Un aniversario y las agresiones contra Cuba (V)

Por José Luis Méndez Méndez.

En 1979, los efectos acumulativos de los intercambios entre las autoridades cubanas, al máximo nivel, con representativos de la emigración cubana; el cumplimiento de los acuerdos tomados en las reuniones en La Habana; el aumento de los viajes desde Estados Unidos de emigrados hacia su país de origen; los procesos iniciados de reunificación familiar y la promoción del movimiento contra la intolerancia extremista generaron la reacción de los grupos terroristas, que se sintieron amenazados por la pérdida de su hegemonía en el seno emigrado. Las corrientes a favor de la coexistencia y el dialogo ganaron espacios y contra ellas la violencia fue empleada, para hacer prevalecer el terrorismo.

La agresividad continuó contra las representaciones cubanas y su personal,  el 4 de enero de 1979, fue colocada una bomba contra la Misión de Cuba ante las Naciones Unidas, en Nueva York (1).

El 18 de mayo, es lanzado un artefacto explosivo contra la Sección de Intereses de Cuba en Washington, que al estallar causó considerables daños materiales en el inmueble. Esta acción fue vindicada por la banda  terrorista Omega-7.

En octubre, los terroristas Antonio Veciana Blanch y Andrés Nazario Sargén prepararon al contrarrevolucionario Edel Montiel Lorenzo ex jefe de una banda terrorista en las zonas montañosas del Escambray, en el centro de Cuba, quien había escapado de la Isla al asilarse en una embajada, para lanzarle una pelota de softball cargada de explosivos al vehículo en que se desplazaría el líder cubano, durante uno de los recorridos que realizaría por las calles de la ciudad de Nueva York, durante su asistencia a la XXXIV Asamblea General de las Naciones Unidas. El operativo fracasó al producirse una filtración de la información y ser conocida por el Servicio Secreto estadounidense, que arrestó al complotado Veciana Blanch. Así se frustró el plan magnicida.

Los terroristas Ramón Saúl Sánchez Rizo y Lino González, fabricaron una bomba de alto poder explosivo que sería detonada por medio de un sistema de control remoto, para ser colocada en el auto en que se movilizaría Castro Ruz durante su visita a la sede de la ONU en Nueva York. Los conjurados fracasaron en el intento por la protección dada al visitante.

La bomba sería la misma que se utilizó para intentar asesinar al Embajador cubano ante la ONU en marzo de 1980, como se explicará.

El 19 de octubre, es colocada una bomba, que estalló en el edificio colindante con el de la representación cubana ante las Naciones Unidas, en Nueva York. Los terroristas de Omega-7, confunden el inmueble y una semana después el 27 de octubre, colocaron otra bomba en la sede cubana, que causó daños materiales en el inmueble.

El 25 de noviembre, es asesinado el emigrado cubano Eulalio José Negrín Santos, quien había realizado un encomiable trabajo comunitario de apoyo a otros emigrados y sido un decidido entusiasta de la reunificación familiar y la normalización de las relaciones entre cubanos, lo cual representaba una amenaza para los terroristas, que lo asesinaron, después de haber atentado en su contra en otras ocasiones y haberlo amenazado de muerte. Ocho meses atrás una bomba adjudicada por Omega-7, fue colocada en su oficina del Programa Cubano de Weehawken.

El 7 de diciembre de 1979: miembros de la organización terrorista Omega-7 colocaron una bomba en la representación cubana ante las Naciones Unidas en Nueva York, donde resultaron heridos dos policías estadounidenses, daños materiales de consideración y dañado un auto diplomático.

El 12 de diciembre, en una nota de prensa el Secretario General de la ONU, KurtWaldhein por medio de su vocero, deploró los actos terroristas contra la Misión de Cuba. Conversó sobre el tema con el embajador de los Estados Unidos ante la ONU, Donald McHenry y con el alcalde de la ciudad Edward Koch, para inquirirlos a que se tomen todas las medidas para la protección de la sede cubana (2).

Durante el juicio contra el cabecilla principal de Omega-7, se conocieron detalles sobre este acto terrorista del cual no hubo arrepentimiento, solo una descripción anecdótica de lo ocurrido. Refirió que el terrorista Pedro Remón Rodríguez, llegó caminando desde tres cuadras antes de donde estaba ubicada la Misión de Cuba,  en la calle 38 Este y la Avenida Lexington, transportaba la bomba y le encendió la mecha detonante con una fosforera y colocó el artefacto en la puerta de la sede diplomática cubana.

Mientras, Arocena y Losada Fernández observaban desde la esquina lo que acontecía, entonces se percataron de la presencia de dos ancianos que se dirigían por la acera de la Misión y se les advirtió que no avanzaran más debido al peligro de la bomba que estallaría en breves segundos. El terrorista Andrés García, fue el chofer de los conjurados en esta agresión.

Este año se producen 17 actos de terror contra representaciones cubanas en varios países. También son asesinados emigrados cubanos participantes en las conversaciones pro dialogo en Cuba, como mensajes atemorizantes contra la resistencia a los grupos extremistas.

Los planes terroristas se fraguaron no solo contra la Misión cubana directamente, sino contra delegaciones culturales y deportivas que hicieron sus presentaciones en la ciudad de Nueva York.

El testimonio del Doctor Enrique Cabrera, historiador del Ballet Nacional de Cuba, durante décadas, es esclarecedor sobre las visitas de Alicia Alonso a Estados Unidos: Después de muchos años, Alicia, es invitada a bailar en solitario en la ciudad de Nueva York. Yo recuerdo sus visitas a esa ciudad en los años 1975, 1976, 1977 y en 1979, la acompaña una representación de la Compañía. Recuerdo que hubo provocaciones, ciertos ignorantes lanzaron tornillos contra el escenario, para impedir que se bailara, pero todo eso fracasó, ahora conozco de ese terrible plan que me relatas. En 1979, Alicia hizo otra gira por varias ciudades de Estados Unidos.

Uno de los logros principales de la administración demócrata en política internacional de James E. Carter, fue haber establecido Secciones de Intereses en las capitales de Cuba y Estados Unidos. El acontecimiento que supuestamente preveía la distensión gradual de las relaciones y la esperada detente de las agresiones de Estados Unidos contra Cuba, pero no fue así. El terrorismo se incrementó en los últimos años de ese gobierno, como respuesta de los sectores más extremistas de la emigración cubana al dialogo y el acercamiento de los nacionales cubanos a sus autoridades en la Isla, sucesos que fueron considerados como amenazas contra la intolerancia en el medio emigrado.

Todavía los terroristas ejecutarían otros ataques contra la diplomacia cubana acreditada ante la ONU, además de conjurarse agencias de espionaje estadounidense para obstaculizar las funciones diplomáticas de los funcionarios cubanos por medio de amenazas, violaciones reiteradas de la inmunidad diplomática de viviendas, autos, valijas, así como intentos de hacerlos abandonar sus misiones.

Continuará…

Notas

(1) Para más información se puede consultar el documento A/AC 154/178 del 4 de enero de 1979.

(2) Para más información se puede consultar el documento SG/SM/2843 del 12 de diciembre de 1979.

RL/ Foto de portada: ACN/ Archivo.

Vea también

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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