Diez instantes gloriosos en el deporte cubano

Por Enio Echezábal Acosta.

El deporte cubano cuenta en su historia con una serie de momentos inolvidables, de esos triunfos y otras actuaciones que han logrado quedarse en la memoria colectiva y unir a generaciones enteras de hijos de este archipiélago.

A propósito de los 60 años de la fundación del INDER, aprovechamos para recordar diez de esos instantes que marcaron un hito y nos siguen emocionando una y otra vez, sin importar cuántas veces los recordemos.  

Los tres de las «Morenas»

 Es muy difícil que un equipo, sea del deporte que sea, logre coronarse en tres ocasiones consecutivas bajo los cinco aros. La década de los 90 fue dominada de punta a punta por las Morenas del Caribe. Dirigidas por el entrenador Eugenio George, subieron a lo más alto del podio olímpico en tres ocasiones consecutivas: Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sidney 2000. Ningún otro equipo de voleibol, femenino ni masculino, ha podido igualar semejante hazaña.

Realeza en el ring

Muchísimos nombres han desfilado por los encerados estivales a lo largo de la historia, pero dos de ellos sobresalen: Teófilo Stevenson y Félix Savón. El «Teo» se convirtió en segundo atleta de la historia en lograr ser triple campeón olímpico en boxeo, tras ceñirse la corona en Munich 1972, Montreal 1976 y Moscú 1980. Savón, por su parte, recogió maravillosamente el batón y logró también la heroicidad de coronarse en tres ocasiones en citas bajo los cinco aros, al no darles opción alguna a los contrincantes de más de 91 kilogramos en Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sidney 2000.

Aerolíneas «Soto»

La tarde del 27 de julio de 1993, en la ciudad española de Salamanca, el saltador de altura matancero Javier Sotomayor sobrepasó el listón fijado en los 2,45 metros, la máxima altura lograda por un ser humano utilizando solamente sus piernas para impulsarse. Aunque ha habido algún que otro atleta que le ha «tirado» al récord, casi 28 años más tarde, nadie ha logrado todavía superar el vuelo del «Soto«.

Olimpo beisbolero

A pesar de haber coronado todas las cimas en el ámbito amateur, el pináculo de nuestra historia beisbolera llegó con el subcampeonato en el Primer Clásico Mundial de 2006. El elenco cubano, considerado por muchos como una de las mejores escuadras nacionales jamás conformada, se impuso a equipos fantásticos, minados con figuras encumbradas dentro de la pelota profesional, y cayó en la final frente a un formidable elenco de Japón.

La hazaña olímpica de Falcón y Neisser

En los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, en los segundos que dura una final de 100 metros espalda y por los carriles cinco y tres respectivamente, Rodolfo Falcón y Neisser Bent sacaron del agua sendas medallas de plata y bronce, contra todo pronóstico, para convertirse en los dos únicos cubanos en obtener medallas olímpicas en la natación. Hasta la fecha, no hay «tritón» ni «ondina» cubanos que se hayan acercado a tal hazaña.

Gloria en Quisqueya

El 26 de agosto de 1969, a pesar de la lluvia intensa que anegó de manera violenta el terreno del estadio de Quisqueya, en República Dominicana, el equipo cubano de béisbol derrotó al fuerte elenco de Estados Unidos en la final del Campeonato Mundial de ese año tras una impresionante remontada. Como anécdota, después del strike final de Gaspar «El Curro» Pérez, las graderías del estadio se llenaron de pañuelos blancos, en señal de apoyo al equipo cubano.

Un pulso de Grandes Ligas

En el año 1999 por primera vez un equipo Cuba chocó con un elenco de las Grandes Ligas de Estados Unidos. El 28 de  marzo, en el primer juego en el Estadio Latinoamericano, «The Birds» se impusieron tres por dos en extrainnings. Luego, el 3 de mayo en el Camden Yard de Baltimore, los nuestros demostraron su valía y vencieron inobjetablemente 12 carreras por seis. Día histórico para el béisbol cubano.

Cuba «palante» en Patras

En la ciudad griega de Patras, en diciembre de 2001, la lucha grecorromana cubana tuvo su momento de máximo esplendor. Gracias a los 54 puntos obtenidos en la justa, los caribeños desplazaron por primera vez a Rusia de lo más alto del podio por equipos, algo que no había sucedido nunca. Filiberto Azcuy brilló, al obtener una medalla de oro. A raíz de tal hazaña, el 9 de diciembre se decretó como el Día de la lucha cubana.

Juantorena… con el corazón

Alberto Juantorena, «el Elegante de las pistas», consiguió uno de los hitos más grandes del atletismo olímpico cubano al imponerse en las pruebas de 400 y 800 metros lisos en los Juegos de Montreal 1976, doblete que nadie ha vuelto a repetir.

María Caridad, la primera de todas

María Caridad Colón hizo historia en Moscú, en 1980. Con un lanzamiento de 68,40 metros. en su primer intento, la jabalinista cubana se convirtió en la primera mujer latinoamericana en subir a lo más alto del podio en citas olímpicas. En aquella ocasión superó, entre otras, a la alemana Ruth Fuchs, reconocida como la mejor exponente de esta disciplina en toda la historia.

Tomado de Juventud Rebelde/ Foto de portada: Omar Linares y Cal Ripken, 1999 /AP.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: