Provocadores locales no se apartan del guión

Por José Luis Méndez Méndez (* ) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

De manera cíclica, cada cierto tiempo, aparecen recurridas manifestaciones provocativas acordes con el siniestro guión del finado desestabilizador Gene Sharp, una de las más recientes ha sido una canción de amargada inspiración obra de creadores y de otros seudo artistas. Es una expresión prevista en los llamados “métodos no violentos de protesta”, dirigidos a “influir en el adversario o en el público en general”.

En esta acción sharpiana está ausente la augusta pretensión real de mejorar un sistema o aportar correcciones para solucionar lo que le falta, responde al avieso interés, señalado en el acápite del citado argumento, dedicado a la “comunicación con el público más amplio”, en su apartado 11, referido a “radio, televisión, discos y videos”.

Se inserta en el empleo de los llamados populares influencer de moda como canales para alcanzar al público seleccionado, dedicados a la manipulación mental o control mental, que se pretende cuando se ejerce la tentativa de tomar el dominio del comportamiento de una persona o de un grupo, utilizando técnicas de persuasión o de sugestión mental, en busca de eliminar las capacidades críticas o de autocrítica de la persona, esto es, su capacidad de juzgar o de rehusar informaciones y así responder a lo previsto en la sección de “música” del mencionado libreto sharpiano con las indicaciones 36 y 37 referidas a “conciertos y canciones”.

Emplea como tema una consigna nacional, que ha sido alternativa histórica contra más de sesenta años de agresiones y lo seguirá siendo para las presentes y futuras generaciones de cubanos dignos, mientras perdure la amenaza contra su vida.

En esencia, es más de lo mismo con el objetivo de lograr la titulada “conectividad efectiva” en una combinación de métodos intrusos, para el “ablandamiento de la sociedad”, sumado el propósito de “deslegitimar todo lo que se hace” con la práctica del “calentamiento de la calle” y desmontar lo logrado y sostenido con un supuesto “fracaso histórico”, no hay nada novedoso ni creativo en este nuevo lance subversivo. La Revolución no ha enseñado a pensar y conocer de qué lado están las “buenas intenciones”, que empiedran el camino al infierno.

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, «La Operación Cóndor contra Cuba» y «Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba». Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Ray Fernández

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: