Playa Girón, pasajes de la victoria (IV)

José Luis Méndez Méndez (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

El 1ero de enero de 1959, triunfa la Revolución Cubana. Estados Unidos recibe en su territorio a criminales de guerra que en la madrugada de ese día huyeron hacia ese país. A pesar de las reiteradas y posteriores demandas de las autoridades cubanas, el gobierno estadounidense se negó a extraditar a esos delincuentes. Una semana demora Estados Unidos en reconocer al Gobierno Revolucionario de Cuba.

Tres días después el embajador norteamericano Earl T. Smith, cómplice de la derribada tiranía batistiana, fue sustituido. Días después, asumiría el cargo de embajador Phillip W. Bonsal. Habían transcurrido apenas dos semanas del triunfo cuando se produjo la primera manifestación de hostilidad contra la Revolución Cubana en los Estados Unidos.

Un grupo de congresistas norteamericanos, ante las sanciones impuestas por los Tribunales Revolucionarios a los criminales de guerra, solicitó al Departamento de Estado la intervención en los asuntos internos de Cuba. El representante Wayne Hays declaró que debía considerase el envío de tropas a Cuba, además de sanciones económicas, tales como la rebaja de la cuota azucarera y el embargo comercial. Se desata en ese país una falaz campaña de prensa contra la Revolución, que motiva la convocatoria el 21 de enero, frente al Palacio Presidencial la primera gran concentración popular de apoyo a la Revolución, ante a la hostilidad y las presiones de Estados Unidos. Se produce la Operación Verdad para denunciar una campaña de difamación en curso.

La República de Cuba, ejerció su legítimo derecho de solicitar la salida del país de la presencia militar estadounidense en su territorio, así el 27 de enero el Secretario de Estado, John Foster Dulles, anunció el retiró -demandado por el Gobierno Cubano- de la misión militar de Estados Unidos en Cuba, asesora del derrocado Ejército de la tiranía.

El 3 de marzo el Gobierno Revolucionario interviene la Cuban Telephone Company, subsidiara de la Internacional Telephone and Telegraph, y dispuso la rebaja de las tarifas telefónicas. También, ese día, se dictó la rebaja de las tarifas del servicio eléctricos, en manos de la Cuban Electric Company, subsidiara de la American Foreign Power.

El 26 de marzo se descubre un complot para asesinar al líder de la Revolución Fidel Castro Ruz. Tres días después ante el Congreso de los Estados Unidos, el general Maxwell Taylor, Jefe de Estado Mayor del Ejército, declaró que: “la Revolución cubana podría ser el comienzo de una serie de convulsiones en América Latina, que darían oportunidades a los comunistas para tomar posiciones”.

Entre el 15 y 27 de abril de 1959, invitado por la Sociedad de Directores de Periódicos, el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Fidel Castro, visita los Estados Unidos. En el discurso pronunciado en esa Sociedad, el máximo líder cubano fijó, con precisión y claridad, la posición nacional e internacional de la Revolución. Señaló que el objetivo de su visita solo era buscar comprensión en Estados Unidos, a diferencia de otros mandatarios latinoamericanos que visitaban ese país con el ánimo de solicitar limosnas de sus gobernantes. La cálida recepción que el líder recibió del pueblo norteamericano contrastó con la marcada frialdad oficial.

Mientras esto ocurría, el 17 de abril dos norteamericanos fueron sorprendidos cuando trataban de fotografiar las áreas interiores de la fortaleza de La Cabaña. Dos días después, el 19 de abril, dos años antes de la aplastante derrota en Playa Girón, Fidel Castro se entrevista durante tres horas con el Vice-Presidente de los Estados Unidos, Richard M. Nixon.

Al finalizar el encuentro con el líder cubano, Nixon redactó un memorándum confidencial para su entrega a la CIA, al Departamento de Estado y a la Casa Blanca. En el mencionado documento, el Vice-Presidente declaraba su convicción de que Castro no era tan increíblemente ingenuo con respecto al comunismo ni a la disciplina de éste y que no se debía considerarlo ilusoriamente como a un rebelde furibundo, al estilo de Bolívar, por lo cual habría que obrar en consecuencia. Nixon había tenido estrechas relaciones con la dictadura de Batista y desde entonces hizo de su enfrentamiento a la Revolución cubana, un interés personal.

El proceso revolucionario siguió su curso legítimo y radical de transformaciones económicas y sociales. El 17 de mayo el Gobierno Revolucionario de Cuba promulgó la Primera Ley de Reforma Agraria. A partir de la aplicación de esta ley, las relaciones oficiales de Estados Unidos hacia Cuba fueron signadas por la hostilidad y las agresiones de todo índole dirigidas a destruir a la Revolución cubana.

Los intereses estadounidenses fueron afectados en relación a la promulgación de la Ley de Reforma Agraria, el embajador Bonsal entregó a la cancillería cubana una nota del gobierno de Estados Unidos en la que se exigía a Cuba el pago de una pronta, adecuada y efectiva compensación a las empresas norteamericanas expropiadas. El Gobierno Revolucionario declara la imposibilidad material de satisfacer las condiciones de pago exigidas en la nota y afirma que: “Nunca ha renunciado al dialogo ni ha desconocido la opinión disidente”. Esta declaración a la vez que refuta el carácter intervencionista de la nota norteamericana, expresa el interés del gobierno cubano de hallar una solución realista al problema de las compensaciones a las empresas afectadas.

En paralelo con las presiones económicas y las amenazas, las agresiones se incrementan el 28 de junio una avioneta procedente de Estados Unidos lanzó en paracaídas pertrechos bélicos en Consolación del Sur que fueron ocupados por unidades del Ejército Rebelde en la región. En el exterior las representaciones cubanas son hostigas, el 4 de julio el Cónsul de Cuba en Miami es agredido por elementos contrarrevolucionarios. Cuatro días después el Congreso de Estados Unidos acordó otorgar mayores facultades al Presidente para suspender la ayuda extranjera a todo país que confiscara propiedades norteamericanas sin justa compensación.

Las agencias de espionaje norteamericanas promueven la deserción de funcionarios cubanos, así el 14 de julio el ex-jefe de la Fuerza Aérea Rebelde, Pedro Luis Díaz Lanz, desertó del país, mediante el secuestro de un avión de transporte las FAR que conduce a Estados Unidos. El 26 fue derribado una avioneta, procedente de Estados Unidos, tripulada por el traidor Rafael del Pino y para limitar la defensa aérea cubana el 5 de agosto, fueron destruidos cuatro aviones pertenecientes a las fuerzas armadas cubanas, que habían sido comprados en Estados Unidos por el gobierno batistiano, pero que aún permanecían en Miami.

Las autoridades cubanas detuvieron al sargento Stanley F. Wesson, acreditado como miembro del servicio de seguridad de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, y a otra empleada de esta, mientras dirigían una reunión con elementos contrarrevolucionarios que preparaban actos terroristas y otras agresiones. Ambos funcionarios fueron expulsados del país. Mientras se descubrió que la empresa aseguradora norteamericana American National Life, radicada en Cuba, aportaba recursos financieros para sufragar las agresiones contrarrevolucionarias.

El incremento del accionar terrorista aumenta, son detenidos en Pinar del Río catorce terroristas pertenecientes a la organización contrarrevolucionaria La Rosa Blanca, fundada en la ciudad de Nueva York, el 28 de enero de 1959, quienes confiesan estar involucrados en un complot articulado en toda la provincia para actuar en coordinación con otros elementos en el extranjero.

Un plan de invasión es frustrado el 13 de agosto de 1959, cuando fue derrotada la conspiración procedente de República Dominicana. El día 11, las autoridades cubanas detuvieron cientos de ex-militares batistianos implicados en un amplio plan conspirativo que perseguía el objetivo de reagrupar a los antiguos miembros del ejército, la policía y elementos civiles afectados por las leyes revolucionarias para apoyar un desembarco mercenario que debía efectuarse procedente de Santo Domingo y provocar levantamientos armados en la capital y atentados a los dirigentes revolucionarios. Ese día, un avión dominicano lanzó pertrechos militares en las montañas del Escambray, para abastecer a grupos alzados en la zona.

El 12, fue capturado un avión dominicano con pertrechos de guerra que aterrizó en la pista del aeropuerto de Trinidad. Al día siguiente, otro avión de ese país fue capturado. Con estas operaciones se puso fin a la conspiración urdida por el dictador dominicano Rafael L. Trujillo, con la anuencia de la CIA.

Las fuerzas del Ejército Rebelde capturaron a varios batistianos prófugos de la justicia que, estaban alzados en la zona del Pan de Azúcar, en la Cordillera de los Órganos. También fueron detenidos otros cuarenta, que formaban parte de una conspiración de ex-militares de la dictadura de Batista.

El 6 de octubre de 1959, en una nota verbal, el Gobierno Revolucionario impuso al Departamento de Estado norteamericano de la existencia de aviones de pequeño tamaño y corto radio de acción, que frecuentemente han estado realizando vuelos sobre el territorio cubano para lanzar en paracaídas armas y municiones destinadas a individuos que en la actualidad están fomentando movimientos contrarrevolucionarios.

El gobierno cubano, afirmó la nota, ha llegado al convencimiento de que estos vuelos parten de bases o lugares situados en territorio de los Estados Unidos, y de que aquí se efectúa la compra y trasiego de las armas y municiones transportadas en tales aeronaves, solicitando la inmediata adopción de medidas para evitarlos.

La agresión está en curso y se incrementa el 9 de octubre un avión bimotor procedente de Estados Unidos deja caer cinco paracaídas con medios bélicos en la zona de Aguacatales, en las inmediaciones de Minas de Matahambre, Pinar del Río, mientras dos días después, sobre el central azucarero Niágara, en la provincia de Pinar del Río, un avión proveniente de Estados Unidos lanzó dos bombas incendiarias y el 19 del propio mes, un avión arrojó dos bombas sobre el central azucarero Punta Alegre, en la antigua provincia de Camagüey. Mientras otros aviones bombardean y ametrallan varias zonas del territorio occidental cubano.

El 21 de octubre un avión bimotor ametralló la ciudad de La Habana, con un saldo de dos muertos y cincuenta heridos. Esta nave fue acompañada por una avioneta que arrojó propaganda subversiva. Al siguiente un tren de pasajeros, en la antigua provincia de Las Villas, fue ametrallado por un avión procedente de Estados Unidos. Mientras que otro fue derribado cuando se disponía a atacar zonas en Sagua la Grande, Las Villas.

El 27 de octubre una declaración del Departamento de Estado, expresa: la preocupación de su Gobierno por lo que parece ser esfuerzos deliberados y reiterados en Cuba destinados a sustituir la tradicional amistad entre los pueblos cubano y norteamericano por un sentimiento de desconfianza y hostilidad ajeno al deseo expresado por ambos gobiernos de mantener buenas relaciones.

En la nota diplomática, se niega la utilización de su territorio para fines agresivos hacia Cuba. La declaración rechazaba que toda inferencia de que el Gobierno, las autoridades o el pueblo de Estados Unidos hayan apoyado o permitido actividades ilegales contra el Gobierno de Cuba. Pocas horas más tarde, el desertor Pedro Luis Díaz Lanz, autor de la mayoría de esas agresiones, reconoció que los aviones empleados tenían sus bases en Florida y. el primero de noviembre fue descubierto en el aeropuerto de Pompano Beach, Florida, uno de los aviones utilizados en los ataque al territorio cubano.

Una semana después en respuesta a la declaración del Departamento de Estado de fecha 27 de octubre, el Gobierno cubano rechazó las imputaciones contenidas en la declaración norteamericana, al propio tiempo que reafirmó, una vez más, la disposición de Cuba de discutir sus diferencias con Estados Unidos por medios diplomáticos normales.

En la nota se hace referencia a los obstáculos que interpone Estados Unidos a la adquisición de armas defensivas por Cuba, y al respecto, afirma que el Gobierno Revolucionario, por lo demás, adquirirá los aviones y las armas que necesite para su defensa en el mercado que se las proporcione.

El Jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA, coronel J.C. King, envía un memorando al Director de la CIA, Allen Dulles, en el que le plantea que en Cuba había ahora una dictadura de extrema izquierda que si se le permitía continuar, alentaría acciones similares contra posiciones estadounidenses en otros países latinoamericanos. Entre las recomendaciones que hacía estaba: Que se considere seriamente la eliminación de Fidel Castro. Ninguno de los más cercanos a Fidel, tales como su hermano Raúl y su compañero Che Guevara tiene el mismo atractivo para las masas. Muchas personal informadas creen que la desaparición de Fidel aceleraría grandemente el derrocamiento del gobierno actual.

La CIA propone al Grupo Especial del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el reclutamiento y entrenamiento fuera del territorio norteamericanos de contrarrevolucionarios cubanos para realizar acciones armadas en Cuba. El camino hacia el fracaso en Playa Girón, estaba en curso.

Vea También Playa Girón, pasajes de la victoria (III)

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, «La Operación Cóndor contra Cuba» y «Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba». Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

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Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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