Alerta ganador elecciones ecuatorianas de triquiñuelas para afectar segunda vuelta

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Por Liset García / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

Tras el sufragio del pasado 7 de febrero, histórico para Ecuador y América Latina, continúan las irregularidades en el proceso electoral en el país andino, que han movilizado a los contendientes luego del anuncio de que en segunda vuelta se debatirán el binomio de la Esperanza (Unes), de Andrés Aráuz y Carlos Rabascall, amplio ganador en los comicios de ese día en el país, y el banquero Guillermo Lasso.

La decisión del Consejo Nacional Electoral se dio a conocer catorce días después de las elecciones, cuando según la ley tenía hasta 10 días para concluir el conteo de papeletas e informar los resultados.

A todas luces se fraguaron diversas maniobras en la disputa del segundo puesto, entre el banquero y el representante del movimiento indígena Pachakutik, Yaku Pérez, hasta encontrar una diferencia de más de 32 mil votos a favor del primero, y en medio de denuncias del segundo acerca de supuestos fraudes electorales.

La amplia ventaja de Unes de más de un millón de votos y mayoría entre los asambleístas intentó silenciarse, pues la noticia de cada día en los medios hegemónicos fue el debate público entre Lasso y Pérez, en actos poco democráticos, que avivaron las ambiciones de ambos, al parecer amigos en algún momento, pero siempre enemigos enconados.

Lo cierto es que en los resultados definitivos aparece Aráuz con el 32.72 por ciento de los votos (3 millones 33 mil 753), seguido de Lasso con 19.74 por ciento (un millón 830 mil 45); y al tercer lugar bajó el candidato Pérez con 19.39 por ciento (un millón 797 mil 445).

No han tardado el ganador Aráuz y su equipo en alertar y denunciar los intentos de entorpecer la segunda ronda fechada para el 11 de abril. En rueda de prensa advirtió de tramas para modificar la fecha o suspenderla. “’No permitiremos que nada ni ninguna otra función del Estado que quiera entrometerse en el proceso, interrumpa la dinámica del proceso electoral y que se concrete la segunda vuelta donde culmina este ejercicio democrático del pueblo ecuatoriano”, aseguró.

Al referirse a una pericia técnica y auditoría al sistema informático, pedidos por la Fiscalía y Contraloría, respectivamente, la consideró “grave y abiertamente ilegal”, pues “aquí hay una única autoridad electoral”. Agregó que “debe verse como una intromisión; viola el artículo 16 del Código de la Democracia”, y es un nuevo intento de golpe electoral, escribió en su cuenta de la red social Twitter, @ecuarauz.

Pero no solo han hecho denuncias públicas, Aráuz informó que presentaron ante el Tribunal Contencioso Electoral las respectivas quejas contra los máximos directivos de ambas instancias y llamó al ente encargado de atender impugnaciones a actuar de forma expedita con la aplicación de la ley y las sanciones correspondientes.

Al unísono, en su red social y en la conferencia de prensa manifestó su rechazo “con absoluta contundencia la interferencia y grosera intromisión de otras instituciones del Estado en la función electoral”. Al propio tiempo exigió que “todas las funciones del estado se pronuncien públicamente en cumplir el calendario electoral”.

Asimismo reafirmó que UNES respeta todos los derechos de organizaciones políticas y los candidatos a escaños, a presentar impugnaciones, lo cual incluye apelaciones y solicitudes de recuento como establecen la Constitución y la ley electoral, siempre que no sirvan de excusas para afectar el cumplimiento del calendario de comicios.

Hasta el candidato Lasso, por su parte, al ver lo que se ha hecho más que evidente, dijo que “en las últimas horas se han producido hechos que deberían alarmar a todos quienes defendemos la democracia en Ecuador… Se ha retirado parcialmente el resguardo policial al CNE y han intervenido algunas autoridades ajenas al proceso”.

Otra alerta ha dejado clara el ganador de los sufragios, Andrés Aráuz, en relación con intenciones ocultas desde el gobierno del presidente Lenín Moreno de prolongar su gestión. Precisamente para seguir avanzando con medidas neoliberales de privatización, por las cuales el pueblo ha castigado al mandatario con la más baja aceptación, según encuestas, es que quisiera seguir en el poder.

Fue categórico Aráuz cuando dijo “no vamos a aceptar que con mañoserías, triquiñuelas y manipulaciones en la justicia electoral se quiera extender el período de gobierno del señor Lenín Moreno Garcés”.

También envió “una alerta al mundo” acerca de la pretensión de “retirar el equipo informático” que ha laborado en las elecciones, además de la retirada “de la custodia policial al CNE”.

A propósito, Aráuz ironizó en otro Tweet:

“Una cosa es sacar copia de los ficheros de cuento y recuento… Otra muy distinta es llevarse los equipos informáticos e impedir la 2da vuelta. Eso es igual a un golpe a la democracia. La matemática es universal”, escribió “para los ingenuos”.

Peligrosamente, se ha visto acercar su sardina a la brasa, la misión electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), la que aseguró “tomar nota de lo que sucede”. Será que está jugando a la posibilidad de fraude, como hizo en Bolivia en 2019, o cuál otra estratagema estará tramando para impedir que prime la decisión de ecuatorianos y ecuatorianas en las urnas.

Desde su fuerza política UNES, también repudiaron la injerencia en el CNE asambleístas electos para el próximo período legislativo como Walter Ronquillo, quien señaló que la Contraloría junto al movimiento político Izquierda Democrática, cuarto en respaldo popular en las urnas, intentan fraguar un golpe a la democracia y “meter sus garras en las elecciones”.

Ante esta situación, la UNES demandó a la fiscal general, Diana Salazar y al contralor Pablo Celi por intromisión en temas electorales.

El procurador común de UNES, Santiago Díaz y el abogado Carlos Alvear introdujeron un recurso legal, en dos documentos separados ante el Tribunal Contencioso Electoral.

Según el partido político, ambas autoridades violan el Código de la Democracia (Ley Electoral) al disponer acciones dirigidas a suspender la segunda ronda comicial.

Lo conocido hasta ahora es que más del 30 por ciento del electorado, de acuerdo con las urnas, apoya las propuestas de la Unión por la Esperanza, y que entre el candidato de la derecha tradicional, Lasso, y el indigenista y ambientalista Yaku Pérez, que se dice de izquierda, y lo sería a menos que sea zurdo, no se sabe quién accede al balotaje del 11 de abril hasta el final del recuento.

Los hechos hasta aquí indican que los candidatos a la presidencia por Unes han presentado al país una propuesta de gobierno sólida, detallada con acciones posibles a corto, mediano y largo plazos, que evaden retóricas filosóficas inalcanzables.

Pero pese a ser el más claro proyecto de salida anti neoliberal a los problemas económicos, sanitarios y globales de todos los presentados por los 15 aspirantes restantes que no pasaron de enunciados, Aráuz y Rabascall tendrán que asegurarse bien los cinturones y colmarse de ecuanimidad frente a la avalancha de falsedades y mentiras burdas, que por increíbles que parezcan, están montadas sobre rieles de públicos cautivos dispuestos a creer a ciertos líderes de opinión.

De todo inventaron hasta ahora: que si pretendían la desdolarización del país, cuando lo contrario estaba entre los primeros puntos de su agenda; que si las vacunas contra la Covid no eran ciertas, habiendo hecha pública la confirmación del presidente argentino de apoyar ese pacto preestablecido con Aráuz; que si recibieron financiación proveniente de los narcos, de las más sucias patrañas que podrían elucubrar… Tímidos anuncios de que la derecha y sus medios hegemónicos bendecidos por el complejo militar estadounidense continuarán esa escalada

La respuesta popular en las urnas a favor de Unes señala que la herencia de la década ganada por el pueblo durante el mandato de la Revolución Ciudadana encabezado por Rafael Corea, está viva aún. Pese a los intentos por desacreditar ese legado, y obstaculizar la inscripción del binomio de la Esperanza, y a que poco favorecieron el voto el 7 de febrero amparados en la pandemia, causa de largas y demoradas filas de un pueblo queriendo defender su derecho a elegir.

Tras varios días de espera por los resultados, las fuerzas de Unes han aprovechado para reflexionar a lo interno acerca de probables brechas que no propiciaron un triunfo rotundo, como esperaban en los pronósticos iniciales. Su alcance y simpatía con un sector clave: los jóvenes, es la más notoria de las falencias, siendo Aráuz el candidato de menos edad no solo en Ecuador, sino en toda la región y parte del mundo.

El propio Aráuz ha expresado –y Rabascall lo reafirma– que los “han identificado con pasado, cuando habíamos hablado siempre de futuro y de prosperidad para todos, facilitando emprendimientos sobre todo de jóvenes, y de pequeñas y medianas empresas lideradas por ellos”.

Unes reconoce que otro de los frentes pendientes es la región serrana y las comunidades indígenas, cuyas organizaciones lideraron y capitalizaron la protesta de octubre de 2019 contra Lenin Moreno. Aunque Revolución Ciudadana también apoyó, no se les reconoce ese mérito.

El tema indígena en el país tiene múltiples miradas dado que si de tendencias ideológicas se habla en el mundo, allí se encuentran casi todas. A tan complejidad se suma que varias ONGs, supuestamente ambientalistas, financiadas en secreto –y no tan secretas– por Estados Unidos, han logrado que parte de quienes se hacen llamar indígenas funcionen a favor de intereses de la derecha.

De ahí que no hayan sido capaces de condenar el golpe de Estado a Evo en Bolivia, el primer presidente indígena de nuestra región y tampoco han alzado su voz contra las masacres de Jeanine Añez en Senkata y Sacaba, donde los asesinados eran indígenas aymaras y quechuas.

Otro de los rencores que le cobra la derecha al binomio Aráuz-Rabascall es su vínculo con Correa, como si ellos no tuvieran voz propia. Hasta han llegado a afirmar que uno habla por la boca del otro, lo cual es otro absurdo. El experimentado y agudo polemista expresidente, aunque pensara igual que los miembros del binomio –improbable conclusión–, no tiene ese “influjo psíquico” que le han atribuido los jueces para condenarlo por supuestos hechos de corrupción.

La respuesta inteligente del joven economista ante tal paralelo ha sido que si crear caos es lo que pretenden con tales afirmaciones, es el pueblo ecuatoriano quien fijará posiciones y decidirá democráticamente el futuro. “Nuestra propuesta es de paz y de diálogo, borrar odios, y lograr un acuerdo contando con la unidad de todas las fuerzas”.

(*) Periodista cubana de la Revista Bohemia

 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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