Encuesta telefónica sobre COVID-19 en La Habana: Otra manera de enfrentar la pandemia

Por Claudia Pis Guirola.

Si vive usted en la capital cubana y a partir de este 19 de abril el teléfono de su casa suena, y del otro lado de la línea alguien se presenta como uno de los enumeradores de la primera encuesta telefónica que se realiza en el país, créale.

Es una investigación diseñada por el Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE) de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) y el tema será uno de medular importancia en el escenario actual: el impacto de la COVID-19 en La Habana.

La aplicación de la encuesta se extenderá durante 15 días, con fecha prevista de cierre para el 2 de mayo, aseguró a la Agencia Cubana de Noticias Ernesto de la Caridad Hernández García, jefe del departamento de Estudios Sociales y Matemática Aplicada del CEPDE.

Motivados por la necesidad del Gobierno de obtener información y estadística para corroborar o implementar políticas de enfrentamiento a la epidemia, un equipo multidisciplinario integrado por economistas, sociólogos y especialistas en matemática y computación diseñó un instrumento compuesto por 10 interrogantes de opción múltiple.

El objetivo es indagar en aspectos relacionados con percepción de riesgo, situación económica de las familias, estrategias asumidas durante este período y expectativas con vistas al futuro pospandemia, sin preguntas invasivas en la privacidad de los hogares, dijo Hernández García.

Se trata de una encuesta estandarizada -especificó- y, sobre todo, dirigida al hogar; no individualiza cada vivienda, sino que agrupa todo el conjunto de datos y ofrece salidas globales.

Para la selección de la muestra se tomaron en cuenta los teléfonos publicados en la guía de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, totalmente al azar y sin ningún tipo de intencionalidad, explicó el especialista, y garantizó la absoluta confidencialidad de los resultados.

Fueron incluidas en el estudio un total de 2.535 viviendas, distribuidas de manera proporcional en los 15 municipios de la provincia. En cada territorio se escogió un representante para fungir como encuestador durante las dos semanas de aplicación.

El jefe del departamento explicó que para una mayor efectividad de la encuesta el miembro de la familia encargado de responder las preguntas debe ser preferiblemente el jefe del núcleo o, en su defecto, alguien de 18 años o más.

Son varios los aspectos a tener en cuenta para que el estudio sea efectivo como se espera, pues representa un reto para los especialistas asumir la primera vez que en Cuba se lleva a cabo una encuesta de este tipo.

La experiencia del CEPDE en la conducción de encuestas cara a cara en la visita a hogares es vastísima, pero nunca antes se había aplicado algo así, dijo Hernández García.

Sin embargo, a raíz de la compleja situación epidemiológica se tomó la decisión de implementar una práctica que pudiera ser aplicada de ahora en adelante – comentó– no solo circunscritos a la problemática de la COVID-19, sino a partir de sus ventajas: reduce el tiempo, el costo y las personas se sienten más libres para responder.

Internacionalmente, las tasas de respuesta en encuestas telefónicas son bajas, entre otras razones porque las sociedades están muy saturadas de llamadas con fines comerciales, pero ese no es el caso de Cuba y confiamos en que eso sea una ventaja, señaló.

Además, en aras de lograr el mayor éxito posible, se implementará un sistema de supervisión que también a través de llamadas, verificará la aplicación de la encuesta.

En tanto, la semana que recién concluyó se desarrolló un proceso de capacitación en forma de seminario para preparar a los encuestadores, en función de obtener una elevada tasa de respuesta, sobre las diferencias entre las encuestas presenciales y telefónicas.

Felicita Gamoneda Entenza, especialista del propio departamento del CEPDE, comentó que durante el seminario se puntualizó bien con cada uno de los encuestadores los objetivos fundamentales del instrumento y la más adecuada forma de proceder para lograrlos.

Dijo asimismo que representa un reto para el departamento, en dos líneas fundamentales: poder obtener resultados confiables aun en medio de la situación pandémica, y superar las desventajas que podría representar no realizarlo cara a cara, modalidad en que se puede establecer con mayor facilidad una correcta comunicación con el entrevistado.

Por ello se insistió en el manejo y dominio de la voz y el contenido de la entrevista, y en saber identificar que la persona es la correcta, así como el horario más idóneo para hacer la llamada, explicó Gamoneda Entenza.

Además, puntualizó, es importante insistir en que no se trata de obtener la percepción individual de la persona que responda al cuestionario, sino el comportamiento de todos los integrantes del núcleo como colectividad.

De esta forma, será esta la primera vez que se obtendrá un resultado estadístico tan holístico en torno al impacto de la COVID-19 en La Habana, mientras se perfila como antesala de posibles investigaciones del mismo corte en el resto del país.

Enfocado hacia el hogar, este estudio traduce la intención de reforzar el concepto de unidad de los núcleos en el enfrentamiento al SARS-CoV-2, cuando las autoridades reiteran la necesidad de fortalecer la disciplina intradomiciliaria, donde es vital el cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias para evitar el contagio.

Si a partir del 19 de abril, le llaman para participar de la primera encuesta telefónica de la ONEI, hágalo; con solo 10 minutos de su tiempo estará contribuyendo a la conformación de un cuerpo estadístico sin precedentes sobre uno de los temas más determinantes de la realidad cubana y, sobre todo, habanera.

Tomado de Cubadebate/ Foto de portada: Ariel Ley Royero.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: