Octubre y las agresiones contra Cuba (IV)

Por José Luis Méndez Méndez.

Con el pretexto de rechazar la presencia internacionalista de Cuba en África, los terroristas recrudecen sus ataques en la universalización de la agresión con la filosofía de “guerra por los caminos del mundo”.

El 4 de octubre de 1976, la llamada Coordinación de Organización Revolucionarias Unidas, CORU, creada en República Dominicana en junio de ese año, se adjudica haber colocado una bomba contra un canal de televisión en San Juan, Puerto Rico, donde se proyectaba el documenta lcubano La Nueva Escuela, sobre los avances de la educación en la Isla.

Dos días después, la misma banda criminal se atribuye haber colocado bombas en un avión en pleno vuelo de Cubana de Aviación, CU-1201, ocasiona la muerte de 73 personas (57 cubanos, 11 guyaneses y 5 norcoreanos); los terroristas de origen cubano Orlando Bosch Ávila, Luis Posada Carriles y los mercenarios venezolanos Freddy Lugo y Hernán Ricardo Lozano participan como autores materiales e intelectuales en el derribo. Al día siguiente los mismos delincuentes se adjudican haber realizado disparos contra la embajada de Cuba en Caracas, Venezuela.

El 29 del propio mes, la Guardia Nacional de Panamá desarticula plan de terroristas de cubanos de la citada banda, que intentaban secuestrar al embajador de España y atacar a la embajada de Cuba en ese país.

El 10 de octubre de 1977, la CORU se atribuye haber colocado una bomba contra un barco cubano en Perú.

El 5 de octubre de 1978, la organización terrorista Omega-7, creada como un desprendimiento del fascista Movimiento Nacionalista Cubano, MNC el 11 de septiembre de 1974, inspirada en el golpe militar en Chile,  se atribuye haber colocado una bomba frente al Madison Square Garden en la ciudad de Nueva York, en protesta por la presencia allí de boxeadores cubanos, que participaban en un torneo deportivo.

Al siguiente día, la misma asociación criminal se acredita haber colocado bombas contra las agencias de viajes Girasol y Antilla y la empresa Record Public en San Juan, Puerto Rico, por promover viajes y envíos de paquetería a Cuba con medicinas y alimentos. El día 16, el mismo grupo se adjudica haber colocado una bomba contra el Federal Davi’s Bank, en la capital boricua.

El 22 de octubre estos mismos criminales se adjudican la colocación de  una bomba contra el diario La Prensa en la ciudad de Nueva York, debido a que algunos de sus reporteros hispanos habían investigado sobre las actividades de esa organización terrorista en la ciudad.

Llega al año 1979 y los malhechores de la citada Omega 7, se adjudican el 21 de octubre haber detonado una bomba contra la misión de Cuba ante la ONU en la ciudad de Nueva York. Una semana después otra bomba es colocada en la misma sede diplomática cubana.

Al año siguiente, el dos de octubre miembros de Omega 7, se adjudican ataques incendiarios contra dos casas de emigrados cubanos en Nueva Jersey, opuestos a la violencia terrorista y la colocación de una bomba que explota en la fábrica de cigarros Padrón Cigar’s, del emigrado Orlando Padrón en Miami, Florida.

En 1981, las organizaciones terroristas mantienen el envío de sus emisarios a Cuba, aprovechando la posibilidad, que tenían los emigrados de viajar al país para visitar a sus familiares y amigos, que fue uno de los resultados de los diálogos efectuados entre representativos de los cubanos residentes en el exterior y las autoridades cubanas realizados en los años previos.

Los emisarios cumplían tareas subversivas de toda índole y al regreso informaban a sus patrocinadores, así el primero de octubre es detenido en Cuba un enviado de la organización terrorista Alpha-66, quien revela los planes a cumplir.

El doce de octubre de 1990 la organización terrorista Comandos L tenía un plan para tirotear los puertos de Cuba, participaría el criminal Antonio Cuesta Valle. Dos días después terroristas del titulado Partido Unidad Nacional Democrático, vinculado al tráfico de drogas en Miami y el denominado Ejército Nacional Cubano de Liberación, ENCL, realizan la infiltración del terrorista Miguel Mario Álvarez Jiménez.

Los planes para reactivar el fenecido método del bandidismo en las montañas cubanas son retomados por grupos violentos en Estados Unidos. Para ello, el 16 de octubre la misma organización realiza otra infiltración por Santa Cruz del Norte, La Habana, son detenidos Gustavo Rodríguez Sousa y Tomás Ramos Rodríguez.

El 23 de octubre de 1991 la citada organización terrorista Alpha-66 envió un emisario a Cuba para reclutar a nuevos miembros en el interior del país y ejecutar acciones, fue detenido y confesó sus tareas subversivas.

