Honrar la vida: Hasta Siempre Camilo

Por Graciela Ramírez Cruz / Resumen Latinoamericano Cuba.

Entre tantas tristezas con las que lidiamos desde la aparición de la pandemia, hoy nos toca de cerca la partida de Nelson “Camilo” Zicavo, uruguayo de 85 años, que a través del sindicalismo gráfico abrazó la causa del ELN-Tupamaros, y a los 36 tuvo que salir con sus cuatro hijos, y marchar al exilio junto a su esposa Marta Martínez embarazada del quinto hijo que nacería en Chile.

Atrás quedaba la casa ametrallada, todas sus pertenencias, la Universidad del Trabajo de Uruguay -UTU- donde estudió lo que en aquella época se conocía como Dibujo -hoy Diseño Gráfico- y parte de sus sueños. Pero a lo que no renunció jamás Camilo, fue a sus principios, su honradez militante y su fe en el mejoramiento humano.

Hasta hoy, 46 años después, los vecinos de su calle recuerdan el ametrallamiento: “Él trabajaba en un diario, era gremialista de los gráficos, de izquierda, no sé cómo se salvaron, fue tremendo, en casa lo sentimos y nos cargamos de la cama. Tal fue el susto que mi hermano y su familia dormían en el suelo lejos de las ventanas”. Dice la amiga Gabriela Cultelli desde Montevideo que indagó entre compañeros cercanos para ayudarme en este tributo. Hace apenas una semana habló por teléfono con Camilo cuando aún no sentía los estragos de la Covid.

El 26 de marzo de 1971 se realizó la presentación del Frente Amplio con Liber Seregni como presidente. La noche antes -25 de marzo- el Escuadrón de la muerte ametralla la vivienda de los Zicavo. Su hijo Marcelo, residente en Cuba, compañero de Resumen Latinoamericano, rememora: “Todavía quedan algunos impactos de bala, recuerdo que mi madre hizo la denuncia a la comisaria contra la voluntad de mi padre. Son ellos mismos le decía él… A los tres días vino un milico y cuando contó 53 balazos dijo: Ah no, me cansé, se fue y hasta el día de hoy… Por suerte nadie salió herido porque papá gritó que no nos moviéramos, mientras saltaban los pedazos de pared y madera por todos lados en medio del ruido infernal de los tiros. Es una imagen que nunca se me ha borrado”. “El Escuadrón de la muerte había dejado tirado en una esquina, después de una golpiza brutal, dándolo por muerto, a mi hermano Nelson “Abel”. Siendo un muchacho de 16 años tuvieron que sacarlo para Chile”

El 31 agosto de 1972, un día después de la caída en prisión del líder de los Tupamaros Raúl Sendic, Camilo, sus hijos y esposa parten al exilio. “Fue todo un operativo. Nos escoltaron hasta el aeropuerto en tres autos, uno de ellos un taxi, todos conducidos por compañeros, en esos movimientos que hacían los tupas para evitar que los milicos se percataran”… “A las dos horas cayó el ejército en mi casa, y tanto la vivienda como la imagen de mi padre salieron en la televisión, requerido como un connotado subversivo y miembro del MLN-Tupamaros. Su militancia era sindical y su contacto el compañero Mario Rivero Cedres, de una familia de revolucionarios. Crecí entre su militancia sindical y su lucha revolucionaria, luego el exilio y siempre fue un ejemplo”. Afirma emocionado su hijo Marcelo.

Un mes en Argentina y de inmediato al Chile de Salvador Allende donde nace el menor de los Zicavo. Llega el golpe de Estado y deben buscar refugio bajo el ACNUR. Alojados en un convento, ante el peligro que corrían en plena dictadura de Pinochet, salen hacia Suecia y de allí a Cuba, donde llega con sus cinco hijos y su esposa.

Nelson y Amanda su segunda esposa.

Aquí estudiaron Nelson “Abel”, Álvaro, Marcelo, Claudio y el menor nacido en Chile a quien su padre llamó Camilo, en honor a Camilo Torres y Camilo Cienfuegos. Nombre de guerra con el que militó calladamente Nelson Zicavo.

“Camilo y Marta fueron cómplices de nuestras aventuras en la música y la universidad. Fue mi mentor sublime de la vida. Fue mi padre en la isla”. Mensaje de Néstor Luzardo, médico uruguayo graduado en Cuba, que compartió exilio y acompañó a Camilo hasta sus últimos momentos.

En los años 90 regresó a Uruguay, volvió a trabajar en un medio gráfico, el diario El Día, y como toda su vida apoyó al MLN y luego al Frente Amplio.

A su memoria van dedicadas estas líneas. A sus hijos y nietos en Montevideo, Santiago de Chile, Barcelona y La Habana; a su segunda esposa también afectada de Covid, llegue el abrazo sentido de quienes los acompañamos en el dolor de su partida y ante todo celebramos el extraordinario ejemplo de su vida.

¡Hasta Siempre Camilo!

Letra: 1era y 2da estrofa Néstor Luzardo, 3era estrofa Nelson Zicavo.

Foto de portada: Cortesía de familia.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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