Cuba: ¿Cómo se ha corregido lo dispuesto en el Sistema de Atención a la Familia?

Por Yudy Castro Morales

La disminución ostensible que han mostrado los precios de muchos productos y servicios en los últimos días, como en el Sistema de Atención a la Familia (SAF), por ejemplo, no responde a fórmulas mágicas, ni a cambios en el diseño de la Tarea Ordenamiento. Responde, eso sí, a correcciones en la implementación de lo dispuesto, como ha sido reconocido a todos los niveles.

El SAF, perteneciente a la red de la gastronomía popular, fue concebido, desde su inicio en 1998, para ofertar productos de línea económica que garanticen los aportes nutricionales requeridos a personas vulnerables. A partir del 1ro. de enero, el precio de cada comida, hasta entonces equivalente a 1 CUP, dejó de ser subsidiado.

Los nuevos precios, explicó Yosvany Pupo Otero, director general de Servicios del Ministerio del Comercio Interior (Mincin), debían responder al costo real de los productos, bajo la premisa de que los precios minoristas sean continuidad de los mayoristas.

Como tendencia, agregó, los proveedores establecieron los máximos precios mayoristas, lo que conllevó a un incremento notable del valor de las ofertas en estos establecimientos.

Ante las quejas y la disminución significativa del número de comensales en esta red, que cuenta con 1 445 unidades en todo el país y atiende a 76 715 censados, aproximadamente, se llevó a cabo un análisis de las fichas de costo para disminuir los precios hasta donde fuera posible.

Durante el mes de enero, comentó Pupo Otero, se realizó un recorrido por todas las provincias y se estableció un plan de visitas a todos los censados, con el propósito de conocer las razones por las cuales habían dejado de asistir a las unidades del SAF.

Aunque el estudio no había concluido al momento de redactar esta información, buena parte de las personas habían referido, como las principales causas, el alza de los precios y la poca relación de estos con la calidad de los productos ofertados.

Pero si bien lo precios no podrán volver a los niveles casi simbólicos de antes, se ha logrado, de acuerdo con el Director General de Servicios del Mincin, que las ofertas, tanto de almuerzo como de comida, oscilen entre siete y 13 pesos.

En esta disminución, dijo, han tenido una influencia fundamental las negociaciones con los proveedores, quienes han disminuido sus precios mayoristas, en particular las empresas cárnicas.

A modo de ejemplo, mencionó algunos productos, cuyo costo decreció casi en un 50 %, lo que tiene un impacto positivo en el precio final de los platos.

Inicialmente, un kilogramo de salsa holguinera alcanzaba los 35,68 pesos y hoy cuesta 17,84; un kilogramo de mermelada era igual a 33,40 pesos, y en estos momentos equivale a 15, y el kilogramo de masa de croqueta, de 102,05 pesos se quedó en 57,30.

Además, apuntó, se ha orientado la confección de las fichas de costo solo con los gastos directos imprescindibles y los demás se trasladan al resto de las ofertas que pueda brindar el saf, fuera del horario de concurrencia de los censados.

Como otra de las medidas, el directivo del Mincin mencionó la disminución del margen de utilidad establecido para esta red gastronómica, de un 6 % a un 4 %, aproximadamente.

De igual modo, acotó, se permitió a los censados elegir lo que deseen del menú del día, sin la obligación de adquirirlo todo. A la par, se estableció un sistema de inspecciones para velar por el cumplimiento de la calidad.

Hoy, detalló, los territorios con mayor índice de no concurrencia son Cienfuegos, Ciego de Ávila, el municipio especial Isla de la Juventud, Artemisa, Las Tunas y La Habana.

Toca evaluar los porqués, caso a caso, en busca de las causas y, sobre todo, de las soluciones, para que ningún beneficiado quede desprotegido.

Tomado de Granma / Foto de portada: Vicente Brito

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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