Sube temperatura en frontera entre Venezuela y Colombia

Por Orlando Oramas León (*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano Cuba.

La frontera venezolana con Colombia es escenario de enfrentamientos entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y grupos irregulares del vecino país, en medio de campañas mediáticas contra el esfuerzo del gobierno de Caracas por imponer la paz y seguridad en esa complicada región.

Al respecto el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, denunció el quehacer de medios internacionales de derecha para distorsionar la verdad del enfrentamiento a las bandas armadas procedentes de Colombia.

Según Padrino, el propósito es imponer la matriz de presuntas violaciones a los derechos humanos por parte de los uniformados de su país.

Desde el 21 de marzo el Comando Estratégico Operacional de la FANB ejecuta acciones de búsqueda y captura contra comandos paramilitares colombianos en el sur de la demarcación fronteriza, con énfasis en las inmediaciones de la localidad de La Victoria.

El alto mando militar aseveró que durante las operaciones defensivas, las autoridades venezolanas actuaron apegadas a las normas constitucionales, en respeto a los derechos humanos.

Padrino repudió los intentos de sembrar el terror en la población de La Victoria, en el estado de Apure, al difundir mensajes en redes sociales y mediante la plataforma WhatsApp para desvirtuar la actuación de la FANB.

El ministro de Defensa denunció además la línea de información impuesta sobre los civiles desplazados al departamento colombiano de Arauca, al divulgar cifras de personas movilizadas a través de la frontera que prácticamente duplican a la cantidad de habitantes de la comunidad de La Victoria.

Hasta la fecha, las operaciones defensivas dejaron saldo de nueve irregulares muertos, 33 procesados por la justicia militar, además de seis campamentos destruidos y 16 artefactos explosivos desactivados en el teatro de operaciones.

Padrino aseguró que ningún civil resultó víctima de las minas antipersonales instaladas por las bandas paramilitares en su afán por hacerse del control territorial, cuya instalación es sinónimo de «la criminal forma de hacer guerra» de esos grupos terroristas, subrayó.

El general en jefe reiteró que Venezuela solicitó a la Organización de Naciones Unidas (ONU) brindar sus conocimientos imparciales a la FANB para reforzar los procedimientos de desactivación de esos dispositivos.

Asimismo, el Gobierno venezolano pidió al secretario general de la ONU, António Guterres, su mediación ante Colombia para establecer un canal de comunicación permanente ante la presencia de las bandas armadas en la frontera común.

Durante las operaciones de búsqueda y captura de esos grupos irregulares, ocho efectivos de las FANB cayeron en combate y otros 34 resultaron heridos, de acuerdo con cifras oficiales.

Ante la situación creada, el Gobierno de Venezuela y la FANB activaron una zona operativa de defensa integral de carácter especial en el estado de Apure. Las operaciones abarcan tres municipios y más de 700 kilómetros de la línea fronteriza con Colombia.

Entretanto, el gobierno colombiano, lejos de asumir responsabilidades en la situación fronteriza, atiza la campaña antivenezolana con acusaciones sobre violaciones a los derechos humanos.

Según la Cancillería de Bogotá «los enfrentamientos armados en la zona limítrofe de Arauca (Colombia, nordeste) y Apure (Venezuela, centro oeste) están afectando gravemente la vida de la población civil y ha obligado a familias a abandonar su hogar y sus pertenencias».

Y en medio de este complicado contexto, Estados Unidos interviene con una llamada de su secretario de Estado, Antony Blinken, al presidente Iván Duque, a quien reafirmó lo que definió como apoyo al desarrollo y seguridad de Colombia.

El Departamento de Estado reafirmó a su vez, en un comunicado, la alianza con el gobierno de Duque, así como el «compromiso compartido» para «restaurar la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela».

Pareciera que no hay nada nuevo en tales pronunciamientos, pero resultan preocupantes cuando en la frontera entre Venezuela y Colombia suenan los disparos y la FANB cumple su rol respecto a la salvaguardia de la integridad y la paz en el territorio nacional.

(*) Periodista cubano, autor de los libros “Raúl Roa, periodismo y Revolución”, “Pohanohara, cubanos en Paraguay” y “Cuentos del Arañero”.

Foto de portada: Prensa FANB. 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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