Contra Almagro: Tantas voces no pueden estar equivocadas

Por Bertha Mojena Milian

En una entrevista reciente del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, a CNN, este califica de “jauría” a quienes en las últimas semanas lo han criticado y han pedido su renuncia, calificándolo de “golpista” y “sumiso a Washington”, sobre todo luego del triunfo del MAS en Bolivia en las elecciones del pasado 18 de octubre.

Para eludir las críticas y la arremetida contra la desprestigiada organización que él dirige, Almagro refiere que todos los que ocupan cargos públicos son atacados de forma reiterada y que no le preocupa pues fue reelecto recientemente para el cargo que ocupa con más del 80 por ciento de los votos de los países miembros de la OEA.

¿Realmente estará al tanto el señor Almagro de todo lo que se le achaca, con total razón? ¿Es que no son suficientes los argumentos que se ofrecen para exigirle que renuncie a su cargo? ¿Acaso tiene que esperar la orden definitiva de Washington, cuando ya sus amos se harten de la avalancha de críticas y desechen al títere más rechazado del continente?

Propongo revisemos lo que este nefasto personaje llama “jauría”.

Minutos después del anuncio del arrollador triunfo del MAS en las elecciones recientes – tras un primer conteo preliminar la misma noche del 18 de octubre – comenzaron a alzarse las voces contra Almagro y su maltrecha OEA, pues esta victoria del pueblo boliviano demostraba a viva voz, que el supuesto fraude que se había decretado en noviembre de 2019 solo había sido la artimaña perfecta para justificar el Golpe de Estado contra Evo Morales.

La expresidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner afirmaría esa misma madrugada que la OEA había dirigido el golpe del año anterior al asegurar que hubo fraude y que este nuevo resultado le eximían de otros comentarios.

En la asamblea de ese organismo poco después de los comicios bolivianos, el canciller argentino Felipe Solá tampoco tardó en recordar que la OEA debía “ser contención, mediación y sobre todo garante de la pacificación en nuestra América Latina. Nunca juez o gendarme político. No con posiciones personales y menos cuando éstas terminan alimentando el problema que debieran ayudar a solucionar».

El subsecretario de México para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes, señaló también a Almagro por «lastimar» la democracia de Bolivia y haber utilizado «de manera facciosa a la Misión de Observación Electoral para denunciar un supuesto fraude, nunca comprobado de manera prematura».

Reyes dijo además que mientras este personaje esté “al frente de la organización la sombra de lo sucedido en Bolivia estará siempre presente» y le pidió «someterse a un proceso de reflexión y autocrítica».

Desde Ecuador – luego de que el expresidente Rafael Correa exigiera fuertemente la renuncia de Almagro – la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) emitió un Comunicado sumándose a las críticas sobre el papel de la OEA y de su secretario general al avalar el supuesto golpe de Estado de hace un año en Bolivia y celebró el triunfo del MAS «tras un año de estar gobernando por las élites económicas y la derecha boliviana que se enquistó en el poder, después de montar un supuesto fraude electoral y el consiguiente golpe de Estado auspiciado por EE.UU. y la OEA, y dirigida por las políticas intervencionistas del FMI».

El propio expresidente boliviano Evo Morales reiteró que el resultado del MAS el domingo 18 demostró que no hubo fraude en noviembre 2019 y dijo que “Luis Almagro debe renunciar, si tiene ética y moral, si tiene personalidad. Y por supuesto tiene que ser procesado, juzgado. Sus manos están manchadas de sangre de bolivianos y bolivianas».

 Morales señaló que Almagro ha ocasionado un daño irreparable al pueblo boliviano, a las misiones de observación electoral y a la propia OEA y que si no renuncia, se solicitaría a los países miembros de OEA  iniciar los trámites para su destitución, «una auditoría independiente sobre aquel informe fraudulento» e incluso, lo denunciaría a él y al encargado de la misión electoral de 2019, el ex canciller de Costa Rica Manuel González, ante la Corte Penal Internacional (CPI), por haber respaldado lo que después derivó en “masivas violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad» en Bolivia.

En un Comunicado publicado en su sitio web, las voces de políticos, ex mandatarios y cancilleres, intelectuales que integran el Grupo de Puebla, tampoco se hicieron esperar al solicitar también la renuncia de Almagro por su papel en la “desestabilización democrática de Bolivia” y porque “lo inhabilitan para seguir ejerciendo el papel de mediación y facilitación democráticas que debería desempeñar al frente de tan importante cargo”, las “relaciones excluyentes que mantiene con otros países del área”.

