Entrevista a Gustavo Franquet: Más datos sobre el terrorismo estatal del régimen dictatorial stronissta en Paraguay

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Por Carlos Aznárez y María Torrellas/ Resumen Latinoamericano.

Paraguay y sus gobernantes siguen siendo noticia en cuanto a las continuas violaciones de Derechos Humanos, asesinatos de campesinos y ahora también por la masacre producida contra dos niñas argentina y la desaparición forzosa de otra, todas ellas integrantes de la familia Villalba. La impunidad con que se mueve el régimen presidido por el derechista Mario Abdó Benítez tiene su origen en el continuismo stronissta (Adolfo Stroessner gobernó despótica y criminalmente durante 40 años) y en la ayuda, escencial, del imperialismo norteamericano, el sionismo y varios países de la Unión Europea. 

Para poder investigar in situ lo ocurrido con la desaparición de la niña de 14 años, Cármen Elizabeth Oviedo Villalba, hija de la prisionera política del EPP (Ejército del Pueblo Paraguayo) Cármen Villalba, viajó desde Argentina una delegación de la Gremial de Abogados y Abogadas, encabezada por Gustavo Franquet. Allí, como era de esperar, sufrieron todo tipo vicisitudes y presiones represivas y mediáticas. De todo ello hablamos con Franquet en esta entrevista.

-Gustavo, contanos un poco la peripecia que fue el viaje a Paraguay. ¿Cuáles fueron los aspectos a favor y en contra hasta llegar al militarizado norte paraguayo?

-En un primer momento adolecimos de mucha improvisación, de mucho impulso, pero poca planificación, eso de alguna manera hizo que tuviéramos que reorganizar todo y casi volver a empezar. Íbamos con una idea, establecer contactos con organizaciones políticas, organizaciones de derechos humanos, organizaciones sociales, que a su vez pudieran acercarnos, en primer lugar, a gente de la zona y nos pudieran también facilitar la llegada a la población de la zona que íbamos a recorrer. Eso no empezó así, pero finalmente, después de varios días rehicimos todo. Volvimos a Asunción y otro compañero, Germán, se fue hasta otra población, Santa Rosa del Aguaray, y ahí establecimos los contactos como queríamos. Desde ese momento la cosa fluyó mejor. Lo que se hizo, es que fuimos a la estancia en el cerro Guazú, la zona donde había ocurrido la emboscada en la cual las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC) del ejército paraguayo asesinaron a tres militantes del EPP en una emboscada. A partir de lo cual el grupo de Laura Villalba y las tres chicas que estaban con ella, quedaron solos. Estos tres insurgentes los estaban acompañando para salir a un lugar poblado y asi podrían iniciar el camino para volver a su casa en Misiones.

-Para no dejar pasar este hecho, te pregunto ¿estos tres militantes del EPP estaban acompañando a las tres chicas, a Laura y a las dos niñas, sobreviviente del primer ataque donde mataron a las dos niñas?

-Si, acá hay una secuencia que no se interrumpe, que se inicia el 2 de septiembre del año pasado. El ejército, su Inteligencia, detecta que existía un campamento donde estaban de visita las niñas, familiares de guerrilleros e indican apresarlos. La primera consecuencia, es el asesinato de las niñas argentinas de 11 años, como ya se sabe. A partir de ese momento, se inicia un tiempo donde son perseguidas, ellas y el grupo con el cual se movían. Ellas no conocían el monte, ni la zona, ellas nacieron en Argentina y muy lejos de ahí. El caso de Laura, ella nació en Concepción, pero hace muchos años que vive en Argentina, y tampoco conocía la zona. Empieza la persecución, una auténtica cacer{ia, y entonces los guerrilleros buscan maneras de garantizar la seguridad y la salida de ellas. En ese contexto, en noviembre, cuando ellas van a ser acompañadas por los compañeros para salir, ahí otra vez se produce una emboscada del ejercito que las venía persiguiendo y son asesinados los tres. Entonces, ellas quedan solas. Ahí comienzan las dificultades, se pierden entre ellas, se arman tres grupos: un grupo de las dos nenas, luego Tania de 18 años acompañando a la hermana de Cármen Elizabeth («Lichita»), Tamara Anahí, la prima de ella es decir la hermana melliza de Lichita, la niña perdida y ahora víctima de desaparición forzosa.

-¿Lichita estaba herida?

