Falleció el legendario periodista chileno Ernesto Carmona, pluma y pueblo rebelde

Por Andrés Figueroa Cornejo

Ernesto Carmona Ulloa nació en Temuco en 1943. Se formó en la escuela de periodismo de la Universidad de Chile y columnista de varias publicaciones de Nuestra América, Estados Unidos y Europa. Escribió y editó Morir es la noticia (1997), Chile desclasificado (1999), Los dueños de Chile (2002), Los dueños de Venezuela (2005) y Yo Piñera (2010), entre otros. Asimismo, fue consejero nacional del Colegio de Periodistas de Chile (2003-2010) y fue director del Círculo de Periodistas de Santiago, a cargo de la Comisión de Relaciones Internacionales (2012-2014).

En el ámbito del periodismo internacional, fue secretario ejecutivo de la CIAP (Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas) de la FELAP (Federación Latinoamericana de Periodistas) entre 2003 y 2012 y presidente desde el XI Congreso FELAP Caracas, en septiembre de 2012.

Ernesto fue protagonista del documental Imagen final (2008), del cineasta argentino Andrés Habegger, basado en su investigación periodística de diez años para identificar a los autores del asesinato del periodista argentino-sueco Leonardo Henrichsen, quien antes de morir registró en su cámara a quienes le dieron muerte en Santiago, el 29 de junio de 1973, en el fallido intento de golpe contra Salvador Allende recordado como El Tancazo.

Además, fue jurado del Premio Miguel de Cervantes  2012, así como del Project Censored, de la Universidad Sonoma State de California (que investiga y publica relevantes noticias censuradas por los grandes medios).

En 2014 ingresó a trabajar en la sucursal de la agencia Telesur en la ciudad de Santiago de Chile.

El 11 de marzo de 2014, en La Habana, la  Unión de Periodistas de Cuba le otorgó la distinción Félix Elmuza, establecida por el Consejo de Estado de la República de Cuba.

Antes y durante la Unidad Popular fue militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, y dirigió la radio Nacional, propiedad de la organización roja y negra.

Ernesto sufrió de severas enfermedades los últimos años de su vida. Sin embargo, resistió valientemente los invasivos tratamientos a los que fue sometido.

Me quedó debiendo una entrevista que siempre postergó.

Sé yo bien, querido Ernesto, que eres lámpara que alumbras esta noche cerrada. Y que del futuro viniste.

Tomado de CAPAC

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: