Autonomía corporal en Cuba, retos y garantías

Por Ania Terrero (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

La eliminación de la autorización excepcional para el matrimonio temprano, las cuestiones relativas al matrimonio igualitario, los aspectos filiatorios para el derecho a sistemas de reproducción asistida y la respuesta a la violencia de género y familiar son algunos de los retos en materia de autonomía corporal y legislación familiar que aún tiene Cuba.

Así lo explicó la vicepresidenta de la Unión Nacional de Juristas, Yamila González Ferrer, durante la reciente presentación nacional del Estado de la Población Mundial 2021 (SWOP, por sus siglas en inglés). El reporte bandera del UNFPA, Fondo de Población de Naciones Unidas, se centra por primera vez en la autonomía corporal, entendida como el poder y la capacidad para tomar decisiones relacionadas con nuestros cuerpos y nuestros futuros, sin violencia ni coacciones.

Durante el intercambio virtual también compartieron experiencias Nadina Peñalver Díaz, Psicóloga de la Salud y Profesora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y Mercedes Piloto, especialista del Programa de Atención Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública. Antes, Marisol Alfonso de Armas, Representante Auxiliar del UNFPA , presentó de forma breve el contenido del informe.

Comentó que en la actualidad aún son frecuentes a nivel mundial prácticas que laceran la autonomía corporal como el matrimonio infantil y uniones tempranas, violaciones -también homofóbicas y transfóbicas-, leyes que obligan a casarse con el violador, mutilación genital femenina, “pruebas de virginidad”, esterilización forzada, acceso desigual a la educación sexual integral, rechazo a la diversidad, entre otras.

Identificó el origen de muchas de ellas en desigualdades de género y otras formas de discriminación. De hecho, el informe apunta que únicamente el 55% de las mujeres está totalmente empoderadas para tomar decisiones relacionadas con la atención de la salud, la anticoncepción y la capacidad para decir sí o no a tener relaciones sexuales.

Al respecto, Natalia Kanen, directora ejecutiva de UNFPA ha señalado que, “en esencia, cientos de millones de mujeres y niñas no son dueñas de sus propios cuerpos. Sus vidas son gobernadas por otros”.

En América Latina y el Caribe, según las puntualizaciones de Neus Bernabeu, Asesora Regional de Género y Juventud de la organización durante la presentación continental del SWOP, el 74% toma sus propias decisiones en materia de salud y derechos sexuales y reproductivos. “Sin embargo, el promedio regional oculta diferencias considerables entre países y dentro de cada nación”.

El informe también analiza el comportamiento de las leyes en torno a estas prácticas, si las apoyan o las limita, y ofrece pistas del camino a seguir para garantizar la integridad corporal de todas las personas.

La COVID-19 agrega tensiones en estos temas. Por lo que, cuando se diseñen las fases de recuperación post-pandemia, “habrá que tener en cuenta los grupos más vulnerables afectados en estos tiempos también en materia de autonomía corporal”, aseguró Marisol Alfonso durante el intercambio cubano.

En dicha presentación, González Ferrer, insistió en el reto que implica eliminar la autorización excepcional para el matrimonio de menores de edad, , en las niñas a partir de 14 años y en los varones, a partir de 16, por lo que implica en asuntos de derechos sexuales y reproductivos.

Durante el último quinquenio, cerca de 5 mil adolescentes cubanas contrajeron matrimonio antes de cumplir los 18; alrededor de mil casos cada año. Fuera de los registros estadísticos formales, estudios han confirmado la existencia de más uniones tempranas en estas edades, que no llegan a legalizarse mediante una firma ante notario y muchas veces están relacionadas con embarazos prematuros.

Desde la perspectiva de González Ferrer, que la norma jurídica admita esta excepción demuestra la persistencia de dichos prejuicios. “Discriminan a las mujeres y aún subsisten en madres, padres y familiares que conducen a sus hijas a contraer matrimonio cuando tienen relaciones sexuales o salen embarazadas”, ha explicado en otras ocasiones.

No quedan dudas de la urgencia de asumir tamaño desafío, acompañado a la par de la atención a los embarazos adolescentes y la sensibilización y educación en temas asociados a la autonomía corporal, también en Cuba.

En ese camino, Nadina Peñalver, psicóloga del Cenesex, comentó detalles del trabajo realizado por dicha institución en la defensa de derechos sexuales y reproductivos, la prevención del maltrato infantil y la integración social de las personas trans en Cuba.

Mientras, la doctora Mercedes Piloto explicó que la planificación familiar y la anticoncepción son derechos garantizados en nuestro país. Incluso en tiempos de pandemia no se detuvieron los servicios de salud sexual y reproductiva en buena parte del mundo. Más allá de limitaciones y escasez de algunos recursos, se realizaron 1 millón 114 mil 92 consultas de planificación familiar y se redujo el número de terminaciones voluntarias de embarazo.

La presentación nacional del SWOP confirmó todo lo que Cuba ha avanzado para garantizar derechos sexuales y reproductivos a su población, pero también identificó los pendientes para que la autonomía corporal de todos se confirme cada día. Ser conscientes de los retos es el primer paso para enfrentarlos, y el país trabaja en ellos.

(*) Periodista cubana. Columnista de Cubadebate.

Imagen de portada:  Kaisei Nanke / UNFPA.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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