Relevo y continuidad revolucionaria en Cuba

Por Orlando Oramas León (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

La dirigencia histórica de la Revolución Cubana cumplió su cometido, tanto en la obra transformadora como en la formación de su relevo, como ocurrió en el 8vo Congreso del Partido Comunista (PCC), hito de continuidad socialista.

Así lo consignó la elección de Miguel Díaz-Canel, presidente de la República, como primer secretario de la organización política rectora de Cuba.

El nuevo Comité Central del PCC, electo antes por los delegados al foro, también eligió a los miembros del Buró Político y el Secretariado del Partido.

Díaz-Canel desempeña el cargo que ocupó el general de Ejército Raúl Castro, exponente de la dirigencia histórica de la Revolución cubana que comandó el líder histórico de ese proceso, Fidel Castro y cuyo legado primó en el cónclave.

Raúl Castro había adelantado el 16 de abril que no aceptaría propuesta “para mantenerme en los cargos superiores de la organización partidista”.

Entonces dijo que continuará “militando como un combatiente revolucionario más, dispuesto a aportar mi modesta contribución hasta el final de la vida”.

En su primer discurso como primer secretario del PCC, cargo que lo sitúa como el máximo dirigente de Cuba, Díaz-Canel dijo que su país se propone enfrentar con esfuerzos propios tareas imprescindibles para su desarrollo.

El propósito es hacerlo en el menor tiempo posible y con la menor dependencia externa, sobre todo en el empeño de producir los alimentos que necesita y de los cuales el país caribeño importa una buena parte.

También desarrollar las potencialidades turísticas, conseguir eficiencia en el proceso inversionista, afrontar los retos energéticos, las demandas del mercado interno y elevar la calidad de los servicios a la población.

Aseguró que el proyecto político cubano es novedoso y desafiante pese a la hostilidad de Estados Unidos.

Al propio tiempo reconoció que los resultados económicos del último quinquenio no fueron los esperados. Sería imperdonable no corregir errores; se ha rectificado y es consustancial seguir haciéndolo, acotó.

Díaz-Canel añadió que a pesar de las dificultades la economía consiguió avances y demostró potencialidades.

Cuba evidenció como las políticas públicas, la gestión del gobierno, la participación de los científicos y el pueblo se puede tener resultados frente a la pandemia de la Covid-19, señaló.

La fuerza principal es la unidad, todo lo que nos une. Defenderemos la unidad sin discriminar, sin dar espacios a prejuicios ni dogmas, sentenció.

Consideró que la continuidad generacional es parte de esa unidad e instó a distinguir a los jóvenes como gestores de las transformaciones en marcha.

BLOQUEO, TERRORISMO Y SUBVERSIÓN

En su discurso fustigó el bloqueo de Estados Unidos como un crimen de lesa humanidad y guerra económica contra el pueblo cubano.

El también presidente de la República cuestionó declaraciones de voceros la Casa Blanca respecto a minimizar los efectos del bloqueo y afirmaciones de que las políticas hacia Cuba no resultan prioridad para la presidencia de Joe Biden.

Recordó que se mantienen vigentes las más de 200 medidas coercitivas impuestas durante el mandato del presidente Donald Trump y su decisión de incluir a la isla antillana en la lista unilateral de países que patrocinan el terrorismo.

Somos un país víctima del terrorismo financiado, organizado y ejecutado en la mayoría de los casos desde Estados Unidos, enfatizó.

El gobernante cubano denunció planes de subversión promovidos por agencias de gobierno estadounidenses para calumniar a la revolución, confundir al pueblo y exacerbar las contradicciones internas.

Aseveró a continuación que la aspiración de Cuba es vivir en paz y “relacionarnos con el vecino del norte” en igualdad, respeto mutuo y sin injerencias.

EL SOCIALISMO

El congreso aprobó varias resoluciones que definen el rumbo y accionar del Partido para el período 2016-2021.

También marcan pautas para enfrentar la crisis provocada por la pandemia de la Covid-19 y el recrudecimiento del bloqueo impuesto hace seis décadas por Estados Unidos.

Entre las resoluciones aprobadas destaca la que actualiza la conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista.

Tal documento refrenda el propósito de construir una sociedad con la visión de nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible.

También fueron adoptados 201 lineamientos sobre las principales direcciones de trabajo hasta el 2026 con el fin de encauzar las prioridades de la economía.

El foro aprobó resoluciones sobre el funcionamiento del Partido y el trabajo ideológico, así como sobre la política para la selección, formación y promoción de los cuadros.

El Comité Central elegido por los 300 delegados al foro quedó conformado por 115 miembros, una reducción respecto al anterior que tuvo 142 titulares. Como parte de la renovación 54 de los electos son de nueva incorporación.

A su vez el Secretariado quedó integrado por seis miembros, cinco de los cuales se estrenan, y entre los que hay alta preparación y demostrada capacidad.

El 8vo congreso del PCC concluyó en el día que se conmemoró el aniversario 60 de la epopeya cubana que derrotó en las arenas de Playa Girón a la invasión mercenaria armada, financiada y organizada por Estados Unidos.

Ambos hechos, aquella victoria militar y el congreso partidista, resultan hitos de la historia revolucionaria cubana.

(*)  Periodista cubano, autor de los libros “Raúl Roa, periodismo y Revolución”, “Pohanohara, cubanos en Paraguay” y “Cuentos del Arañero”.

Foto de portada: Ariel Ley/ AFP

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: