Violencia empaña preámbulo electoral en Bolivia

A dos semanas de las elecciones presidenciales, la agresividad de grupos extremistas afines a sectores neoliberales en Bolivia  provocó hoy un llamado a la paz de Naciones Unidas (ONU), la representación de la Unión Europea y la Conferencia Episcopal.

“Con la violencia no se logrará solucionar los grandes retos y desafíos que tiene la democracia boliviana”, advierte el comunicado al describir “un clima de tensión y confrontación política que no le hace bien a la sociedad boliviana”.

El texto sugiere que con urgencia los actores políticos asuman una actitud tolerante para que la capacidad de diálogo y concertación constituya un instrumento capaz de resolver los temas de conflictividad y superar la polarización política.

En las últimas semanas se reportaron hechos de violencia contra campañas realizadas por partidos políticos en diferentes regiones del país, sobre todo contra el Movimiento Al Socialismo (MAS).

Este martes, el exministro de Economía del derrocado gobierno de Evo Morales y aspirante a la presidencia por el MAS, Luis Arce, denunció que con el ataque a un local de campaña de ese partido escaló la ola de violencia desatada por grupos extremistas, que amenazan a los comicios del 18 de octubre.

“Denunciamos a la opinión pública que grupos organizados y financiados por partidos radicales de derecha destrozaron y quemaron una casa de campaña del MAS IPSP en el Plan 3000. Exigimos sanciones y respeto a nuestro derecho de hacer campaña pacíficamente ¡Basta de intolerancia!”, escribió Arce en Twitter.

En un reciente viaje a Estados Unidos para reunirse con Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el ministro de Gobierno del régimen de facto, Arturo Murillo, proclamó ante la prensa que el MAS prepara un fraude electoral. Fue incluso más agresivo a su regreso al país andino amazónico cuando declaró que el Ejecutivo golpista tiene derecho a comprar armas.

Durante una intervención pública desde Santa Cruz, el titular a cargo de la represión fue tajante al expresar que “no se hagan  los vivos. La Policía Nacional va a actuar, el Ejército va a actuar; nosotros no estamos de adorno”. Ese punto de vista fue reafirmado por la presidenta de facto, Jeanine Añez, el viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, y el de Régimen Interior, Javier Issa.

Diversas instituciones internacionales demostraron en rigurosas  investigaciones que Almagro mintió para facilitar un golpe de Estado contra el MAS al señalar que en los comicios de 2019 ocurrió un fraude favorable a Morales.

Recientemente la Red de Comunicación Popular (Redcom) develó una lista con nombres de militares bolivianos en servicio activo y pasivo adictos al gobierno de Añez, quienes estarían detrás de la organización de situaciones de extrema violencia para impedir los comicios.

El objetivo fundamental de estas provocaciones es lograr el montaje de “falsos positivos” en los que los ministerios de Gobierno y Defensa trabajan desde hace muchos meses.

La meta última, siempre y cuando gane el MAS es un nuevo Golpe en Bolivia, concluyó Redcom.

JPM/ RL/ Foto de portada: AFP. 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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