Venezuela: William Castillo, “basta de sanciones al pueblo venezolano”

Por Geraldina Colotti

Hablando de un posible diálogo entre el gobierno bolivariano, presidido por Nicolás Maduro y el estadounidense que encabeza Joe Biden, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, reiteró el apoyo de Washington a la extinta Asamblea Nacional venezolana, a pesar de esta haber cesado con la elección del nuevo Parlamento; y aún respalda al autoproclamado Juan Guaidó, de quien sus propios acólitos compiten por distanciarse; además Price dijo: “es probable que tengamos un diálogo con nuestros aliados y socios de ideas afines, con la Asamblea Nacional y con Juan Guaidó, quien es el líder electo de esta Asamblea Nacional. No creo que tengamos ningún contacto directo con Maduro, a quien consideramos un dictador”.

Conversando en línea en un Foro de Seguridad, organizado por el Instituto Aspen, el presidente colombiano, Iván Duque, aseguró que por lo que dijo el secretario de Estado Antony Blinken, está claro que Washington pretende seguir dedicando mucha energía al «renacimiento de la democracia en Venezuela«, y pidió a la «comunidad internacional» seguir «asediando a la dictadura».

Mientras el gobierno alemán recibía al golpista Leopoldo López, provocando protestas del gobierno venezolano; por su parte la Unión Europea reunió al Grupo de Contacto; al que también se sumaron Chile y República Dominicana. La idea es siempre la misma: intentar imponerle a Venezuela la «democracia» de los banqueros y las grandes instituciones internacionales, repitiendo el estribillo del «proceso de transición» y «elecciones libres por una verdadera democracia».

Reiterando estas intenciones, tras la reunión del Grupo de Contacto, la viceministra de Relaciones Exteriores de Italia, Marina Sereni, declaró: «La situación humanitaria en el país, especialmente a la luz de la pandemia Covid-19, parece muy preocupante, agravada por las repetidas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos fundamentales por parte del régimen. Necesitamos una salida a la crisis política e institucional, que sólo puede provenir del inicio de un diálogo orientado a un proceso de transición negociado, con miras a realizar elecciones creíbles e inclusivas lo antes posible. Es importante comenzar con la constitución de una Comisión Electoral Nacional totalmente independiente».

Ni una palabra sobre las causas que producen sufrimiento al pueblo venezolano y que constituyen violaciones manifiestas de los derechos humanos, y no son falsedades imperiales utilizadas para chantajear al gobierno bolivariano, que se centra en los intereses del pueblo y no en los del mercado.

Pero mientras tanto, circula la noticia de que el nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, está suavizando las «sanciones» a Venezuela reforzadas por su predecesor, Donald Trump. En particular, se menciona una licencia llamada «30 A», que autorizaría ciertos intercambios aéreos y aeroportuarios, prohibidos en 2019 por Trump. Sobre este tema, hemos entrevistado a William Castillo, viceministro de Políticas Anti-bloqueo.

-¿Es cierto que Biden está flexibilizando las «sanciones»?

-Hasta ahora, la administración Biden sólo ha dicho que tiene la intención de hacer que las sanciones sean «más inteligentes», lo cual es una expresión ambigua. Algunos miembros del Partido Demócrata parecen orientados a revisar el impacto de las sanciones general, colectivas, centrándose más en las sanciones individuales. Pero hay que decir que cuando sancionas a un Presidente o a un Ministro estás afectando a todo un país porque se impide la normal actividad administrativa, económica o diplomática de ese país. La noticia difundida se refiere a una licencia ya existente, relativa a aspectos administrativos muy limitados en el ámbito marítimo y aeroportuario, que en realidad no cambia nada. Actualmente no existe una medida de flexibilización y mucho menos la eliminación de sanciones. Hay que reiterar que las sanciones son ilegales y violatorias de la carta de Naciones Unidas, un crimen de lesa humanidad. El pueblo venezolano, golpeado por medidas coercitivas unilaterales desde hace 6 años, es un pueblo soberano, no necesita permisos de nadie para su desarrollo y su vida. Lo que ha exigido nuestro país y seguirá haciéndolo es la eliminación de las «sanciones». Si los demócratas estuvieran dispuestos a estudiar el tema, esa sería una buena noticia. Desafortunadamente, sabemos que las «sanciones» son una política estatal bipartidista. La historia nos dice, y cito los casos de Cuba e Irán, que cuando se decide aplicar un programa de sanciones tan amplio y profundo, resulta difícil desmantelarlo. Las sanciones se utilizan como arma de chantaje: «si haces lo que te pido, te doy una licencia, puedo abrir una pequeña ventana…». Son un instrumento de presión contra un Estado soberano, contra el derecho de un pueblo al desarrollo. Es una política de agresión feroz, calculada y planificada. En estos términos hay que ver las «sanciones», y por eso exigimos que la «comunidad internacional» tome medidas para eliminarlas.

-La Unión Europea ha convocado al Grupo de Contacto, que ahora también cuenta con la participación de Chile, y vuelve a presionar al gobierno bolivariano para que cambie su institución a favor de la extrema derecha. ¿Qué peso tienen estas posiciones en la voluntad de diálogo del presidente Maduro?

