Elecciones: Bolivianos deciden entre dos modelos opuestos

Unos 7,3 millones de electores decidirán este domingo en las urnas entre dos modelos opuestos en Bolivia: el retorno a la democracia y la continuidad de un gobierno ocupado por el destino de la mayoría o por el modelo impuesto por la reacción y la derecha tras el golpe de Estado que obligó un año atrás la renuncia de Evo Morales.

Aplazadas en al menos dos ocasiones, los comicios permitirán elegir al presidente, vicepresidente, diputados y senadores del país para un período de mandato de cinco años. La jornada de este 18 de octubre transcurrirá en medio de altas tensiones por el despliegue de más de 23 mil policías y militares en toda la nación y la supresión a última hora del conteo rápido de los votos.

Los cinco candidatos en la puja son Luis Arce, del Movimiento al Socialismo, Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana), Luis Fernando Camacho (alianza Creemos), Chi Hyun Chung (Frente para la Victoria) y Feliciano Mamani (Partido de Acción Nacional Boliviano).

Para ganar en primera vuelta se necesita más del 50 por ciento de los votos, o al menos el 40 por ciento de los sufragios con una diferencia de 10 puntos sobre el segundo más votado, según las reglas del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

No pocos observadores opinan si esas mismas fuerzas que impulsaron la asonada del 10 de noviembre de 2019 permitirán que el MAS, partido de Morales, vuelva al poder pese a que mantienen la preferencia del electorado y su candidato llegó a esta jornada cívica como puntero en las encuestas.

El 20 de octubre pasado -en las elecciones previas al golpe- Evo resultó reelecto en primera vuelta para un cuarto mandato; sin embargo, su victoria fue anulada en el contexto de un rebatido argumento de fraude electoral aprovechado por grupos reaccionarios de la derecha, altos mandos militares y policías amotinados, apuntalados por la Organización de Estados Americanos (OEA).

Los informes de la OEA sobre las “irregularidades en el proceso” aún son cuestionados por expertos e incluso existen afirmaciones de que en esas elecciones no hubo fraude, pero la historia que vino después ya es conocida.

“La OEA jugó un papel de liderazgo en la creación de las condiciones para el derrocamiento del Gobierno democrático boliviano, luego de los comicios del año pasado en ese país”, indicó Mark Weisbrot, codirector del Centro de Investigación en Economía y Política.

Evo Morales (2006-2019) advirtió desde Argentina, donde se encuentra como refugiado político, que el TSE tiene la misión histórica de garantizar elecciones democráticas, libres y transparentes para que vuelva la democracia al país.

DFM/RL/Foto de portada:  Marco Bello/Reuters

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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