Para el Grupo de Puebla, la salida de Almagro “ayudará a recuperar la paz en la región” y reactivar la integración regional, algo tan importante en momentos en los que se requiere de tanta cooperación internacional para enfrentar las crisis generadas por la pandemia de la Covid 19.

“Si la OEA, en su condición de observador, no hubiera desconocido dichos comicios, ahora Morales habría estado al frente del país”, señaló el Comunicado.

Luis Arce, el presidente electo de Bolivia, consideró un insulto al pueblo boliviano que la OEA asistiera como observadora a las elecciones del domingo 18 de octubre con la misma delegación del pasado año, “cuando hizo ese informe tan lapidario y vergonzoso, y se inmiscuyó en los asuntos de los bolivianos violando la normativa de los observadores internacionales”.

“No estamos felices de recibir ningún piropo de la OEA, todo lo contrario, estamos indignados porque vinieron con la misma gente que el año pasado”, fustigó Arce al preguntársele en una entrevista sobre la felicitación que el propio Almagro le transmitiera luego de su triunfo.

Los partidos y organizaciones pertenecientes al Foro de Sao Paulo también rechazaron en un Comunicado oficial la permanencia de Almagro al frente de la OEA, “por su intromisión en los asuntos internos de los países miembros, por su incapacidad de ejercer un papel conciliador en la solución pacifica de las controversias en la región, por su nefasto interés de pretender la Carta Democrática convertida en el nuevo garrote del imperio”.

Hace apenas horas, el presidente venezolano Nicolás Maduro consideró también que dicha organización y sus observadores -dirigidos por Luis Almagro- pretendieron erigirse “autoridad electoral” al decretar que hubo fraude en Bolivia, lo cual calificó como una “emboscada de Almagro” y una manipulación contra el pueblo boliviano y su presidente indígena Evo Morales.

Maduro ratificó que la OEA no entrará más nunca a Venezuela ni aunque pasaran mil años y al referirse al proceso electoral que vivirá la nación bolivariana el próximo 6 de diciembre, informó que más de 300 observadores internacionales ya confirmaron su presencia y que se ha invitado a la Unión Europea, pues “están abiertas las puertas para recibir a cualquier delegado sea privado o público”.

Desde Estados Unidos – algo realmente inusual – un grupo de 28 congresistas estadounidenses encabezados por el senador Bernie Sanders, solicitaron el secretario de Estado de Estados Unidos (EE.UU.), Mike Pompeo, iniciar una investigación sobre el papel que realmente jugó la OEA en las elecciones bolivianas de 2019 y dijeron estar profundamente preocupados por la falta de rendición de cuentas y transparencia de la misma.

En una declaración firmada, los congresistas dijeron que Luís Almagro “se apresuró a reconocer a la presidenta no electa, Jeanine Añez y a no hablar del deterioro de los Derechos Humanos (DD.HH.) y la persecución de opositores políticos que ha tenido lugar bajo su Gobierno”.

Asimismo, denunciaron que luego del Golpe de Estado en Bolivia, “varios medios de prensa sufren persecución, a la vez que han sido detenidos líderes sociales y se han “desplegado fuerzas militares contra manifestaciones no violentas”.

Como si no resultara suficiente, en las últimas 72 horas se ha generado una fuerte campaña en las Redes Sociales en Internet con la etiqueta #AlmagroRenunciaYa y #OEAGolpista que va tomando fuerza. Más de un millar de tuits se han generado con cada una de ellas, a las que los usuarios asocian otras como #PatriaGrande y #AmericaLatina, propias del sentir de los pueblos de la América Nuestra.

Y es que tantas voces no pueden estar equivocadas. Llámele como le llame el señor Almagro, mientras él y la OEA sigan jugando el bochornoso papel de ser instrumentos, títeres del imperialismo para impedir que las fuerzas de izquierda del continente lleguen al poder y los pueblos defiendan su libertad y su soberanía ante los intentos de dominación de Washington, crecerá el repudio internacional y se levantarán, cada vez más, las voces y las banderas de la verdad y la justicia.

Tomado de Cubasí / Foto de portada: AFP

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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