-Lichita había sido herida, Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, había sido herida en la pantorrilla, ya había cicatrizado, pero tenía dificultades para caminar, rengueaba, ayudada por una muleta, que pierde en la emboscada. A raíz de esas dificultades para movilizarse, ella queda sola, esperando a las otras tres que se habían separado porque habían ido a buscar agua y comida, entre ellas las dos nenas que volvieron a Argentina Tania y Anita. Como no se encuentran, Laura sale a buscarlas y termina también perdida. Entonces queda por un lado Laura, por otro lado las dos nenas que llegan a Argentina y por otro Lichita que queda sola en ese lugar.

-Ese monte es realmente cerrado y difícil de entrar.  O sea, que se hayan perdido no es casualidad.

-No, el tema es así, por lo que vimos y entendemos, el monte es cerrado y es fácil perderse para quien no conoce, de hecho, se perdieron. Pero es cierto que influye en esto el hecho del temor que tenían de ser asesinadas por el ejército y el servicio de Inteligencia conjunta. Decimos esto porque si dejamos de lado ese temor, es relativamente fácil salir de monte a lugares abiertos. El monte está rodeado, el monte del cerro, es el cerro que gracias a la lucha de los pueblos indígenas ha sido conservado, entonces el monte es alto, cerrado a toda la extensión del cerro. El Cerro Guazú es parte de una cadena de cerros, que a lo largo deben ser 10 kilómetros y son 14 mil hectáreas de monte. Ahora bien, rodeando el cerro, hay estancias, que desmontaron mucho en los últimos años y hay población en zonas de manchones de monte que han quedado alrededor del cerro, hay población indígena y estancias. Obviamente, ellas podían confiar relativamente en ser ayudadas por la población y la certeza absoluta que, si se contactaban con las estancias iban a ser denunciadas, iban a ser atrapadas. Como digo, el miedo incide mucho, porque lo que hicieron las dos nenas y luego Laura, finamente fue tomar la decisión de alejarse del cerro hacia zonas llanas, con manchones de monte, donde se fueron moviendo las dos niñas hasta alcanzar poblaciones indígenas que las ayudaron.

El caso de Laura es similar, ella también contacta con gente de poblaciones indígenas, pero es llevada por la desesperación, y finalmente, es atrapada. Quiere salir de la zona con esta gente que trabaja en la estancia, pero finalmente es atrapada por la policía. Ahí no conozco detalles, no hablé con Laura, pero si con las dos niñas sobrevivientes. El problema con Lichita es este: si ella salió del monte o si permanece oculta en el monte. La otra opción es que haya sido atrapada por al FTC y haya sido asesinada.

-En este viaje que hiciste, en el que charlaste con gente allá, recogiste testimonios en el cual se pueda dilucidar si fue atrapada por civiles o por uniformados, ¿hay relatos que hablan eso y te pregunto si crees que tienen veracidad?

-No pudimos corroborar eso, la veracidad que tiene es que lo que dice Laura, hubo una persona que le dijo eso, el tema es que esa persona, nosotros charlamos con ella, luego negó haber dicho eso. Esa persona no nos inspira confianza en cuanto a las versiones que da. Nosotros el problema que tuvimos es que siempre estuvimos acompañados por la FTC y el ejército. Entonces, incluso se acercaron en la mayoría de los casos, sacando a esta persona, siempre se acercaron a nosotros, para presenciar de cerca estos encuentros. Esta persona niega, como niegan todos ahí, pero no sabemos si niega por convicción o por la presencia de la FTC.

-¿Vieron gente atemorizada por la presencia de los milicos ahí?, ¿cómo reaccionaban los pobladores ante vuestra presencia?

-Sinceramente, personas atemorizadas no vimos, en cuanto a la actitud digamos, lamentablemente no llevamos un traductor, y allí  todos hablan guaraní. Las personas atemorizadas no fueron las comunidades indígenas, que toman de manera natural la presencia de la FTC ahí. Pero la gente de las estancias sí, siempre manifiestan actitud de «andá a hablar con el capataz», «andá a hablar con el administrador», y la población ya urbana, campesina de la zona, ellos si tenían una actitud con nosotros de temor, precaución, no querer liarse con nosotros por temor. Pero tiene que ver con la situación de la presencia de las FTC en la zona norte y todas las consecuencias que ha traído, como ser el secuestro, persecución y asesinato de personas por ser sospechosas de colaborar con el EPP. En cuanto a la situación indígena, también hay una cuestión importante a mencionar que ahí tenemos suerte, porque en los lugares donde nos movimos, los lugares donde ocurrieron los hechos, es una zona por donde las otras dos nenas encontraron ayuda, fue importante para las nenas, con la finalidad, o resultado, de conseguir ayuda, es que la FTC no estaba ahí. Pero cuando llegamos nosotros sí ya se habían instalado en el lugar. A partir de la captura de Laura y la información que tuvieron de que las nenas se escaparon por esa zona, se trasladaron allí. Y están instalados en estancias y todos los lugares donde pasaron las niñas. Donde antes no había FTC ahora están. 

