La historia nos ha enseñado que todo debemos confiarlo a nuestros esfuerzos

Por Raúl Antonio Capote 

Un nuevo presidente asumió el cargo en Estados Unidos, el demócrata Joe Biden. Es el número 46 en esa responsabilidad en la historia de esa nación y el 13 desde que triunfó la Revolución cubana, en 1959.

Enfrenta su tarea en un país dividido, con odios exacerbados, herido gravemente por la crisis provocada por la pandemia mal atendida de la COVID-19, que ha dejado un saldo de más de 400 000 muertos, millones de desempleados, desahucios, bancarrotas e incertidumbre.

Ante la enfermedad florecieron egoísmos y heroísmos. Una doctora de Nueva York dijo a RT que a los héroes (personal de la Salud), Donald Trump los mandó al combate sin armas y sin orden.

El exmandatario, en un despliegue de ineptitud, mala administración y agresivos desplantes, trabajó como a favor del peor Estados Unidos posible, levantó odios, atizó rencores y movilizó a lo más retrógrado de la nación.

Como sus 12 colegas anteriores, prometió acabar con Cuba, para lo cual dictó más de 240 medidas, aupado por la mafia ultraderechista de Miami. En una salida de sainete, el magnate republicano, en sus últimas palabras como presidente, aseguró que «estaremos de vuelta en algún momento».

Mientras el Cesar guardaba sus sueños de gloria para mejores tiempos, en un Capitolio cercado por los militares, entre amenazas de bomba y sombríos pronósticos, el nuevo mandatario ocupaba el cargo llamando al país a la unión y al rescate de los valores fundacionales, a restañar heridas y reparar injusticias.

En muchas partes del mundo, incluso en EEUU, los amigos de Cuba han mostrado su esperanza de que la nueva administración regrese al camino de la normalización de las relaciones con la Isla. En la mayor de las ínsulas antillanas existe la buena voluntad de convivir, respetando las diferencias, pero lograrlo es cuestión de los gobernantes de aquella nación. A los cubanos, curtidos en la resistencia frente a la hostilidad sostenida, la historia nos ha enseñado que todo debemos confiarlo a nuestros propios esfuerzos.

Tomado de Granma / Foto de portada: Andrew Harnik AP

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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