Argentina: 298 femicidios en 2020

Compartir

El Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” dio a conocer las cifras de femicidios en Argentina entre el 1 de enero y el 30 de diciembre de 2020, elaboradas a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país. Se registró 1 femicidio cada 29 horas.

De los 298 femicidios ocurridos durante el 2020, 267 fueron femicidios íntimos de mujeres, 16 vinculados de mujeres y niñas, y 15 de hombres y niños. El 64,5% de los femicidios fue cometido por las parejas y ex parejas de las víctimas. El 65,1% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima. Al menos 256 niñes perdieron a sus madres.

Teniendo en cuenta la cantidad de casos cada 100 mil habitantes, la provincia con mayor incidencia fue Jujuy, seguida por Santa Cruz, Tucumán, Misiones, Salta, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Chubut y Río Negro.

El mes que registró una mayor cantidad de casos es enero, con 34 femicidios, seguido de abril y octubre con 30, y febrero y marzo con 28.

Respecto a los femicidas, 108 tienen entre 21 y 40 años, de 103 no hay datos, 58 tienen entre 41 y 60 años, 21 más de 61 años, y 8 entre 16 y 20 años. A su vez, el 12,8% se suicidó, y un 5% intentó hacerlo. Además, el 5% pertenecía o pertenecen a fuerzas de seguridad.

En cuanto a las formas en que se produjeron los femicidios, el 23,5% fue con arma blanca, 19,8% a golpes, 18,8% con arma de fuego, 14,8% por asfixia, 13,1% otros/sin datos, 10,1% por quemaduras.

El proceso para salir del círculo de la violencia es complejo y sin ayuda de la justicia lo es aún más. En 2020 el Poder Judicial y las fuerzas de seguridad siguieron desprotegiéndonos: 2 de cada 10 víctimas habían realizado al menos una denuncia y 19 tenían medidas de protección. Esto se da en un contexto en que el 13% de las víctimas estuvieron desaparecidas previamente y, como sucedió en distintos casos, no se le tomó la denuncia a la familia e incluso se las culpó. No podemos seguir permitiendo que estas instituciones nos den la espalda a mujeres, disidencias y familiares, que no tomen medidas que protejan efectivamente a las víctimas, o que cometan femicidios, como el de Florencia M Morales en San Luis o el de Florencia Romano en Mendoza. Por eso exigimos que en 2021 se continúe con la capacitación en perspectiva de género dispuesta por la Ley Micaela en estas instituciones patriarcales, así como su compromiso para transformar su accionar. Para erradicar la violencia machista también es necesario el compromiso de los varones para construir nuevas masculinidades y transformar estas relaciones asimétricas de poder que sostienen un sistema patriarcal que nos explota, empobrece y mata. Ser aliado es cuestionar y renunciar a la comodidad de los privilegios. Los femicidios son la expresión más extrema de la violencia machista. No queremos habitar más esta realidad, es momento de construir una nueva normalidad, con relaciones más igualitarias”, expresaron desde el Observatorio.

Agregaron que las consecuencias de la pandemia, como el aislamiento y la profundización de la crisis económica, han incrementado la exposición de las mujeres que viven situaciones de violencia. Desde que comenzó el ASPO, el 20 de marzo, ocurrieron 217 femicidios: “La mayor exposición está dada porque en muchos casos las víctimas se encontraban aisladas en el hogar con su agresor: en el 82,4% de los femicidios el agresor pertenecía al círculo íntimo de la víctima, incluida la familia (11,5%). Es fundamental tener en cuenta que la pandemia afectó particularmente a las mujeres y disidencias por trabajar mayormente en condiciones de informalidad y precariedad, escenario que obstaculiza la autonomía económica para salir de un hogar signado por la violencia machista. A su vez, la cuarentena ha dejado en evidencia la desigual distribución de las tareas de cuidado y trabajo doméstico, enraizada en los estereotipos de género”, manifestaron.

Tomado RedEco/ Foto de portada: CNN.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Dejanos tu comentario