Lenín Moreno deja en Ecuador más desigualdad y pobreza

Por Liset García (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Aumento de la pobreza, deterioro del mercado laboral y mayor brecha entre los que más tienen y los que menos, fotografía el panorama que deja el gobierno de Lenín Moreno en Ecuador, según informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), dados a conocer esta semana.

Datos espeluznantes revelan que solo en el último año, de diciembre de 2019 a diciembre del 2020, el índice de pobreza aumentó 7.4 por ciento. Y si se compara con 2017, fecha en que salió electo el actual gabinete que desgobierna el país, se elevó al 32.4 por ciento el total de la población que vive en situación de pobreza, o sea, casi dos millones de personas más con ingresos entre 84 y 47 dólares al mes.

Las cifras empeoraron en 2020 dada la pandemia, que ubicó a Ecuador entre los peores de la región, por la cantidad de decesos y contagiados, y también por la crisis económica acentuada por las políticas neoliberales impulsadas por Moreno, de la mano de Lasso y Nebot.

En las redes sociales se ha calentado el tema, y arden de ira los comentaristas que lamentan la situación y señalan con el dedo al trío que implementó el desarme de los avances que en materia social exhibía esa nación.

El estudio registra que la pobreza por ingresos en el área urbana es de 25.1%, lo que significa un aumento de 7.9 puntos porcentuales frente a diciembre de 2019; y en el área rural la pobreza se incrementó del 41.8 al 47.9 por ciento. Mientras que la pobreza extrema subió de 8.9 al 14.9 de la población entre diciembre de 2019 y el mismo mes del año pasado.

Tales indicadores de pobreza constituyen una herramienta básica en la planificación, evaluación, seguimiento y diseño de políticas sociales, según declara el propio INEC, cálculos que se realizan en Ecuador desde junio de 2007, a partir de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo.

De esos estudios se deduce también el índice de pobreza por necesidades básicas insatisfechas, que en diciembre de 2020 arroja que es el 32.6% de la población. En el área urbana, el 21.8%y en el área rural, el 55.7%.

En su cuenta de Twitter, el periodista Orlando Pérez, escribió: “¡¡MUY GRAVE!! Aquí las cifras de pobreza que deja Lenin y que la prensa corporativa calla y no hace escándalo: EN CUATRO AÑOS SUMÓ DOS MILLONES DE ECUATORIANOS A LA POBREZA! Pero se jacta de haber “descorreizado” al Ecuador!»

En otro tweet, el sicólogo y académico Franklin Andrade, expresa que a Lenin Moreno, “traidor, mentiroso, corrupto, represor y verdugo de los ecuatorianos, la historia lo condenará por tanto abuso y delitos cometidos por él y la caterva de delincuentes que le acolitaron”.

La actual crisis económica que padece el país también abarca la materia de empleo. La falta de liquidez y el programa de austeridad del Gobierno a raíz de la pandemia agravaron el panorama, y provocó que la cifra de desempleados pasara de 311.134 personas a 401.305 al término del 2020.

Al cierre del año el 51.1 por ciento de las personas con empleo se encontraba en el sector informal de la economía, lo que significa 4.4 puntos porcentuales más que los registrados en diciembre de 2019.

Al propio tiempo, se obtuvo el llamado coeficiente de Gini, una medida que resume cómo se distribuye el ingreso per cápita entre los habitantes de la población, y mide el grado de desigualdad en la distribución del ingreso.

Este indicador se encuentra entre cero (igualdad perfecta) y uno (ausencia de igualdad). Al cierre de 2020 se observan los peores datos del lustro, con 0,500 a nivel nacional; en el área urbana es de 0,485 y en el área rural de 0,474.

La peor cifra es la del crecimiento de la cantidad de personas empobrecidas a más de ocho millones, el doble de las que había en 2017 gran reto para quien asuma el nuevo gobierno. Significa que uno de cada cuatro ecuatorianos viven en situación de pobreza, y Quito, la capital del país, es la ciudad con mayor crecimiento de ese índice.

Según expertos, para disminuir la pobreza o la pobreza extrema de una nación es necesario plantear estrategias para la creación de trabajo y empleo digno, planes de diversificación productiva, generación de servicios sociales de calidad, programas de inclusión económica, entre otras medidas.

Estas son precisamente parte de las variables incluidas en el plan de gobierno presentado por el binomio de la esperanza Andrés Aráuz-Carlos Rabascall, ganadores de la primera vuelta de las elecciones.

(*) Periodista cubana de la Revista Bohemia.

Foto de portada: La Hora. 

 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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