Cuba: Violencia de género, desafío prioritario para el Gobierno

Entender y enfrentar las diversas manifestaciones de la violencia de género depende, en primer lugar, de la capacidad para favorecer el diálogo en torno a una cultura de equidad y respeto a la diversidad. Con esa idea como punto de partida, la Comisión de Atención a la Niñez, la Juventud y la Igualdad de Derechos de la Mujer del Parlamento cubano convocó esta semana a un grupo multidisciplinario para intercambiar experiencias sobre el tratamiento de estos temas.

Durante el encuentro, al que asistió Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, diputados, representantes de la Federación de Mujeres Cubana (FMC), del Tribunal Supremo Popular, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de la Fiscalía General de la República, de la Asociación de Comunicadores Sociales y del Ministerio del Interior (Minint) se refirieron a las labores que desarrollan en todo el país para atender este asunto de máxima prioridad para la nación.

Según un reporte del sitio web de la Asamblea Nacional, el encuentro sirvió como confirmación de las garantías que la nueva Constitución incluye para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y la protección frente a la violencia en cualquiera de sus manifestaciones y espacios. Además, recordaron las juristas asistentes, la Carta Magna establece la creación de mecanismos institucionales y legales para aterrizar tales principios.

El reconocimiento explícito de todos estos derechos en la ley de leyes es también el resultado del trabajo sistemático de organizaciones como la FMC. Durante el intercambio se conoció que esta asociación ha desarrollado acciones intersectoriales para visibilizar la violencia hacia la mujer y trabajar sobre las causas que la originan.

Por supuesto, el establecimiento de vínculos de trabajo con ministerios, órganos del Estado y otras instituciones ha sido vital. De hecho, informó el sitio del Parlamento, actualmente el Minint trabaja para perfeccionar la labor y los modelos de actuación, orientados fundamentalmente a la prevención.

“En este sentido, se diseña un método para procesar las denuncias por violencia de género pues, aunque existen procedimientos estándares, estos casos requieren una atención diferente”, precisó.

Una de los puntos de debate en el encuentro sostenido estuvo relacionado con la necesidad urgente de generar cada vez más mecanismo para la capacitación de las fuerzas del orden encargadas de atender a las personas que lo requieran.

En función de ello además del acompañamiento que brinda a la FMC, el Ministerio del Interior también desarrolla acciones de prevención en los consejos populares de la capital del país, donde existen mayores manifestaciones de indisciplina social.

Los participantes en el encuentro, que tuvo lugar en el Capitolio Nacional, coincidieron en que existe una voluntad política expresa de la dirección del país de incrementar y perfeccionar todas las acciones para eliminar las conductas discriminatorias y la violencia de género. Incluso, este objetivo está reflejado en los documentos rectores aprobados en los congresos del Partido.

No obstante, aún queda mucho por hacer. Entre los desafíos se encuentra la falta de velocidad y empatía en la atención de las denuncias. Durante el intercambio, expertas de la FMC alertaron sobre las brechas que aún existen, y exhortaron a perfeccionar la actuación en estos casos para que sea rápida y oportuna.

“En la efectividad de la respuesta jurídica ante casos de violencia de género influyen fundamentalmente dos elementos: la insuficiencia administrativa y la profesionalidad de los operadores del sistema de justicia”, advirtió José Luis Toledo Santander, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, al referirse a este tema.

Según los datos ofrecidos por el diputado, Cuba cuenta con el instrumental judicial necesario para dar respuesta a las manifestaciones de violencia de género, por lo que es necesario seguir insistiendo en la preparación de los especialistas.

“Este tema no puede ser de dominio de un pequeño grupo de personas, tiene que ser transversal a la capacitación de todos los que laboran en los órganos de justicia”, insistió.

Mientras tanto, Teresa Amarelles Boué, secretaria general de la FMC, señaló que no se puede tratar este tipo de violencia como una indisciplina social más, porque sería restarle importancia.

«Ciertamente necesitamos una Ley, pero eso no significa que no trabajemos mientras llega. Ya hemos incluido este asunto en otras legislaciones. El hecho de que no exista ley no significa que deba haber impunidad ante estos hechos», apuntó.

En paralelo, argumentó Arelys Santana Bello, presidenta de la Comisión de Atención a la Niñez, la Juventud y la Igualdad de Derechos de la Mujer, urge trabajar desde el seno familiar, las escuelas y la comunidad. Priorizar la formación de valores ético y morales en la sociedad no depende del sistema judicial y es una tarea de todos los días.

Por la sensibilidad del tema y las nefastas consecuencias para quienes la sufren, Ana María Mari Machado, también vicetitular del Consejo de Estado, convocó a incluir nuevamente en la agenda de la Asamblea Nacional el análisis sobre la violencia de género en el país.

Al fin y al cabo, en temas sensibles como este, no será suficiente el trabajo realizado hasta que no se detecte ninguna víctima de una violencia muchas veces oculta o naturalizada entre machismos y estereotipos.

AT/RL/Foto de portada: Isabel Gómez Guizar / Domestika

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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