Méndez.

Entre los años 1974 y 1976, en este trienio se desató una oleada de actos de terror contra las representaciones cubanas en el exterior, en particular la Misión Permanente de Cuba ante la ONU, fue blanco de estas agresiones. Se combinaron varios factores políticos, entre estos la llegada del presidente Gerald Ford a la Casa Blanca; la interrupción de conversaciones secretas entre representativos de Cuba y Estados Unidos en represalia por la presencia militar internacionalista de Cuba en África; la ruptura del aislamiento político-diplomático impuesto por administraciones estadounidenses, por medio del restablecimiento de relaciones con la Isla por parte de algunos gobiernos latinoamericanos y el reconocimiento de la Revolución cubana a nivel mundial por las acciones de institucionalización, como la proclamación de su Constitución.

El 9 de agosto de 1974, el presidente Richard Nixon se vio obligado a renunciar como consecuencia del escándalo Watergate y fue sustituido por Gerald Ford, quien asumió la primera magistratura en su condición de presidente de la Cámara de Representantes, convirtiéndose en el primer jefe de estado no electo en las urnas, en la historia de la nación estadounidense. Las agresiones contra Cuba se incrementaron.

Un grupo de países latinoamericanos había comenzado acercamientos con las autoridades cubanas para restablecer las relaciones, interrumpidas una década atrás por presiones de Estados Unidos. Los terroristas dirigieron los actos de terror contra algunos de ellos. A inicios de febrero, la embajada y consulado de Venezuela ante la ONU, son objeto de sendas bombas colocadas y hechas estallar.

En este año, varios consulados de países latinoamericanos fueron objeto de agresiones con bombas en diferentes ciudades en represalia por sus relaciones con Cuba.

Los patrocinadores de esta nueva ofensiva de terrorismo de Estado fueron, por Estados Unidos, Richard McGarrah Helms, director de la CIA y David Atlee Phillips, jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA, quien además dirigió una intensa campaña de guerra psicológica y subversión política contra la Revolución cubana.

En enero del mismo año se enviaron paquetes bombas a las embajadas de Cuba en Lima, Perú; Madrid, España; Ottawa, Canadá y Buenos Aires, Argentina, según consta en documento secreto desclasificado el 14 de agosto de 1991 con la codificación “5668/SLQ/JC del 16 de enero de 1978, del Buró Federal de Investigaciones (FBI)”.

El 11 de septiembre de ese año en la ciudad de Newark, New Jersey, un grupo de contrarrevolucionarios crean, inspirada en el golpe fascista chileno, la organización Omega-7, que comenzó de inmediato a emplear al terrorismo como método para alcanzar sus propósitos políticos. Sus integrantes procedían de grupos violentos como el llamado Movimiento Insurreccional Martiano, MIM; el Movimiento Insurreccional de Recuperación Revolucionaria, MIRR y el Movimiento Nacionalista Cubano, MNC. Omega-7, ha sido considerado como el brazo armado del MNC, pero en realidad actuó de forma independiente, aunque con nexos cercanos a las organizaciones mencionadas y con otras radicadas en Miami, que le proporcionaron asesoría, armas y explosivos.

El terrorista Eduardo Víctor Arocena Pérez,(1) fue su gestor y se identificaba con el nombre de Omar, al ser detenido en 1983 se había acreditado sesenta actos de terror contra sedes diplomáticas, planes para asesinar a emigrados y funcionarios diplomáticos cubanos, también contra países y entidades privadas con determinados nexos con la Isla. Se le juzgo en 1984 por negarse a testificar ante un Gran Jurado sobre las actividades terroristas y ser el ejecutor material o intelectual de delitos que originaron 45 cargos en su contra, por los cuales se le condenó a 2 cadenas perpetuas y 325 años de prisión, siendo elegible para la libertad condicional en el año 2050.(2)

Este delincuente salió ilegal de Cuba en un barco en 1965. Recibió entrenamiento por parte de la CIA a finales de la década de los años sesenta del siglo pasado, se hizo experto en demolición submarina, empleo de explosivos de diversos tipos, también en el manejo de diversas armas de combate, incluidas las automáticas proscritas por las leyes estadounidenses.

Esa agencia estatal lo habilitó con documentación falsa a nombre de Alejandro Medina y lo incluyó en una “célula dormida”, en espera de instrucciones.

En cada aniversario de su fundación, ejecutaron actos de terror, que colocaron a este engendro criminal entre las más virulentas en Estados Unidos, donde operaban como terrorismo doméstico varios grupos. Desde su creación hasta su desarticulación en 1983, los intereses cubanos en Estados Unidos serían una prioridad de los terroristas.

En noviembre de 1974, estalló una bomba en un hotel donde se alojaba una delegación cubana asistente a sesiones de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

A principios de 1975 los extremistas de origen cubano radicados en Estados Unidos consideraron la posibilidad de que podría iniciarse un proceso de mejoramiento en las relaciones entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, por ello incrementaron sus acciones contra objetivos cubanos y sus simpatizantes en el exterior, con el fin de impedirlo.

En Estados Unidos se realizaron en ese año 39 de las acciones y el resto en 10 países de Europa, América Latina y el Caribe. Como se adelantó, en enero de ese año, en Nueva York, tuvieron lugar conversaciones secretas entre representantes de la administración estadounidense y de Cuba, donde participaron diplomáticos cubanos acreditados ante la ONU, interrumpidas por la parte norteamericana como respuesta a la ayuda solidaria e internacionalista de Cuba a Angola, ratificándose así que el terrorismo es un instrumento de agresión en la política de las administraciones norteamericanas.

Según el testimonio del terrorista Manuel Ortega Muñoz interrogado en la cárcel del condado Dade en el mes de noviembre de 1976, sobre sus actividades violentas en Nueva York, reveló que había pertenecido desde 1973 a un grupo terrorista organizado por el criminal batistiano Rolando Masferrer Rojas.

Después Ortega Muñoz, se desvinculó de este y entró en contacto con el terrorista Pablo Gustavo Castillo por medio del también criminal Orestes Ruiz Hernández. Estos tenían entre sus planes atentar contra los diplomáticos cubanos y lo captaron para estas misiones. Ellos tenían como divisa de sus actos violentos el no respetar la vida de quienes representaran al Gobierno de Cuba en el exterior, así lo habían expresado el 4 de diciembre de 1973 cuando emitieron un comunicado en Madrid, España, donde se adjudicaban la colocación de la bomba que estalló en el consulado de Cuba en la ciudad de México el lunes 3 de diciembre. El texto amenazador decía: “No reconoceremos la inmunidad diplomática de los enemigos de la libertad«.(3)

La Misión de Cuba ante la ONU había sido la representación cubana más afectada por las agresiones de los terroristas de origen cubano radicado en Estados Unidos. No solo bombas habían explotado en su sede, durante el segundo semestre del año 1975 y el primero de 1976. Solano y Ortega se escondieron en Nueva York, era una táctica utilizada con frecuencia por esos grupos, mover a los terroristas que estaban «quemados» en una zona, trasladarlos a otra, por ejemplo los de Miami eran enviados a Nueva Jersey o a Nueva York y los de estos estados a Miami si era necesario, allí recibían el apoyo de los grupos que estuviesen operando.

Los citados Solano, Ortega y Orestes Ruíz recibieron la misión de vigilar y recopilar información sobre los movimientos de los funcionarios cubanos acreditados ante la ONU con el fin de realizar atentados contra ellos. Los principales objetivos de los terroristas eran el entonces embajador de Cuba ante la ONU, Ricardo Alarcón de Quesada y el 1er secretario de esa Misión, Teófilo Acosta.

El 5 de mayo, la policía de Nueva York, informa a las autoridades cubanas que terroristas del MNC, tenían un plan desarrollado para asesinar al representante cubano ante la ONU.

El 17 de noviembre, con inusitado despliegue policiaco son detenidos por medio de la fuerza y amenazas un tercer secretario de la Misión y un asesor de la delegación cubana al XXX Periodo de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, quienes a pesar de identificarse como diplomáticos fueron esposados con las manos a la espalda y conducidos al Sexto Precinto de la Policía en Manhasset, condado de Nassau, donde se les hizo permanecer en esas condiciones durante cuatro horas, sometiéndoles a interrogatorios y a un minucioso registro personal como si fueran delincuentes comunes. En ningún momento las autoridades norteamericanas presentaron excusas por la incalificable conducta de sus agentes.(4) Después las autoridades enviaron una nota a la Misión cubana, donde invitaban a los agredidos a retirarse del país, una variante alternativa a la típica y socorrida nota verbal de persona non grata, que implica una connotación diplomática y política superior.

El 10 de diciembre los terroristas de origen cubano causan daños al auto del representante de Cuba ante la ONU. En ese año se acumulan 28 agresiones contra las representaciones de Cuba y su personal en varios países.

El año 1976, sería el más agresivo contra la Misión Permanente de Cuba ante la ONU, por parte de los terroristas de origen cubano cobijados en ciudades estadounidenses.

Continuará…

 

Notas

(1) Prisionero 12573-004, cumplió parte de su sentencia en la cárcel de Torre Haute, penitenciaria de media seguridad dentro de un pabellón cerrado destinado a los acusados de terrorismo.

(2) En un documento de sentencia del juicio en su contra se significa que fue condenado a dos cadenas perpetuas, 155 años de cárcel y 145 mil dólares adicionales.

(3) Declaraciones del detective Raúl J. Díaz, ante el subcomité de Inteligencia del Senado en una audiencia sobre el terrorismo en el área de Miami, celebrada el jueves 6 de mayo de 1976.

(4) Para conocer más información sobre este hecho consultar el Documento A/AC 154/97 del 5 de diciembre de 1975. También el documento A/AC.154/99.

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RL/Foto de portada: Archivo CubaMinrex.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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