Siria: Casi una década de conflicto deja personas desplazadas, empobrecidas y traumatizadas

Al final de otro año de guerra, «las familias en Siria siguen sin respiro después de casi una década de conflicto», dijo Mark Lowcock, coordinador de Ayuda de Emergencia de la Organización de Naciones Unidas al Consejo de Seguridad.

El funcionario se refirió a los millones de personas que han quedado desplazadas, empobrecidas, traumatizadas y sufriendo una “profunda pérdida personal”, perjuicios incrementados por la pandemia de la COVID-19 y el aumento de la inseguridad alimentaria y la desnutrición.

La cantidad limitada de pruebas para la detección del SARS-CoV-2 ha hecho que el brote sea imposible de evaluar en Siria, donde, según precisó Lowcock, los hospitales están saturados en varias provincias.

Más allá del impacto inmediato en la salud, el jefe de socorro en Naciones Unidas dijo que la mayor preocupación estaba en los efectos secundarios de la pandemia, incluido el acceso a la educación.

Asimismo, señaló la creciente crisis económica en la nación, que ha dejado escasez de pan subsidiado y diésel, a pesar de que ambos productos duplicaron su precio desde septiembre.

En este sentido señaló que el precio de una canasta de alimentos de referencia estándar es más alto que en cualquier otro momento” desde que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) comenzó a monitorear los precios en 2013, y agregó que más del 80 por ciento de las familias desplazadas en Siria dicen que sus ingresos no cubren sus necesidades.

En cuanto al acceso humanitario, Lowcock describió la vulnerabilidad de las operaciones humanitarias en el noreste.

“Cuando se suspende la ayuda, los más necesitados son los que sufren”, dijo. “El derecho internacional humanitario requiere que todas las partes permitan y faciliten el paso rápido y sin obstáculos del socorro humanitario para los civiles que lo necesitan”.

En tanto, el Enviado Especial de la ONU para Siria, Geir O. Pedersen, señaló que después de casi 10 años de conflicto, el proceso político no ha funcionado para ese pueblo, que “continúa sufriendo profundamente” tanto dentro como fuera del país.

Por eso, el Sr. Pedersen se refirió a la necesidad de un alto al fuego en todo el país, una redacción constitucional sustantiva y “un esfuerzo más amplio para abordar la gama completa de problemas, con acciones generen confianza y movimiento”.

PGS/RL/Foto de portada: Ochoa / Naciones Unidas

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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