Chomsky y Prashad: Por qué los líderes neoliberales que no protegieron a sus países del COVID-19 deben ser investigados

Por Noam Chomsky y Vijay Prashad.

Las advertencias de que el suministro de oxígeno se estaba agotando en la ciudad brasileña de Manaos, llegaron a funcionarios del gobierno local y federal una semana antes de que la calamidad provocara la muerte por asfixia de pacientes afectados por COVID-19. Ningún estado moderno —como Brasil—, debería tener que admitir que no hizo nada cuando llegaron estas advertencias y que simplemente permitió que sus ciudadanos murieran sin motivo.

Un juez de la Corte Suprema y el procurador general exigieron que el gobierno brasileño actúe, pero esto no comovió a la administración de Jair Bolsonaro. Todo en esta historia —detallada en el informe del procurador general José Levi do Amaral—  revela la podredumbre de la privatización y la incompetencia. Los funcionarios de salud locales sabían desde principios de enero de la inminente escasez de oxígeno, pero su advertencia no tuvo peso. Un contratista privado que tenía la tarea de proporcionar el oxígeno informó al gobierno seis días antes de que la ciudad se quedara sin este suministro crucial en la lucha contra el COVID-19. Incluso con la información del contratista, el gobierno no hizo nada. Más tarde diría —en contra de todos los consejos científicos— que el tratamiento temprano para el coronavirus no funcionó. La insensibilidad e incompetencia del gobierno de Bolsonaro han llevado al Fiscal General Augusto Aras a convocar una investigación especial. Mientras Bolsonaro vacilaba, el gobierno de Venezuela, en un acto de solidaridad, envió un cargamento de oxígeno a Manaos.

El desarrollo de los acontecimientos causado por la mezcla tóxica de privatización, ineptitud e insensibilidad del gobierno debería fortalecer el caso presentado por los sindicatos de salud de Brasil contra Jair Bolsonaro en el Tribunal Penal Internacional (ICC por sus siglas en inglés) en julio. Pero el problema no solo es culpa de Bolsonaro o incluso de Brasil. El problema radica en los gobiernos neoliberales, los gobiernos de Estados Unidos, el Reino Unido, la India y otros gobiernos cuyos compromisos con el lucro empresarial y los multimillonarios superan con creces su compromiso con sus propios ciudadanos o con sus propias constituciones. Lo que estamos viendo en países como Brasil es un crimen de lesa humanidad.

Es hora de crear un tribunal de ciudadanos para investigar el absoluto fracaso de los gobiernos de Boris Johnson, Donald Trump, Jair Bolsonaro, Narendra Modi y otros para romper la cadena de la infección por COVID-19. Dicho tribunal recopilaría la información fáctica que garantizaría que no permitamos que estos estados alteren la escena del crimen; el tribunal proporcionaría a la ICC una base firme para realizar una investigación forense de este crimen de lesa humanidad cuando se alivie su propia asfixia política.

Todos deberíamos estar indignados. Pero la indignación no es una palabra lo suficientemente fuerte.

Tomado de ArgMedios/ Este artículo fue producido por Globetrotter/ Foto de portada: 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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