Las tribulaciones de un laqueado desplumado en la Casa Blanca

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Por José Luis Méndez Méndez.

Ya la Casa Blanca tiene un nuevo inquilino, el actual se resiste a ser despedido, pero el 20 de enero será desahuciado y tendrá que irse con su parentela y mugre a oscuros confines para intentar mimetizarse y que la justicia no lo pueda alcanzar por lo diversos ilícitos cometidos durante su desgobierno.

Desde el genocidio por negar protección a millones de los contribuyentes estadounidenses expuestos a la pandemia, por la sostenida y engañosa actitud negligente de Donald J. Trump ante ese flagelo; por el ecocidio irreversible infligido al planeta, al renunciar a los tratados internacionales que procuran su mitigación; por fomentar el odio interracial y la violencia policial con sus corrosivos discursos racistas; por desestabilizar países, derrocar sus gobiernos como el de Bolivia y el obcecado y permanente intento de destruir a la Revolución bolivariana, que lo ha llevado a reiterados fracasos; por ser un contumaz evasor fiscal; por las decenas de acusaciones por acoso sexual y prácticas lascivas anestesiadas durante su mandato, por estas y otras sobradas razones más, el laqueado desplumado debe terminar en la cárcel.

El inhumano y genocida bloqueo contra Cuba, ha roto record de agresividad, solo el último año, cuando la administración republicana ha aplicado más de 120 medidas punitivas, ha sido un permanente “goteo” de sanciones, incluso en medio de la pandemia cuando más brutal y despiadado ha sido el proceder criminal, que intenta someter al irredento pueblo cubano, que ha robustecido su capacidad de resistir y vencer.

Las investigaciones en torno a los escándalos que han ocurrido durante su gestión sugieren, según expertos, que el mandatario puede afrontar una compleja situación financiera personal, además de sucesivos procesos penales, cuando tenga que abandonar su inmunidad que lo ha protegido hasta el momento, frente a la posibilidad de una investigación criminal en su contra.

Durante semanas ha presidido el ridículo al intentar en vano revertir el clamor del votante estadounidense, que para el bienestar del mundo, eligió a otro candidato y así evitar cuatro años más de prepotencia y delirio, pero los finales guardan su peor bufo.

En el esperado día cero, cuando para siempre sea alejado del poder y pase a los anales de la historia como el peor administrador de Estados Unidos, el extraído, a las doce del día, se autoproclamará, al estilo del fantoche Juan Guaidó, Presidente de los estadounidenses, en una segunda toma de posesión, mientras el nuevo mandatario electo, hará su juramento y oficialmente se iniciará el mandato cuarenta y seis en ese país.

Esta versión guaidiana de figurar como titular paralelo del país más poderoso del mundo, sin tener poder alguno, se anuncia que sucederá online, de manera virtual. La payasada, muy a la práctica trumpiana, será una forma de ejercer su derecho a la libertad de expresión norteamericana. Como las redes lo toleran todo, sus acólitos están en campaña de promoción de la bufonada y cuentan con el apoyo de varias organizaciones paramilitares de las que se han visto desfilar por calles norteamericanas, armadas y clamando por el barnizado saliente. También las cadenas de noticias de derecha como One American News Network, han confirmado su participación en la puesta en escena.

El perdedor, mantiene su alucinación, incita las falsas noticias como la “teoría de la conspiración”, que provocó su derrota, el robo de los votos postales, impone las demandas sin sustento, que terminan en  rotundos fiascos, humillaciones políticas y suscitan acciones perturbadoras.

Ha sido escandaloso lo que se oculta detrás de los llamados “sobornos por perdones”. El Departamento de Justicia de Estados Unidos investiga  denuncias que acusan a cabilderos de emplear sobornos para conseguir un perdón presidencial, según muestran documentos judiciales.

Desde agosto pasado investigadores comenzaron a investigar un «plan secreto de cabildeo «que posiblemente implicaba intentos de contactar a funcionarios de la Casa Blanca. Pasados los meses y las elecciones, ahora el agonizante Trump, indultó a 26 personas, entre ellas su ex gerente de campaña; al exconsejero Roger Stone; y para más inmoralidad a Charles Kushner, suegro de su hija.

También, en una demostración de su intenso odio racial hacia los árabes e irrespeto por otros pueblos a los cuales considera inferiores, indultó a cuatro guardias de seguridad condenados por asesinar en un tiroteo en Bagdad a catorce civiles y ocasionar por lo menos diecisiete heridos. Este hecho causó indignación internacional. La ONU condenó  este irrespeto por la vida.

Las trazas de sus numerosas enfermedades han brotado con fuerza, la congénita megalomanía se exacerba, el carácter irascible se ha desatado hasta contra su carnal Rudy Giuliani, abogado personal y uno de los pocos colaboradores que se ha mantenido a su lado, ahora que su desvencijada carabela hace aguas y está en ruta de colisión contra la realidad del pueblo, que ha hablado.

Es momento ya de superarlo, como le sentenció el telepredicador evangelista Pat Robertson, quien  se le distanció y opinó que el barnizado  vive en una realidad alterna. Es una persona “errática” y que ya “tuvo su día”.

El destino del enajenado es previsible, la cuenta regresiva se acelera, los  pataleos,  que reniegan de su derrota aumentan, no hay dudas tiene ganado un merecido lugar en el basurero de esta tribulante historieta.

RL / Foto de portada: RTVE. 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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