Cuba es cultura

Por Madeleine Sautié y Laura Mercedes Giráldez

En días en que se hacen más visibles las intenciones de crear un clima de confusiones, con prensa contrarrevolucionaria avisada mediante, para que el mundo suponga, desde sus plataformas mercenarias, una Cuba irreal –»construida» y echada a rodar en redes, donde no está la verdad del país– más alto hablan y hablarán su pueblo y sus instituciones.

Muy lejana de la que hoy combate con resistencia de héroe una famélica pandemia, en medio de la más abusiva política imperial sobre sus hombros, es la imagen de país que buscan vender los que han vendido su alma al diablo. Muy distante de la que, a pesar de haber transitado un 2020 estoico, no presenció un apagón cultural ni abandonó a sus trabajadores a su suerte.

Solo un país de agradecidos como Cuba, que ve cada día el rostro de sus dirigentes batallando por la vida en una trinchera incansable, puede deslegitimar actitudes de tal bajeza.  Solo un pueblo que, si es tan grande lo es por la cultura que ha consumido, puede descreer el cuento de que las instituciones culturales cubanas están cerradas al intercambio genuino de ideas, en pos de elevar la calidad espiritual de los que aquí han nacido.

El guion de la obra ha estado escrito durante más de cien de años. Hoy cambian los personajes y un tanto la escena, pero se mantienen los hilos manejadores. Supuestamente interesados en abordar temas sobre la institucionalidad en los ámbitos del arte y la cultura, alegando desacuerdos con las políticas culturales cubanas, sucedió lo que es ya sabido: el pretendido show que se desarmó, en plena función, frente al Ministerio de Cultura, el pasado 27 de enero, cuando pretextando un diálogo, ninguno de los demandantes se dispuso a efectuarlo.

Nada de espontáneo tuvo la comparecencia. Espontánea ha sido la reacción de nuestros artistas que han entrado en escena para no dejar que el telón caiga sin haberse pronunciado.

«Basta de provocaciones / contra nuestro Ministerio, / obedecer al imperio / es vivir sin convicciones. / Las culturales misiones / no claudicarán jamás, / fuera ese instinto rapaz / que la mente les sujeta: / el que nace marioneta / no sabe vivir en paz», ha expresado en cubanísima estrofa la repentista Tomasita Quiala.

«Rabiosamente infames los cáusticos infieles, esperpentos de la trivialidad, asumen de la esvástica del norte el sustento…», ha denunciado el trovador Karel García en su cuenta de Facebook.

«El diálogo no se puede romper, este país va a seguir cambiando y nosotros queremos seguir cambiando y avanzando y es lo que estamos haciendo«, ha dicho el actor Jorge Enrique Caballero, alegando que nadie va a amargar la buena experiencia que vive, desde el intercambio productivo, junto a sus colegas.

Podrán repetirse las vilezas, pero sobrevendrán nuevos actos como los que hoy protagonizan, desde su voz alta y clara, los hombres que día a día buscan iluminar este país. 

Tomado de Granma

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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