Tras haber ido a remolque de Trump, la Unión Europea ahora está esperando a ver qué decide Biden. Ciertamente hay parálisis y desmembramiento del Grupo de Lima, que fue una emanación directa de Estados Unidos. La política de este grupo dependió directamente de la administración Trump, de los señores Abrams y Pompeo, que ya no están en los puestos de mando. Es probable que, como sucedió con República Dominicana o con Alemania, que han cesado el absurdo reconocimiento a Guaidó, los demás integrantes del Grupo de Lima como Chile también tendrán que revisar sus actitudes. Tendrán que darse cuenta de que se acabó la farsa, se acabó esta ficción, este absurdo diplomático que, sin embargo, como seguimos denunciando, ha tenido un fuerte impacto, ha causado víctimas, ha deteriorado la calidad de vida de los venezolanos, ha empujado a muchos venezolanos a emigrar, ha impedido la compra de alimentos y medicinas. Una farsa que es parte de la política de «cambio de régimen», que ha herido y hiere profundamente a nuestro pueblo.

-Este año se realizarán elecciones para gobernadores y elecciones municipales en Venezuela. ¿Es cierto que la extrema derecha está dispuesta a participar?

El 6 de diciembre de 2020 el pueblo venezolano eligió un nuevo poder legislativo de acuerdo a lo establecido en la Constitución. Hemos entrado en una fase de paz, estabilización y normalización política muy beneficiosa para nuestro país. Para vergüenza de nuestra historia, el Parlamento fenecido el pasado 6 diciembre, se convirtió en una herramienta en manos de Estados Unidos para saquear los recursos del país, destruir nuestra economía, provocar el caos y derrocar al gobierno. Ese plan falló estrepitosamente y ahora la Asamblea Nacional, bajo la Constitución, ha nombrado una Comisión para estudiar el tema de las postulaciones para la directiva del nuevo Consejo Nacional Electoral. El diálogo siempre ha sido la propuesta del Presidente Nicolás Maduro y Venezuela siempre estará dispuesta a recibir las propuestas de la comunidad internacional. No conozco en detalle cuáles son las convulsiones internas e intenciones de los distintos componentes de la extrema derecha, que hoy está profundamente dividida y deslegitimada. Observo, sin embargo, que, luego de apoyar a Guaidó y pedirle a Estados Unidos que intervenga contra Venezuela, ahora todos compiten por distanciarse del autoproclamado, y que algunos políticos de extrema derecha recorren el país como nuevos candidatos a gobernadores. Venezuela siempre ha propuesto que sean los mecanismos electorales lo que prevalezca, y no la violencia ni los intereses del imperialismo estadounidense, cuya principal intención es asaltar y controlar el Estado venezolano; y se ha creado una comisión parlamentaria especial sobre este tema.

-En estos días, se encuentra en Venezuela la relatora especial de derechos humanos de la ONU, quien debe evaluar el impacto de las sanciones en la población. ¿Qué esperas de esta visita?

Como siempre, los enviados de la ONU son bienvenidos y tienen acceso a toda la información, y esta visita también se realiza con total normalidad y según las reglas establecidas. A su debido tiempo, el presidente, el Canciller y las autoridades en general informarán sobre los resultados.

-¿Es posible hacer un balance de la ley antibloqueo?

La ley está activada. Desde octubre se ha cumplido una intensa agenda por parte de la vicepresidenta Ejecutiva de la República con diferentes actores económicos e institucionales nacionales y extranjeros con miras a la activación de alianzas y proyectos de acuerdo a lo establecido en la Ley.   Ya está en funcionamiento el Centro de Inversión Productiva que está levantando los proyectos, muchos de los cuales ya han sido examinados: en el sector petrolero, minero, agropecuario… Hay una lista de varios miles de activos estatales que, según la ley, se entregarán a diversos sectores productivos para su activación. Entre ellos, se encuentran sectores privados, gremios, sindicatos habilitados para este tipo de actividad u organizaciones del poder popular: como comunas y consejos comunales. Sujetos a evaluación, podrán recibir activos del Estado para hacerlos productivos en el sector turístico, agrícola; por ejemplo en lo que respecta a terrenos baldíos o edificios abandonados. Bienes que servirán para el desarrollo de las fuerzas productivas, para la reactivación de la economía venezolana. Como viceministro tengo la tarea de seguir denunciando las consecuencias del bloqueo, generar conciencia y difundir información, construir una nueva institucionalidad antibloqueo, actualizar el registro de sanciones y el Observatorio de Medidas Coercitivas Unilaterales. Sabes que la ley establece unos criterios de confidencialidad para evitar la afectación de las inversiones, pero seguramente pronto habrá anuncios positivos para el país. Mientras tanto, hay un clima de mayor entusiasmo por la salida de Trump y relativa expectativa de la nueva administración que, aunque hasta ahora ha mantenido la política de sanciones, parece mostrar una mayor disposición al diálogo político y la estabilización del tema económico de Venezuela. Como ha reiterado el presidente Maduro, ese diálogo debe darse en el respeto de nuestra soberanía, de los poderes públicos y del pueblo venezolano y debe conducir a la eliminación de las sanciones. No dependemos de Estados Unidos. Con o sin bloqueo, continuaremos construyendo la nueva economía a partir de los extraordinarios resultados de 2020 en cuanto a recuperación de la producción agrícola, producción de semillas, efectividad de la lucha contra la pandemia y descubrimiento del fármaco venezolano para el tratamiento del coronavirus, que presentamos a la OMS y que se está probando en laboratorios de varios países. Con o sin bloqueo, seguiremos venciendo.

Tomado de Resumen Latinoamericano / Foto de portada: AP

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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