Se extingue la “democracia” estadounidense

Por Hedelberto López Blanch.

La supuesta democracia en Estados Unidos está cada día en picada y a los ojos del mundo pierde la poca credibilidad que le quedaba.

Que un Presidente, por primera vez en su historia, se lance a decir públicamente que las próximas elecciones programadas para el próximo 3 de noviembre, serán un completo fraude, rebasa todas las reglas establecidas por un Estado.

Eso lo ha expresado el magnate de la Casa Blanca en varias ocasiones y a la par amenaza y crea miedo entre los habitantes sobre una desestabilización en el país si gana su oponente Joe Biden.

Donald Trump junto a las poderosas fuerzas de ultraderecha que lo acompañan en ese decadente imperio, han roto los cánones establecidos en el afán de continuar controlando el poder.

La «demoniocracia» norteamericana ha impulsado la desigualdad en la nación y acrecentado las tendencias racistas que siempre han existido en esa sociedad. Exalta la supremacía blanca por encima de cualquier habitante de otra raza.

Por la desidia del régimen para enfrentar la pandemia de la Covid-19 (se han contagiado más de 7.600.000 personas y fallecidos 230.000), la mayoría de los afectados han sido ciudadanos de menores ingresos que por el alto costo de la atención médica no pueden acceder a hospitales, en su gran mayoría afroamericanos, latinos e inmigrantes.

¿Qué decir de un régimen que incita a la represión del pueblo cuando los habitantes salen a protestar contra la violencia racial o los asesinatos contra ciudadanos negros?

Trump ha lanzado las fuerzas federales contra las manifestaciones pacíficas que se han realizado en varias ciudades estadounidenses al estilo de las más rancias dictaduras latinoamericanas.

En su afán de sobresalir y quererse mostrar como el gobernante más potente de la historia norteamericana, ha impuesto extorsiones a amigos y enemigos del país, ha amenazado a la Organización Mundial de la Salud, a las Naciones Unidas y sus dependencias, y se retiró de los tratados multilaterales como el acuerdo nuclear de Irán y el Acuerdo Climático de París.

Llevó a cabo en estos casi cuatro años una guerra sin cuartel contra los inmigrantes a quienes ha perseguido, encarcelado y a muchas mujeres las han esterilizado en un acto concebido como de lesa humanidad.

Por sus amplias relaciones con la Asociación Nacional del Rifle (NRA) el magnate presidente ha apoyado a esa organización y exhortado a la población a armarse, pese a los numerosos asesinatos masivos ocurridos en el país con armas de fuego que todos los años cercenan la vida de numerosas personas.

En el caso de los próximos comicios, el profesor de la Universidad de Birmingham, Nic Cheeseman, enfatizó que “sus afirmaciones falsas de que las elecciones están siendo manipuladas contra él son parte de esa estrategia y usa las mismos fines que los líderes antidemocráticos para socavar el proceso”.

Los expertos denunciaron que las consecuencias de su último intento por socavar las elecciones podrían tener un mayor alcance que el daño provocado por la pandemia.

“Si él pierde, parece estar indicando que felizmente tratará de quemar las instituciones democráticas estadounidenses si cree que eso lo ayudará a salvarse a sí mismo”, sentenció Brian Klaas, profesor asistente de política global del University College de Londres.

En resumen, si a todo eso se le llama “democracia”, hay que decir como los creyentes: que venga Dios y lo vea.

RL/ Foto de portada: ABC News.

 

 

 

 

 

 

 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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