Varios sectores de la economía argentina «no podrían sobrevivir sin el Mercosur»

Por María José Frías.

Treinta años después de la firma del Tratado de Asunción, que dio origen al Mercosur, algunas áreas de la economía argentina dependen plenamente del bloque para sobrevivir, dijo a Sputnik el académico Juan Negri.

«En Argentina hay áreas de la economía, por ejemplo, la autopartista, que reciben cierto dinamismo producto de la existencia del Mercosur y que sin el Mercosur no podrían sobrevivir«, afirmó el especialista argentino, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Pittsburgh, en EEUU.
Sin embargo, aclaró que también hay áreas que estarían mejor comerciando libremente con el resto del mundo y no atadas al Mercosur.

Negri entiende que en estas tres décadas los logros alcanzados fueron menos que los esperados y advierte que el bloque necesita cambios, que van desde la revisión del arancel externo común hasta la flexibilización para que los países puedan negociar acuerdos por fuera del grupo.
«Definitivamente el Mercosur necesita modificaciones si quiere renacer», advirtió el académico, docente del Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales en la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) y en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), ambas de Argentina.

El Mercosur (Mercado Común del Sur) fue creado el 26 de marzo de 1991, cuando los presidentes Fernando Collor de Mello, de Brasil, Carlos Menem, de Argentina, Luis Alberto Lacalle, de Uruguay, y Andrés Rodríguez, de Paraguay, pusieron su firma en el Tratado de Asunción.

El primer artículo del tratado establece que el Mercado Común, que debería estar conformado al 31 de diciembre de 1994, implica «la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países, a través, entre otros, de la eliminación de los derechos aduaneros y restricciones no arancelarias a la circulación de mercaderías y de cualquier otra medida equivalente».

Grandes en desacuerdo

Ya desde la campaña electoral, el ahora presidente brasileño Jair Bolsonaro dijo que quería sacar a su país del bloque.

Sin embargo, en julio de 2020, durante la cumbre presidencial virtual realizada para traspasar la presidencia pro tempore de Paraguay a Uruguay, el mandatario bajó el tono de sus críticas al Mercosur y manifestó que la alianza es «el mejor vehículo» para la inserción internacional de su país.
En la misma cumbre en la que Bolsonaro admitió la importancia del bloque regional, el Gobierno de Alberto Fernández dijo que se integraría al mundo bajo el paraguas del Mercosur. Sin embargo, pese a esos anuncios de unidad, Negri confesó ser «pesimista en el corto plazo». «Tenemos diferencias y gobiernos cambiantes, pero lo que queda es el Mercosur como política de Estado», dijo entonces el canciller argentino Felipe Solá. Sin embargo, pese a esos anuncios de unidad, Negri confesó ser «pesimista en el corto plazo».
 
«Argentina está sumida en una serie de dificultades, Brasil tiene un Gobierno al que no le interesa el Mercosur, por lo que creo que los países más grandes no tienen interés en pensar en esto; Uruguay también se inclina por pensar en acuerdos de libre comercio con otras partes del mundo, así que en el corto plazo creo que vamos a seguir viendo este Mercosur paralizado, rígido«, afirmó.
 
Un ejemplo puede ser la decisión que tomó Argentina en abril de 2020, cuando anunció que se retiraba de las negociaciones que el bloque estaba manteniendo con Corea del Sur, Canadá, India, Líbano y Singapur para concretar tratados de libre comercio, argumentando que la situación económica producida por la llegada de la pandemia no era la mejor para avanzar en acuerdos de ese tipo.

El 30 de junio de 2001 entró en vigencia una de las normas más polémicas del Mercosur, estableciendo que a partir de esa fecha los estados miembros no podrían celebrar acuerdos preferenciales que no fueran negociados por el bloque.

Esta decisión afectó en particular a los socios menores, Uruguay y Paraguay, que en reiteradas ocasiones han pedido una flexibilización de la norma.

Plataforma de integración

Para el politólogo Felipe Maillier, Argentina, más allá de las diferencias que puede tener con sus socios, encuentra en el Mercosur «su más inmediata plataforma de integración regional y de proyección estratégica internacional».
«Tal es el grado de importancia que revistió en sus inicios, y que continúa en la actualidad, que las principales fuerzas políticas nacionales, a pesar de su antagonismo, lo entendieron y entienden como eje fundamental de la política exterior comercial, aunque no sin diferir en las formas y, muchas veces, en los objetivos de su utilización», indicó a Sputnik el académico argentino, responsable de actividades de extensión del Observatorio de Política Internacional de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Católica de Santa Fe.

Maillier divide los logros del Mercosur, un bloque que califica como «uno de los símbolos que conforman el interés nacional argentino», entre los alcanzados en términos político-diplomáticos y los económico-comerciales.
En relación a los primeros, el politólogo afirma que la fundación del bloque «representó la cristalización final de un proceso de eliminación de viejos recelos y focos de conflicto entre países vecinos».
 
«Luego de infructuosos intentos de integración sudamericana a lo largo de su historia, el Mercosur gozó de cierto éxito al sentar mínimas bases que luego se buscarían profundizar», explicó.
 
Asimismo, el establecimiento de la cláusula democrática también busco la promoción conjunta de la estabilidad política en países cuya historia reciente demostraba que el peligro de regímenes militares autoritarios continuaba al acecho, agregó Maillier.

El llamado Protocolo de Ushuaia sobre los compromisos democráticos de los países del bloque, firmado en 1998, establece que «la plena vigencia de las instituciones democráticas es condición esencial para el desarrollo de los procesos de integración entre los Estados Partes del presente Protocolo». Este protocolo fue utilizado en agosto de 2017 por los cuatro países fundadores para suspender a Venezuela del Mercosur, por entender que en ese país se había producido una «ruptura del orden democrático».

La suspensión se produjo un mes después de las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que había sido convocada por el presidente Nicolás Maduro ante el desacato jurídico en el que se encontraba el parlamento, entonces integrado por mayoría opositora. Lo mismo había ocurrido en junio de 2012 con Paraguay, tras el juicio político contra el presidente Fernando Lugo. Paraguay sería reintegrado al bloque al año siguiente.

En cuanto a logros económicos y comerciales, Maillier destacó que Argentina fue beneficiada por la reducción y eliminación de aranceles que permitieron aumentar sus exportaciones de bienes industriales, con alto valor agregado, a los países vecinos.

Según el especialista, a 30 años de su creación, el Mercosur representa para Argentina el principal mercado de exportación industrial y Brasil se ha constituido en su mayor socio comercial.

Con una población de más de 295 millones de personas, el Mercosur es la quinta economía del mundo, y en 2020 realizó exportaciones por más de 250.000 millones de dólares, con una balanza comercial favorable en más de 74 millones de dólares, según datos del organismo.
  

Tomado de Sputnik/ Foto de portada: Juan Mabromata/ AFP.
 

 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: