La corrupción en la familia Bolsonaro

Por Hedelberto López Blanch/RL

Las bases de la familia del ultraderechista presidente Jair Bolsonaro se estremecen después que el Ministerio Público de Río de Janeiro le dio continuidad a un enmarañado caso de corrupción dirigido por el hijo mayor del mandatario, el senador Flavio Bolsonaro.

La esposa del senador Flavio, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, y la familia de Fabricio Queiroz, ex asistente del senador, también están en la lista de los involucrados por participar en el esquema de desfalco y corrupción en la Asamblea Legislativa.

A este senador, primogénito de los cinco hijos que tiene Jair, lo venían investigando desde 2018 por un caso conocido como rachadinhas, consistente en apropiación de una parte de los salarios entregados a supuestos colaboradores cuando él era diputado en el parlamento de Río de Janeiro.

También, ponían en lista de funcionarios “fantasmas” a otras personas quienes debían entregar a los acusados parte de los cobros recibidos.

La acusación del Ministerio Público (por liderar una organización criminal, apropiación indebida, peculado y lavado de dinero) señala que entre 2007 y 2018, durante el tiempo que Flavio fue diputado en Río de Janeiro, se desviaron abundantes fondos estatales los que éste blanqueaba mediante la compra de inmuebles y de sus negocios en una chocolatería en la que es socio.

Las investigaciones preliminares detallan que el valor de esos ingresos irregulares blanqueados por el hijo del presidente de Brasil se calculan en unos 400 000 dólares, y la cantidad de colaboradores que tenía bajo ese tapete sobrepasan los 70.

Aunque el implicado rechaza los delitos cometidos asegurando que es una conspiración para dañar a su presidente padre, una ex asesora suya, Luiza Souza Paes, reconoció en su testimonio ante la Fiscalía que existía esa práctica por la cual ella entregaba gran parte de su salario (90 %) a Queiroz, ex consejero, chofer y ex miembro de la Policía Militar de Río.

A finales de 2018, el organismo de Control de Movimientos Financieros (COAF) descubrió giros atípicos millonarios entre 2016 y 2017 en una cuenta bancaria del ex consejero pero no fue hasta diciembre de 2019 que se allanaron las propiedades de la esposa del presidente, Michelle Bolsonaro (Queiroz le había hecho un depósito a su cuenta por 15 500 dólares) y del hijo mayor de Bolsonaro.

Los diarios Folha de São Paulo y O Estado de São Paulo, informaron que Queiroz se encuentra en prisión domiciliara, como medida preventiva dispuesta por el Supremo Tribunal Federal.

La detención del ex consejero se realizó cuando permanecía escondido en la casa de Frederick Wassef, el abogado que representó legalmente al presidente, a Flavio y también a otro de los hijos de Jair, Carlos Bolsonaro, edil de Río de Janeiro, todos envueltos en estos sucios acontecimientos.

Según el mandatario brasileño, su gran amigo Queiroz le devolvió a su esposa Michelle los 15 500 dólares por un “préstamo personal” que él le había hecho.

Folha de São Paulo y O Estado de São Paulo, informaron que la Justicia también indagó los nexos de Flavio y Queiroz con grupos paramilitares y se conoció que este último fue amigo de Adriano Magalhaes da Nóbrega, un jefe paramilitar, líder de la Oficina del Crimen, milicia Río das Pedras, que murió en febrero abatido por la Policía. Se encontró además que la madre de ese paramilitar, Raimunda Veras Magalhaes, y su esposa, Danielle Mendonça da Costa, integraban la nómina de funcionarios de Flavio.

La Justicia brasileña indicó que un primer grupo de 12 funcionarios “fantasmas” que aparecen en nóminas, depositó 2,06 millones de reales en la cuenta bancaria de Queiroz durante años (69 % del valor en efectivo).

Un segundo grupo de otra decena de personas que incluye a Danielle Nóbrega y Raimunda Veras Magalhães, transfirieron un total de 200 000 reales a Queiroz.

El ultraderechista Jair Bolsonaro, quien resultó elegido en 2018 tras una fuerte campaña de anticorrupción ha visto en los últimos meses cómo esposa e hijos han estado envueltos en varios actos delictivos.

En varias ocasiones el mandatario ha sido cuestionado sobre el caso que afecta a su hijo. En una primera declaración invitó a los periodistas a derivar sus preguntas al abogado de ambos y enfatizó: “yo solo respondo por mi”.

Posteriormente, y aprovechando sus comparecencias en público sin usar mascarillas para evitar la enorme epidemia de coronavirus que padece Brasil, miembros de la prensa volvieron a insistir sobre la investigación.

La respuesta a uno de los periodistas dejó paralizado a todos los interlocutores: “usted tiene una cara de homosexual terrible y por eso yo no le acuso de ser homosexual. Aunque no es un delito ser homosexual”.

Otro troglodita, parecido a su homólogo estadounidense Donald Trump, preside el régimen brasileño.

Foto de portada: EFE

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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