Un aniversario y las agresiones contra Cuba (IV)

Por José Luis Méndez Méndez.

En 1976, la Misión de Cuba ante la ONU, había sido objeto de varios atentados, así el 6 de junio una potente bomba estalló en la puerta de la misma ocasionando daños de consideración. Fue significativo, que el policía a cargo de la protección de la sede diplomática se ausentara en el momento del estallido para ir a un baño cercano.

Esta bomba de alto poder, colocada junto a la entrada de la representación de Cuba ante la ONU, destruyó la puerta principal, y causó cuantiosos daños materiales en el inmueble, en su mobiliario y en un automóvil de la Misión. También afectó las fachadas de varios edificios del vecindario.(1)

Los resultados del estudio y seguimiento de los movimientos de los diplomáticos cubanos ante la ONU acosados y escogidos para ser asesinados, se los enviaban al terrorista Gustavo Castillo (2) en Miami.

El mencionado acecho del diplomático Teófilo Acosta estuvo casi terminado, se aseguraba que vivía en un edificio llamado My Flower, de la calle 72 del West Side -sector oeste-, de Manhattan. Según los reportes de los complotados en el plan de asesinato, el blanco elegido era metódico, predecible y su rutina permitía crear condiciones propicias para asesinarlo.

El proceso en curso por medio del cual un grupo de países latinoamericanos había comenzado acercamientos con las autoridades cubanas para restablecer las relaciones, interrumpidas una década atrás por presiones de Estados Unidos, fue rechazado por los terroristas que dirigieron los actos de terror contra algunos de ellos. A inicios de febrero, la embajada y consulado de Venezuela ante la ONU, fueron objeto de sendas bombas colocadas y hechas estallar.

Mientras, el Embajador Ricardo Alarcón, ante las reiteradas amenazas de asesinato contra su persona, había recibido protección del Servicio Secreto, sus agentes lo acompañaban a todas sus actividades, era evidente, que las autoridades habían detectado lo que se fraguaba no eran solo amenazas. Además funcionarios cubanos lo protegían en sus movimientos. Se concluyó por parte de los terroristas, que era difícil atentar contra él. Los esfuerzos se concentraron en Acosta.

Durante varias semanas el comando terrorista siguió a un hombre negro, alto, corpulento que se presumía que era Acosta, registró todos sus movimientos y los informó, pero no resultó así, el vigilado y a punto de ser ultimado era un estadounidense con características físicas parecidas con la próxima víctima, pero no tenía relación con el funcionario cubano.

El terrorista Antonio Calatayud Rivera, quien fungía como supervisor del plan, ordenó seguir el estudio de funcionarios cubanos ante la ONU y para atentar contra ellos proporcionó una ametralladora, una escopeta recortada, explosivos, mechas de seguridad, detonadores, cápsulas detonantes y dos pistolas no registradas. Cuando todo estaba listo, el terrorista José Pérez Linares, superior de Calatayud, pospuso la misión.

Los grupos terroristas de origen cubano continuaron sus agresiones contra representaciones cubanas por los factores ya explicados. Adoptaron diversos nombres para confundir a las autoridades, así el 3 de marzo: el llamado Frente de Liberación Nacional Cubano, FLNC se acreditó el envío de una carta-bomba a la misión de Cuba ante la ONU en Nueva York, que hirió a un funcionario y causó daños materiales considerables.

El 24 de julio fueron capturados tres terroristas del MNC, cuando intentaban realizar un acto terrorista contra un concierto con músicos cubanos (In Concert with Cuba), organizado por un comité de solidaridad con Cuba para celebrar la fecha del 26 de Julio en la Academia de Música, con la asistencia de diplomáticos cubanos ante la ONU.(3) Los detenidos eran los terroristas Jorge Erasmo Gómez, Armando Santana Álvarez y Alfredo Chumaceiro, miembros de Omega-7,(4) cuando se disponían a colocar una bomba en el Lincoln Center de Nueva York, donde se presentaría un grupo artístico de Cuba.

Los planes para asesinar al embajador de Cuba ante la sede de la ONU, aumentaron. El 15 de julio, fuentes del FBI informaron que algunos miembros del llamado Movimiento Nacionalista Cubano, mantenían un plan para asesinar a Ricardo Alarcón de Quesada, quien residía en un complejo de apartamentos ubicado en la Avenida York, East 63rd St. y East 64th St., en Nueva York. En ese año se registran 41 actos de terror contra representaciones cubanas y su personal en varios continentes.

Después de un proceso de acercamiento y conversaciones en septiembre de 1977 fueron inauguradas secciones de intereses, que fue el nivel diplomático acordado, de Cuba en Washington y de Estados Unidos en La Habana. En los dos primeros años de la Administración de James Carter se produjeron intercambios diplomáticos, viajes de congresistas y hombres de negocios a La Habana, se promovió el intercambio deportivo, científico y cultural y se examinaron vías para lograr intercambios comerciales entre ambos países.

Esta distención fue rechazada por grupos terroristas dentro de la emigración cubana en Estados Unidos, con el patrocinio de sectores dentro de ese país, que signaban al Presidente de débil en relación con Cuba.

Una semana después de establecidas relaciones diplomáticas, el 8 de septiembre, Omega-7, calificada por el FBI como la más peligrosa entre las que operaban en el territorio estadounidense, se atribuyó la colocación de una bomba en la misión de Cuba ante la ONU, que ocasionó tres heridos y daños considerables.

El 9 de noviembre, Omega-7 se atribuyó la colocación de una bomba en la misión de Cuba ante la ONU. Cinco días después, otra organización de corte violento, Abdala, realizó una provocación en Nueva York contra miembros de una delegación de Cuba ante la ONU. Ese año se ejecutaron 20 actos de terror contra representaciones cubanas en el exterior.

En este año 1978, los grupos terroristas de origen cubano priorizaron su actividad terrorista contra representaciones de los gobiernos de México y Venezuela, con el objetivo de presionar a sus autoridades para obtener la libertad de los terroristas autores materiales e intelectuales que se conjuraron para el derribo del avión civil cubano.

El 9 de septiembre la explosión de bomba de alto poder colocada frente a la misión permanente de Cuba en la ONU, causó graves daños materiales en la instalación y puso en peligro la vida de los funcionarios de la misión y de los ocupantes de las viviendas colindantes.(5)

Una nota diplomática de protesta fue enviada al Comité del País Huésped, con fecha 14 de septiembre, en resumen denunciaba: “En la madrugada del día 9, una bomba de alto poder explosivo, fue colocado en el frente de la Misión de Cuba, el cual al estallar, causó serios daños a las instalaciones y puso en peligro la vida de los funcionarios y de los ocupantes de los edificios aledaños al inmueble afectado”.

El entonces vocero del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Hodding Carter, condenó de forma severa el atentado y anunció que a sus comisores serán buscados y condenados según la ley. Esto fue letra muerta, por muchos años los terroristas continuaron actuando con total impunidad y la ineficiencia de las agencias encargadas de mantener la ley y el orden y preservar la seguridad de los diplomáticos acreditados ante la ONU.(6)

El 9 de noviembre, estalló un artefacto explosivo en la parte exterior del edificio de la Misión de Cuba ante la ONU.

El 25 de septiembre de 1978, se producen amenazas de muerte durante la realización de una recepción en la cual participa el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Isidoro Malmierca Peoli.

En diciembre, un grupo de artistas cubanos que actuaban en el Avery Fisher Hall, fue atacado con una bomba colocada por Omega-7, que canceló el concierto.

El 28 de diciembre de 1978, estalló un artefacto explosivo en la Misión de Cuba en las Naciones Unidas, destruyendo la puerta principal del edificio, el acto terrorista se lo acredita la banda criminal Omega-7. En ese año se registran 25 actos de terror contra las representaciones cubanas en varios países.

Este acto de terror fue denunciado por la Misión de Cuba a las Naciones Unidas, nota que fue registrada como el documento A/AC.154/178 de fecha 4 de enero de 1979, donde se evidenciaba que en horas tempranas del día 28 se produjo el acto hostil, que puso en peligro la vida de los diplomáticos cubanos y los vecinos de los edificios colindantes.

Fue respondida por la Misión Permanente de los Estados Unidos ante la ONU, con fecha 24 de enero de 1979, hecho circular como documento oficial A/AC.154/179. En su texto hacia promesas e invocaba a las agencias FBI y la policía local a realizar investigaciones para capturar a los autores de esos actos, así mismo rechazaba la acusación cubana sobre la irresponsabilidad de las autoridades estadounidenses que han sido incapaces o no han querido poner coto a estos actos hostiles.(7)

La espiral agresiva prosiguió en los siguientes años contra la Misión Permanente de Cuba ante la ONU en Nueva York.

Continuará…

 

Notas

(1) Documento A/AC 154/144 del 7 de junio de 1976. ONU.

(2) Pablo Gustavo Castillo y Rafael Torres Jiménez pertenecían al llamado Frente de Liberación Nacional Cubano.      

(3) Para más información consultar Wolfgang Saxon, “3 Cubans Seized with a Pipe Bomb”, New York Times, 25 de julio de 1976.

(4) Esa organización terrorista creada el 11 de septiembre de 1974, atacó con explosivos en seis ocasiones a la Misión de Cuba ante la ONU, entre 1976 y 1979.

(5) Documento A/ AC 154/173 del 14 de septiembre de 1978.ONU.
(6) Para más información sobre este hecho, consultar el documento de la Misión Permanente de Cuba ante la ONU, registro Rs. 447 del 13 de septiembre de 1978.

(7) Para más información se puede consultar el documento A/AC.154/179.

Vea también

https://www.cubaenresumen.org/2020/09/un-aniversario-y-las-agresiones-contra-cuba-iii

RL/ Foto de portada: Archivo CubaMinrex.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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