Familias cubanas en la mira de la ley

Por Liset García

Cuba está a la espera del debate acerca del nuevo Código de Familia, atemperado a los nuevos tiempos, que superará al promulgado en 1975, aún vigente, considerado entonces avanzado para su época.

Cuando en la Isla se aprobó en aquel año por primera vez un texto legal sobre la familia, independiente del Código Civil, el tercero en nuestra región –después de Bolivia, 1972 y Costa Rica, 1973–, se convirtió en una norma de vanguardia al incluir concepciones más novedosas en cuanto a la igualdad de derechos de los miembros de la familia a partir de relaciones familiares basadas en la propiedad social.

Enterrados y olvidados para siempre quedaron miradas desiguales y conceptos de subvaloración hacia las mujeres, quienes eran procesadas por la ley si cometían adulterio. Y si se trataba de hombres en igual caso eran juzgados por escándalo público si el amancebamiento tenía lugar en la casa de la otra.

Además, se borró la idea de que los hijos concebidos fuera del matrimonio se consideraran ilegítimos o bastardos. Esos eran derechos incluidos en la Constitución de 1940 que no se hicieron efectivos.

Ahora, en la nueva Carta Magna aprobada en 2019, se incluyeron en el Capítulo III nueve artículos que recogen con amplitud deberes y derechos de las familias, atendiendo a las realidades cambiantes del país.

La elaboración del mencionado capítulo estuvo precedida de amplios y encontrados debates durante la consulta popular de la Constitución en 2019 y en las sesiones del Parlamento. Quizás fue uno de los temas que movió más opiniones, dado su impacto y repercusión en la sociedad, por lo que en la propia Carta Magna se incluyó en su disposición decimoprimera que la nueva ley fuera sometida a consulta popular y aprobada en Referendo.

Ahora avanza la elaboración del anteproyecto de Código de Familia, cuya consulta debía comenzar a dos años de aprobada la Constitución, o sea, a partir de abril. Pero, la situación sanitaria obligó a una actualización del cronograma legislativo acordado, por lo que algunas normas fueron aplazadas.

No obstante, esta semana el Consejo de Estado aprobó la comisión encargada de la redacción de ese Código, integrada por diputados y expertos, quienes lo presentarán a la Asamblea Nacional antes de ser sometido a Referendo.

Según se informó, ese equipo de trabajo dará continuidad a la labor desplegada durante cerca de dos años, ampliará el estudio de sus contenidos y de las consultas realizadas.

Atemperado a los tiempos de hoy, con un enfoque plural de los derechos humanos que supere estrictos y tradicionales patrones familiares, y dé espacio a los distintos modelos existentes, el nuevo código tendrá seguramente su punto más álgido en la forma de constituir los matrimonios, pero la norma deberá ir más allá.

Como han asegurado los expertos, las familias son para siempre, y nos identifican, no solo como hijos, padres, hermanos, esposos, compañeros de hecho, convivientes afectivos, sino también, y en esencia, como seres humanos, cualquiera que sea el modelo familiar al que se pertenezca o se decida construir.

Tomado de Bohemia/ Foto de portada: RHC

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: