Moreno, peor presidente de Ecuador se va y deja el espejismo de un sustituto mejor

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Por Liset García (*)/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

Con un aumento de la pobreza de los sectores más vulnerables de Ecuador, que abarca un tercio de la población, sumado a la caída del 6,4 por ciento del PIB, concluyó el desgobierno del tristemente impopular Lenín Moreno con otro récord, el de ser el peor presidente que ha tenido el país.

El descontento provocado con su nula gestión de salud durante la pandemia, además de los desaciertos económicos y dejar endeudamientos que suponen más privatizaciones y recortes al sector público, le hizo ganar entre un 82 y un 87 por ciento de desaprobación, que según encuestas son cifras negativas jamás vistas a la salida del poder de un mandatario en esa nación.

Uno de sus ex correligionarios, Patricio Barriga, quien fuera candidato a la vicepresidencia por el Partido Alianza País, de Moreno, dijo a la prensa que es “el fin del gobierno de un no presidente, de un desgobierno, de un liderazgo del laissez faire, laissez passer (dejar hacer, dejar pasar) que sumió al país en una grave crisis económica y social, fruto de la ineptitud para gestionar las finanzas públicas y, peor, la pandemia y sus secuelas”.

El declive económico de la mayoría de la población y el descontento que desató protestas masivas, mantiene expectante a la nación acerca de lo que les espera con el nuevo gobierno de Guillermo Lasso, que asumió su mandato este 24 de mayo, en ceremonia a la que asistieron como invitados la crema y nata del neoliberalismo de la región, empezando por el presidente brasileño Jair Bolsonaro.

El espejismo de que su gobierno será mejor que el saliente, mantiene engolosinados a no pocos de sus seguidores, que esperan por las promesas realizadas en su campaña. La primera de ellas: vacunar a nueve millones de ciudadanos en los primeros 100 días de mandato, reclamo de urgencia al ser Ecuador uno de los más atrasados en la inmunización en el continente.

Con casi medio millón de personas contagiadas y unos 20 mil decesos desde el inicio de la pandemia, Lasso entra al Palacio de Carondelet, con solo el 10 por ciento de la ciudadanía vacunada nacionalmente, y con el lastre pesado del desvío de no pocas vacunas hacia personas no incluidas entre las prioridades, por encima incluso del personal de salud, golpeada por la enfermedad y la escasez de insumos.

Todavía están frescas las imágenes del dolor de muchas familias que no tenían cómo ni dónde enterrar a sus seres queridos, que evidenciaron la falta de sensibilidad y la improvisación a la hora de afrontar la crisis sanitaria, sumadas a las de quienes se quedaron en las afueras de los hospitales a la espera de un respirador, una cama, una atención.

Las promesas de Lasso fueron muchas, y las señales de que el panorama no mejorará también resultan evidentes. El nuevo gabinete, recién nombrado, está ligado a las fórmulas neoliberales que tanto daño han hecho en América Latina, y que probarán una vez su ineficacia en desmedro de lo público, para favorecer las ganancias de la banca y el sector privado.

Como aseguró en un llamado a su militancia el ex candidato a la presidencia por la Unión por la Esperanza, Andrés Aráuz, quien ganó la primera vuelta con el 32 por ciento de los votos, y quedó en segundo lugar en el balotaje frente al banquero Lasso, con el 48 por ciento, a partir del 24 de mayo se iniciará una oposición al presidente electo. “Apoyaremos lo positivo que beneficie al pueblo ecuatoriano y nos opondremos con vehemencia a lo que perjudique a las grandes mayorías”, dijo Arauz.

Desde su salida del país, “concentrado en atender la salud de mi familia y en concluir mis estudios de doctorado”, en un comunicado prometió volver para “servir mejor al pueblo ecuatoriano”.

Al propio tiempo, hizo un llamado a Lasso a que se “comprometa a enfrentar una oposición democrática sin amenazas de persecución, de aniquilación, de erradicación ni de proscripción, como ya lo vivimos en los últimos cuatro años”.

(*) Periodista cubana de la Revista Bohemia.

Foto de portada: AP

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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