-Gustavo, ¿cómo vivieron ustedes la campaña mediática (de los medios hegemónicos) que se hizo, y también las declaraciones macartistas de los partidos políticos paraguayos de derecha o de centro, que te acusaron a vos y a toda la delegación de la Gremial de ser colaboradores o activos militantes del EPP?

-Todo eso es una locura y por lo que vi, siguen en Paraguay en esa postura, de que la Gremial de Abogados es un elemento ligado al EPP, y que está articulando una campaña internacional. Algo parecido a lo que hizo la dictadura militar de Videla y Massera con lo de la «campaña antiargentina», en los años 70. Los medios de comunicación, los políticos del sistema, algunos periodistas, algunos analistas, algunos profesores universitarios que hablan de eso, insisten en eso, en que ahora hay una campaña internacional. Están los que critican al gobierno de no saber cómo manejarse con esta movida internacional y aconsejan ser más transparentes y están los que dicen: «esto es una campaña contra la gloriosa bandera paraguaya» y nos ponen a nosotros en el centro de ese fantasioso dispositivo. Dentro de esa fantasía también se nos adjudicó a nosotros tener relación con el EPP y hubo publicaciones y comentarios, que además nacen en las redes sociales y tiene repercusión en medios de comunicación. No nos preocupó demasiado, porque nos hicieron mención los compañeros de ahí que los que hablan son gente de tercer o cuarto nivel y marginales. Pero nos advirtieron que estos son pruebas y ensayos. Entonces, según como sean recibidos en la opinión pública estos delirios, se condiciona como actúa la fiscalía, que son temibles. Además, está la cuestión de la interna feroz entre los Colorados, el partido gobernante y el anterior presidente (Horacio) Cartes, que es un tipo poderoso que maneja el poder institucional, judicial, fiscal y demás. Esta persona si bien es una persona de cuarta categoría que empezó con esta campaña que luego se replica por todos lados, es gente de Cartes y además inmediatamente que lanzan eso por redes sociales, uno de los diarios que es de Cartes le dio lugar para reproducir esos delirios. Pensamos que evidentemente venía en escalada, si la escalada llega a maniobras de Cartes como para perjudicar al gobierno actual o para exponerlo a una situación incómoda, había así posibilidades de que los fiscales de Cartes pudieran tomar medidas contra nosotros. En cuanto a las FTC, podemos decir que se manejaron con «profesionalismo» en cuanto a las órdenes que tenían, se ve qie tenían órdenes de no eran intimidarnos, amenazarnos ni nada de eso, sino estar siempre encima de nuestro movimiento. Fue siempre así, no solo cuando fuimos al Cerro Guazú, sino en los movimientos de la ciudad, en la ruta, siempre estaban atrás nuestro.

-¿Se consiguió con la visita conectar con movimientos de  Derechos Humanos y movimientos sociales?

-Nosotros hace muchos años, más de 10, que trabajamos en las cuestiones con los presos políticos, con los organismos de DDHH de Paraguay. Sabemos y creemos que, más a partir de Lilita y María y ahora la desaparición de Lichita, se ha generado realmente una reacción positiva, que nosotros no acostumbramos a ver con otros casos relacionados al EPP o la militancia del EPP. En ese sentido creemos que fue importante pero no alcanza.

