El intento obsesivo de criminalizar a un país

Por Carmen Diniz.

Mientras el mundo espera una vacuna que proteja a la humanidad del nuevo coronavirus, la desigualdad social está empeorando. Esto ocurre con más violencia en países como Brasil, el segundo país del mundo en concentración de ingresos. En este gigante sudamericano, el 1% de los más ricos concentra el 28,3% de los ingresos totales del país.

Tras el golpe de 2016, toda esta desigualdad se ha ido incrementando día a día y es en esta coyuntura que el país enfrenta otro golpe: a partir de 2018 con la presidencia fascista en el poder, todo irá a peor y, además del aumento de la pobreza, veremos el desmantelamiento de un programa de salud creado en 2013 por el gobierno de Dilma Roussef: el Programa Mais Médicos (PMM). Un programa inédito de asistencia médica a las zonas más pobres y remotas del inmenso país. El país tenía más de 10.000 médicos cubanos en esas regiones, las poblaciones que no tenían el servicio comenzaron a tener este derecho y los médicos cubanos contaron con la aprobación del 70% de los brasileños. Con el fin del programa, los médicos cubanos tuvieron que salir del país y el saldo de esta ausencia forzada fue dramático: más de 60 millones de brasileños sin atención médica, más de 700 municipios sin atención médica, aumento de la mortalidad infantil, aumento de las hospitalizaciones. y muertes. No se ha implementado nada. Esquema típico del ultraneoliberalismo que lamentablemente ha sido aplicado por un presidente sumiso que saluda a otra bandera que la de su país …

Como si la derecha fascista y la presidencia del país no pretendieran criminalizar a ningún otro país que no se someta a los designios del capital, el gobierno brasileño comenzó a apoyar al también fascista gobierno de Estados Unidos en el absurdo intento de criminalizar a Cuba y a sus profesionales de la salud de PMM. junto con la OPS, la Organización Panamericana de la Salud, entidad que actuó como mediadora del acuerdo entre Brasil y Cuba para la realización del Programa. El PMM fue aprobado por la Corte Suprema de Brasil, se sometió a diecisiete auditorías y no se encontró nada malo. La administración Trump, movida por la proximidad de las elecciones estadounidenses, decide entonces presionar aún más a la OPS.

Es en este punto de la pregunta que un grupo de valientes médicos brasileños emite una nota de desaprobación en la que dice, entre otros argumentos:

Denunciamos que, en este momento, el gobierno de Estados Unidos y Brasil están llevando a cabo una política de máxima presión financiera y diplomática contra la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Amenazando con el impago de sus obligaciones con el organismo internacional, con el objetivo de forzar la elaboración de un informe, acusando de fraude y desacreditando la participación de Cuba en el PMM. Se seleccionaría una firma auditora estadounidense para realizar dicha auditoría, que busca tipificar como delito la transferencia realizada a Cuba a través de la OPS.

La nota ha sido difundida en Brasil y en el exterior y cuenta con el apoyo de varias entidades brasileñas que no están satisfechas con el intento de criminalizar el Programa Mais Médicos en Brasil, que tanto han contribuido a la población especialmente pobre del país de manera desinteresada sin que nada perturbe su conducta. profesionales de la salud que trabajaron aquí durante el período contratado.

La mayor contradicción, sin embargo, se da cuando varios países del mundo reconocen los méritos de la Brigada Médica Cubana Henry Reeve, ya nominada por personalidades, parlamentarios, intelectuales y otros al Premio Nobel de la Paz en 2021. El mundo es testigo del trabajo realizado por Brigadas durante la pandemia Covid-19 en más de 39 países – 22 en América Latina. Los números de las Brigadas cambian todos los días, llevando  los profesionales de la salud cubanos a los lugares más lejanos del planeta con amor, cuidado y esperanza. Todo ello bajo la presión de un bloqueo genocida cada vez más despiadado.

No es difícil tomar partido en esta situación. Sabemos dónde está la justicia.

Así, una vez más condenamos y rechazamos las deplorables actitudes que los gobiernos de Brasil y Estados Unidos tienen contra Cuba en nombre de una obsesión deprimente y vergonzosa por intentar desmoralizar a Cuba, un país que de ninguna manera amenaza a otra nación. No lo lograrán.

Es inaceptable e inhumano mantener a toda una población sin ayuda y a todo un pueblo bloqueado en nombre de las ambiciones electorales.

Tomado de Comité Carioca de Solidaridad con Cuba/ Imagen de portada: Aldo Cruces. 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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