Explotación sexual de mujeres y niñas, peligro que se reinventa en tiempos de COVID-19

En tiempos de pandemia, mujeres y niñas del mundo siguen sufriendo los efectos dela trata y la explotación sexual.

En un contexto marcado por confinamientos, distanciamiento físico y otras medidas establecidas por los países para controlar el impacto de la COVID-19, las redes sociales se convierten en el principal escenario para el reclutamiento de víctimas potenciales.

El Comité para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer (CEDAW) afirmó este miércoles que las leyes y políticas, aprobadas a nivel nacional e internacional para intentar eliminar el tráfico de personas, aún están lejos de ser suficientes. En ese sentido, la extensión del delito a medios menos convencionales del espacio virtual supone un desafío adicional.

Según un reporte de SEM México, especialistas de CEDAW detallaron cómo los traficantes utilizan redes sociales y aplicaciones de mensajería como Facebook, WhatsApp o Messenger para acceder a sus posibles víctimas, engañarlas, reclutarlas y finalmente, en el caso de mujeres y niñas, explotarlas sexualmente.

Para la integrante del comité encargada de redactar las recomendaciones generales para hacer frente al fenómeno, Dalia Leinarte, “la pandemia ha revelado la urgencia de analizar el uso de la tecnología digital en la trata y de cómo aprovechar esa tecnología para combatir el delito”.

Al fin y al cabo, resulta alarmante el papel jugado por estas tecnologías en circunstancias donde los traficantes se ven limitados para llegar hasta posibles presas por vías tradicionales, más directas y personales.

CEDAW convocó a las compañías de redes sociales y mensajería a implementar estrategias de control, que contribuyan a mitigar el riesgo de exposición de las mujeres y las niñas a la trata y la explotación sexual. Los expertos pidieron también que las empresas usen todos los datos disponibles para identificar traficantes.

En el camino hacia la erradicación del tráfico de personas, resulta vital la determinación clara de las circunstancias bases que permiten su desarrollo. Por tanto, advirtió el Comité, es necesario asumir las soluciones desde el enfrentamiento multisectorial a la discriminación con base en el género.

Según el informe presentado, este tipo de discriminación incluye injusticias socioeconómicas en los países de origen de las mujeres y las niñas; las políticas migratorias y los sistemas de asilo con sesgos de género en los países extranjeros; y los conflictos y emergencias humanitarias.

Leinarte sostuvo que “la trata es un crimen de género muy vinculado a la explotación sexual” y subrayó que los Estados deben crear las condiciones propicias para asegurar que las mujeres y las niñas “sean libres del peligro de la trata”.

Por tanto, en otro orden de recomendaciones, el informe de CEDAW sugirió a los gobiernos que trabajen en las causas que colocan a mujeres y niñas en situaciones de alta vulnerabilidad. Para ello, indicó, deben movilizar recursos públicos y fortalecer los servicios en las áreas que apoyan el alcance de la igualdad de género y la promoción de los derechos de estos grupos poblacionales. Además, instaron a elaborar políticas públicas que otorguen autonomía y acceso equitativo de las mujeres y las niñas a la educación y el empleo.

Garantizar la participación completa, efectiva y sustantiva en todos los niveles de la toma de decisiones que busquen prevenir o combatir la trata de las mujeres y las niñas, en especial de las víctimas, de las comunidades afectadas por ese delito y de las personas en riesgo de sufrir ese lastre”, es una de las recomendaciones del Comité, que también solicita esa participación en el diseño de respuestas al delito con base en el género y Derechos Humanos.

AT/ RL/ Foto de portada: Raúl Arboleda / AFP. 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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