La reacción que acostumbramos a ver en Argentina de los organismos de DDHH además se visualiza en este momento. Ahora mucho de los organismos de DDHH de acá están a la altura de entender  este tipo de terrorismo de estado, esta política contrainsurgente de atacar a los militantes. En Paraguay hay señales positivas, porque algunas organizaciones se han pronunciado, algunas junto a organizaciones de Argentina y la Gremial de Abogados. Sí estuvimos en contacto con entidades políticas de Paraguay que nos facilitaron la posibilidad de contactar abogados de confianza y uno de ellos nos acompañó en los viajes al cerro y otra gente que contactamos. Creemos que fue relativamente exitoso lo que hicimos, en primer lugar, poner en conocimiento a la población, particularmente a la indígena, aunque también a los de las estancias, de la situación de la niña desaparecida, y que  la estábamos buscando desde Argentina, esto no era conocido. Porque no hay repercusión en Paraguay y porque además esa gente no tiene mucho acceso a los medios de comunicación. Sobre la desaparición de Lichita no hubo nada, no les interesaba. Querían otras cuestiones, como mencionamos, ligarnos a EPP, ligarnos a las peleas del EPP, ligarnos a la fractura del ala judicial del EPP, cuestiones falsas y fantasiosas que no eran del problema central. El problema central que es la desaparición de Lichita, no fue abordado por los medios de comunicación. La gente de la zona no tiene conocimiento de eso, saben de los operativos militares, saben de algunas cuestiones de lo que paso con Laura porque ella fue detenida junto a gente de las comunidades, entonces la información circula, pero no sabían de la situación de  Lichita. Dejamos asentada la desaparición, repartimos afiches con la cara de ella, la foto, hemos insistido en que cualquier persona que pueda colaborar con nosotros, con ella, la buscamos desde Argentina. Dejamos contacto en Paraguay como para que esa gente se pueda comunicar con nosotros para transmitir información. También al final nos dimos cuenta de que como andábamos con el ejército atrás y éramos objeto de presión, eso era contraproducente a las comunidades, particularmente con lo que queríamos hacer, que era dar confianza para que la gente pudiera hablar y preguntar entonces, a partir de allí, consideramos que era momento de retirarnos. Otro elemento que tuvimos en cuenta antes de terminar la misión: se venía una tormenta de lluvia de una semana que ocasionó incluso, inundaciones en la zona, desborde de ríos y eso no nos permitiría trabajar. Entonces eso conspiró contra la comunicación cara a cara con las comunidades.


-Te quería preguntar, ¿cómo ves la actuación del gobierno argentino de cara a como se sigue con esto, qué ayuda están teniendo de las autoridades, está funcionando la posibilidad del refugio?

-Tuvimos colaboración de distintos niveles del gobierno para movernos, movilizarnos y resolver algunos problemas. Llegamos allá y tuvimos contacto con el cónsul general, de Argentina en Paraguay, el ex diputado José Ramos, del Grupo de los 8, estuvimos con gente de la embajada que se puso a disposición, y no tuvimos necesidad de utilizarlo, también se nos dio algún tipo de solución para regresar a Argentina, porque se habían agotado los pasajes de avión. Entonces tuvimos una solución para poder regresar, dentro del marco del respeto de las medidas sanitarias contra COVID que tuvimos que cumplir. También hubo colaboración con lo de las dos nenas asesinadas, que el cónsul argentino en Paraguay se dirigió a la fiscalía para obtener información y para que pudieran tener acceso el equipo de medicina forense, etc. También hemos tenido diálogo positivo con DDHH de Cancillería, que se pusieron a disposición. Dejo de lado, porque no es una organización oficial, pero si es una institución argentina, que es la Defensoría de los Derechos del Niño y la Niña, Marisa Graham, que sí han tenido actitud de plena colaboración en el curso de esta investigación y denuncia.

Ahora bien, ¿qué queremos? respecto del gobierno argentino se necesita una actitud públicamente enérgica ante el gobierno paraguayo. Aún no se expuso públicamente al gobierno paraguayo en actitud que no pueda escabullirse. Hasta ahora, se ha escabullido, con la cuestión del estado de derecho, la fiscalía, esto y lo otro, se ha escabullido,  sacando el único comunicado de Argentina, que fue provocada por la desmesura de los militares de Paraguay, que prácticamente decían  de Argentina que era una guardería y un santuario, del EPP, cosa que  es un delirio, pero sacando esa comunicación inicial, la actitud del gobierno paraguayo y del estado paraguayo de rehuir a la entrada del equipo de medicina forense no ha sido, a nuestro entender suficientemente repudiada por el gobierno argentino. Nos parece que hace falta más en ese sentido. De todas maneras, como digo, hemos tenido colaboración, hemos tenido apoyo para la familia. Sobre el refugio, los trámites se han hecho, impulsados por la situación que se ha vivido en Paraguay. Da la impresión que desde la fiscalía se ha provocado una celeridad de los tiempos que normalmente suelen ser morosos. Pero aún no está concebido el refugio. Debería resolverse ahora en enero. Esperamos que así sea. Creemos que sigue siendo válida la consigna de pedir y exigir el refugio para toda la familia Villalba, incluyendo a las dos últimas chiquitas que vinieron de allá y necesitan refugio por la persecución sobre ellas, una es mayor de edad y está siendo perseguida públicamente por los medios, acusada de todo, de lo que tiene cierto pudor de acusar a las menores de edad.

Creo que es urgente que salga el refugio político, garantiza un mínimo de seguridad. Mientras tanto tenemos apoyo de organismos para conseguir algunas condiciones de alojamiento porque obviamente la familia va a tener que salir del lugar donde está actualmente porque es muy insegura, dadas las circunstancias, viven a pocos metros de la frontera de Paraguay y eso no es seguro.

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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