 Después de la caída del Campo Socialista y la desintegración de la Unión Soviética, la economía cubana se afecta considerablemente y se decide estimular la inversión extranjera y el turismo internacional. Empresas extranjeras se instalan en el país para invertir, contra ellos los terroristas orientan sus agresiones. El siete de octubre de 1992, la organización terrorista Comandos L, realiza un ataque contra el hotel Melía Varadero, Matanzas, participan los criminales Guillermo Casasus Toledo, Miguel Hernández y Jesús Areces.

El 19 del propio mes, para imponer el bandidismo las organizaciones terroristas, el citado  PUND y el titulado Ejército Armado Secreto, EAS ejecutan una infiltración por la Playa Carbón, Yaguajay, Las Villas, donde participan Gustavo D. Torna, Miguel A. Alfonso González y Eduardo González Torres.

El 24, cuando se disponían a zarpar hacia Cuba, es abortada una operación del referido PUND en Cayo Anguila, Bahamas al ser detenidos un grupo de sus miembros a bordo del barco Nautilos, son detenidos Rubén Darío López Castro, Iván Rojas León y Jesús Morales, las autoridades estadounidenses investigaban a este grupo por sus nexos con el narcotráfico colombiano. Son liberados al ser regresados a Miami, Florida.

 El 11 de octubre de 1985, es detenido el mexicano Mario García Ruvalcaba en el aeropuerto “José Martí”, La Habana, cuando, como emisario de Alpha-66, trataba de introducir dos granadas y propaganda subversiva.

El 27, la citada banda Alpha-66 realiza la denominada Operación Homenaje a Yara, por medio de la lancha El Reglano, que resulta averiada cuando se dirigía a Cuba, un guardacostas norteamericano los rescata.

Dos años después, el seis de octubre de 1994, nuevamente la mencionada organización Alpha-66 realiza un ataque contra el Hotel Guitart Cayo Coco, Camagüey, para seguir la línea subversiva de amedrentar a los inversores extranjeros y afectar al turismo.

Una semana después el referido PUND y la titulada Cuba Libre ejecutan una infiltración por la zona de Caibarién, Villa Clara, todos son detenidos, entre ellos, Armando Sosa Fortuny, Humberto E. Real Suárez y Jesús Manuel Rojas Pineda, pretendían radicarse en las montañas centrales del país.

En combinación con los planes de alzamiento rurales, los agresores urden introducir también el terrorismo en el interior de Cuba, emplean con tal fin mercenarios centroamericanos reclutados por terroristas de origen cubano radicados en Estados Unidos. En 1997, colocan varias bombas y en octubre de ese año, se intentan nuevos actos de terror.

 El 19, fue hallado un artefacto explosivo colocado en el interior de una cubeta plástica dentro de un microbús del servicio de turismo en el aeropuerto internacional “José Martí en la capital cubana, que logró ser desactivado. Los autores de este hecho fueron los terroristas guatemaltecos Jorge Venancio Ruiz y Marlon Antonio González Estrada.

Mientras el 30  del propio mes fue hallado un artefacto explosivo puesto debajo de un kiosco de ventas de la terminal No. 2 del Aeropuerto Internacional “José Martí”, el que fue desactivado. Las investigaciones demostraron que este hecho y el anterior detectado en el microbús fueron partes de una misma acción. Sus autores fueron los citados terroristas guatemaltecos.

Durante toda la década de los años noventa los planes para asesinar al Presidente cubano Fidel Castro Ruz, se incrementan, se registran catorce conspiraciones para ultimarlo en cada una de sus salidas al exterior por compromisos internacionales se fraguó un intento, todos fallidos, así el 27 de octubre de ese año son detenidos en Puerto Rico cuatro terroristas a bordo del barco La Esperanza, con matrícula de la Florida y propiedad de José Antonio Llamas Muñoz, directivo de la organización terrorista Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, cuando se disponían a desembarcar en la Isla Margarita, Venezuela, para atentar contra la vida de mandatario cubano, quien asistió a la VII Cumbre de Presidentes de Iberoamérica; se les ocupó dos fusiles de alta precisión, marca Barret, calibre 50 y abundante parque para los mismos; son detenidos los terroristas Ángel Moisés Hernández Rojo, Juan Bautista Márquez Hernández, Francisco Secundino Córdoba y Ángel Manuel Alfonso Alemán, todos con nexos con la CIA, fueron enjuiciados, juzgados y absueltos en Puerto Rico en 1998.

El terrorismo siguió siendo un método empleado por los agresores en los siguientes años, combinado con la guerra biológica, mediática y el genocida bloqueo, todas estas formas de agresión intentaban sembrar el pavor entre la población cubana, empeñada en construir un mundo mejor sin la tutela estadounidense.

RL/ Foto de portada: Archivo Granma.

Vea también

https://www.cubaenresumen.org/2020/10/octubre-y-las-agresiones-contra-cuba-iii

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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