Brasil, el declive de un gigante

En entrevista exclusiva con Resumen Latinoamericano, el destacado periodista, escritor y político Fernando Gómez de Morais analiza en breves y concisas respuestas, la situación imperante en su país natal bajo el mandato del presidente Jair Bolsonaro.

Por Hedelberto López Blanch/RL

Fernando Gómez de Morais es uno de los más relevantes periodistas y escritores de América Latina, conocedor por experiencia propia de la realidad brasileña y destacada personalidad en los ámbitos políticos y culturales del gigante sudamericano.

En 1961, a los 15 años, se inició en el oficio periodístico en una pequeña revista de un banco en Belo Horizonte y de ahí en adelante no ha dejado nunca de portar su pluma en ristre.

Nacido en 1946 en Mariana, Estado de Minas Gerais, se le considera como un analista de esmerada sagacidad. Veja, Jornal da Tarde, Folha de São Paulo, TV Cultura y portal IG, son algunos de los medios que han disfrutado de sus artículos y comentarios. Ha recibido en tres ocasiones el Premio Esso y en cuatro el Premio Abril.

Morais fue diputado del Estado de Sao Paulo durante ocho años, secretario de Cultura (1988-1991) y de Educación (1991-1993). Entre sus libros se cuentan: Los últimos soldados de la Guerra Fría (sobre los cinco héroes cubanos que estuvieron presos en Estados Unidos, llevado al cine recientemente); El Mago: La extraordinaria historia de Paulo Coelho, Historia de un reportero, publicado por el Fondo Editorial Casa de las Américas y entre otros Olga, bestseller que recibió el Premio Casa de las Américas y se hizo una versión para el cine con gran éxito, representando a Brasil en los premios Oscar. Actualmente prepara una biografía sobre Lula y dirige su propio blog Nocaute (nockear) cuyo lema ha puesto en práctica siempre. Los Tiempos peligrosos requieren un periodismo valiente (Tempos perigosos exigem jornalismo corajoso)

Resumen Latinoamericano.- ¿Qué ha pasado con los movimientos sociales que al parecer hay un estancamiento en las luchas y reivindicaciones sociales?

Morais.– El problema, en verdad, no se encuentra en los movimientos sociales y sindicales. El hecho es que Brasil fue acometido simultáneamente por dos tragedias: una política, el gobierno protofascista de Jair Bolsonaro, y otra sanitaria, la pandemia del Covid-19. Mientras el gobierno negacionista, burlando todas las recomendaciones médicas, estimula a sus seguidores a salir a las calles en irresponsables manifestaciones, nosotros estamos cumpliendo lo que mandan la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los médicos y permanecemos confinados. Desde Luís Inacio Lula al más modesto militante, incluso los que no somos de ningún partido, como yo, seguimos impedidos de ir a la plaza. EL Movimiento Sin Tierra (MST), el Movimiento de los Trabajadores Sin Techos (MTST), las centrales sindicales y movimientos sociales están listos a tomar las calles, pero no podemos ser irresponsables y explicar la peligrosidad de esta pandemia y hacer lo contrario.

Resumen Latinoamericano.- ¿Existen movimientos que enfrenten las constantes acciones del régimen de Bolsonaro contra proyectos sociales que han perjudicado al pueblo?

Morais.- Serían necesarias, primero, muchas horas para resumir el proceso de destrucción de conquistas centenarias de los trabajadores brasileños; el chatarreo del Sistema de Salud de Brasil (SUS), el más grande servicio público de salud del mundo y que quieren privatizar; la soberanía nacional está en venta a precio de banana al mercado financiero nacional como la Petrobras, ahí incluida la reserva millonaria petrolífera del Pre-Sal; la Electrobras, estatal responsable por el abastecimiento de la mitad de la energía consumida en el país (y que es dueña del 50 % de Itaipu, la segunda más grande hidroeléctrica del planeta). ¿Cómo rescataremos ese patrimonio nacional? No creo que sea en los tribunales internacionales que ya conocimos muy bien. Contra ese asalto nosotros nos movilizamos como pudimos, intentando utilizar al máximo esa arma letal llamada Internet. Cada uno de nosotros hace cinco, diez charlas al día en vivo por Internet con estudiantes y obreros. El ex presidente Lula ha ofrecido dos conferencias (en el Día del Trabajo y en el Día de la Independencia) que les recomiendo reproducir. Él habla del mundo nuevo que vendrá después de la tragedia y del carácter moribundo del capitalismo como lo conocimos. En las últimas semanas Lula grabó casi mil charlas en video con consignas como esas, dirigidas a centenares de candidatos de su alianza política a las elecciones de noviembre.

Resumen Latinoamericano.- ¿Cómo analiza usted la situación económica del país y los efectos que ha tenido la pandemia de la Covid-19?

Morais.- Hay números que son más elocuentes que los ensayos políticos: con la economía destrozada por el ultra liberalismo y por el coronavirus, el Producto Interno Bruto de Brasil debe seguir negativo por más de dos años. Y en apenas tres meses de pandemia, de abril a junio, los 40 brasileños más ricos del país tuvieron un lucro de 160 mil millones de dólares, mientras millones de personas se hundían en la más profunda pobreza.

Resumen Latinoamericano.- ¿Cree usted que a mediano plazo podría desaparecer gran parte de la Amazonía por la política de Bolsonaro?

Morais.- La Amazonia de hoy ya no es siquiera la mitad de lo que fue hace medio siglo. El problema es que el gobierno de Bolsonaro no hizo nada para contener ese avance destructor, sino que lo estimuló abiertamente. Lo ha hecho en la Amazonia y también en el Pantanal, el ecosistema de humedales de agua dulce más grande del mundo. La desfachatez es tal que los latifundistas eligieron un “Día del Fuego”, cuando prendieron candela a miles y miles de hectáreas de selva en una sola noche.

Resumen Latinoamericano.- ¿Podría Bolsonaro con otros regímenes de derecha en la región imposibilitar la revitalización de UNASUR y la CELAC?

Morais.– Ese era el plan de la alianza carnal entre la Casa Blanca de Donald Trump y el gobierno de Bolsonaro. Pero una cosa son los planes del Pentágono, otra la vida real. Trump prometió a sus electores tres cosas: construir el muro contra los inmigrantes en la frontera con México; derrumbar al presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro y meter a un fantoche tipo Guaidó en su silla; mantener estable la economía interna de Estados Unidos. Sólo salió una parte del muro fronterizo; la invasión de Venezuela vía Brasil fue abortada, imagínense, nada menos que por el vice-presidente de la República, general de cuatro estrellas, Hamilton Mourão. Pero ¿por qué él, que es públicamente un enemigo de la revolución bolivariana? Porque Mourão fue agregado militar de Brasil en Venezuela en el inicio de este siglo y sabe por experiencia propia del poder de fuego y de los compromisos patrióticos de las Fuerzas Armadas Bolivarianas. En busca de la guerra que no conseguirán contra Venezuela, Estados Unidos intentará una provocación como el cobarde asesinato del general iraní, Qasem Soleimani, pero Teherán no tragó el anzuelo. Y por último, la soñada estabilidad de la economía estadounidense se fue por el desagüe con la tragedia de la Covid. El proyecto de la nueva ultraderecha internacional era, sí, tener a Bolsonaro como cabeza de puente para destruir todos esos organismos multilaterales. Lo que no podrían prever era que Venezuela no bajaría la guardia, que México se levantaría, que el pueblo argentino diría un sonoro No al neoliberalismo del derechista Mauricio Macri y que los hermanos bolivianos echaron a patadas a los golpistas que derrocaron a Evo Morales.

Foto de portada: Ramiro Furquim/ Sul21 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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